mas
Domingo 09 de Octubre de 2016

Francisco Netri, el abogado de los campesinos

Se cumplieron 100 años del asesinato de uno de los protagonistas del Grito de Alcorta y fundador de la Federación Agraria Argentina. Había nacido en Italia y a los 24 años llegó a Rosario. Su legado

La noche había dejado una

sombra en la esquina. Por

tu calle de siempre hacia

la sombra ibas.

José Pedroni

Muerte de Francisco Netri

"Sí, soy yo el que lo ha muerto". Lo decía Carlos Ocampo hace ya cien años, cuando fue capturado minutos después de haber asesinado de un tiro en el pecho a Francisco Netri. Lo decía casi tranquilo, con desparpajo. No eran aún las cuatro de la tarde de un jueves 5 de octubre de 1916 cuando en la esquina de Mitre y Urquiza mataron a uno de los protagonistas del Grito de Alcorta y fundador de la Federación Agraria Argentina. Hace cien años Netri se convertía en mártir de la lucha agraria, pero su legado sigue vigente.

Francisco Netri nació el 2 de abril de 1873 en Albano di Lucania, Italia. A los 24 años se embarcó hacia la ciudad de Rosario, con el objetivo de reencontrarse con su familia, que había emigrado años atrás. En Nápoles, se había graduado de abogado. Cuando llegó a la ciudad trabajó en el Colegio Nacional Nº 1 y posteriormente, al revalidar su título, abrió un estudio jurídico. Sin embargo, su actividad más notoria fue la de encauzar los reclamos de los chacareros hacia la formación de una institución que defendiera sus derechos.

Eras el abogado de los campesinos. Llevabas en el ojal una espiga

Herencia de la Campaña del Desierto, las tierras productivas se encontraban repartidas entre unos pocos. El país se apoyaba en un modelo económico agroexportador, que tenía su centro en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires. Los campesinos, mayoritariamente inmigrantes, trabajan en las propiedades de los terratenientes y se encontraban en una situación cercana a la pobreza. En el año 1912, cansados de la realidad injusta en la que vivían, convocaron a una asamblea para el día 25 de junio en la localidad de Alcorta, con el fin de reclamar a los propietarios la modificación de los contratos impuestos. Pero los colonos necesitaban un abogado para crear un contrato modelo que les sirviera para discutir en la asamblea.

Así, Francisco Netri entró en escena, no solamente ayudando a los chacareros en su petición sino además tomando partido rápidamente. Al llegar el día de la asamblea los terratenientes no se presentaron y los trabajadores declararon huelga general por tiempo indeterminado.

Meses después los dueños de los campos empezaron a ceder ante los reclamos de los huelguistas. Sin embargo, no fue hasta 1921 que se promulgó la ley de arrendamientos.

La importancia de Francisco Netri en este suceso no es menor: con un discurso carente de violencia y siempre dispuesto a la negociación tuvo claro que lo prioritario en la lucha era organizarse. Los terratenientes tenían su institución: la Sociedad Rural, que además de ser una importante estructura contaba con el apoyo estatal. Ante esta realidad, propuso la creación de una institución permanente que pudiera proteger a los trabajadores agrarios de la explotación. Así, el 15 de agosto de 1912 se creaba la Federación Agraria Argentina, donde en un primer momento Netri cumplió el rol de asesor letrado y luego asumió la presidencia. Sin embargo, quizás sin sorpresa, Francisco Netri empezó a toparse con dificultades.

En su estudio jurídico perdió clientela y fue despedido del Nacional 1, empeorando progresivamente su situación económica. Aun así siguió abocado a su trabajo en la Federación.

No recuerdo los pájaros, ni el cielo; ni el árbol, si lo había; todo eso tan dulce de cantar cuando no hay muertes en la vida. Sólo recuerdo tu clavel de sangre. Sólo veo tu espiga.  


  Una tarde, como tantas otras, Netri se dirigió al local de la FAA, ubicado en ese momento en Sarmiento y Urquiza. Caminaba por esta última calle cuando antes de llegar a Mitre apareció Carlos Ocampo. No era un desconocido: había pertenecido a la Federación y según publicó La Capital el 6 de octubre de 1916, en la página 7, Ocampo había trabajado un tiempo para Netri. En pleno centro de la ciudad, desenfundó el revólver y le disparó. Netri, a pesar de la herida, logró huir, entró en la peluquería Olimpo, ubicada en la vereda de enfrente. Logró refugiarse en la parte de atrás, donde se encontraba el patio y las habitaciones de la casa, y finalmente cayó para no volver a levantarse.

   En ese momento un tranvía llegaba a la esquina que había sido escenario de lo ocurrido. Por los disparos y la aglomeración de gente, los pasajeros bajaron. Entre ellos había un auxiliar de la comisaría tercera, quien con ayuda de algunos civiles encontraron a Ocampo escondido en una casa en San Lorenzo 1211. Cuando lo descubrieron, el joven asesino se entregó en seguida: “Sí, soy yo el que lo ha muerto”, admitió. Pocos minutos después se encontraba en la comisaría declarando que había cometido el crimen porque Netri le debía dinero.

   Sin embargo, al día siguiente, la teoría del asesinato por una deuda empezaba a desvanecerse: Netri habría pagado todo lo que correspondía, y el 7 de octubre se publicó en La Capital (página 10) el facsímil del recibo que demostraba que la deuda estaba saldada. “Otras deben ser pues las causas que indujeron a Ocampo a la muerte alevosa del doctor Netri. La Justicia sabrá dar con ellas”, se podía leer en el diario ese 7 de octubre. Y la teoría de que Ocampo fue un sicario permaneció intacta durante cien años. Si fue así, los autores intelectuales del crimen quedaron impunes.


Cuántos hombres han muerto como tú; cuántos morirán todavía, por llevar distraído el corazón, por ir mirando una espiga.    


En el cementerio El Salvador, al lado de un busto del mártir, se puede leer una declaración suya que sintetiza sus ideales: “Estos hombres de campo ya no luchan para ellos, sino por sus hogares y por sus hijos, para que tengan la seguridad de un futuro del que ellos carecen. Estar a su lado en esta hora debería ser la posición de todo argentino”.

   Pasaron cien años, las ideas de Netri no se acallaron. Se lo ha citado y puesto como ejemplo. Se escribieron libros y José Pedroni le dedicó sus versos en el libro Cantos del hombre y últimos poemas.


Mientras en los cafés los poetas hacen su poesía, la libertad muere en la calle, sola, desconocida. A manos de una sombra te vi muerto cuando mi verso nacía.

El legado de la organización

“Los autores intelectuales que pensaron que matando al presidente de la Federación Agraria terminarían con sus ideas y con su lucha se equivocaron”. Con estas palabras. Omar Príncipe, actual presidente de la entidad fundada por Francisco Netri, se refería al legado del aquél precursor.

   En diálogo con Más, Príncipe reflexionó sobre la herencia que dejó el abogado de los campesinos: “Uno de los principales tiene que ver con la importancia de la organización. Realmente le debemos esto, la visión de que a través de un movimiento organizado los chacareros podían incidir en las políticas públicas para mejorar sus vidas”.

   Pero el mensaje no termina ahí. “No hay que olvidar que Netri tomó la lucha agraria como propia sin ser chacarero, y les dio a las reivindicaciones de los productores una combatividad que también nos sirve de ejemplo”. Y valoró especialmente la visión global que tenía el dirigente, y que iba más allá de un pliego reivindicativo sectorial. “Dos meses antes de ser asesinado, Netri presentó en el Congreso de la Nación 20 puntos que hablaban de un modelo de producción y de país. Por ejemplo, ya proponía en ese momento la formación de una marina mercante nacional. Esa era su visión”. Y por eso, “cuando asumimos la responsabilidad de mantener una líneas histórica, no sólo lo hacemos por una lucha sectorial, sino por el bienestar de todos los argentinos”.

   Y al hablar de la impunidad en que quedó el asesinato de Netri, disparó: “Los autores intelectuales del asesinato, que pensaron que matando al presidente de la Federación Agraria iban a terminar con sus ideales, se equivocaron. Hoy, el legado está en manos de miles de chacareros”.


Mila Kobryn

mas@lacapital.com.ar

Especial para Más

Comentarios