Juegos Olímpicos Río 2016
Domingo 14 de Agosto de 2016

Fragmentos de una generación: un grupo que está por encima del juego

Ginóbili reconoció que se quedó en la cancha para distraer mientras Campazzo y Nocioni llevaban adelante el partido.

Escuchar a Ginóbili reconocer que se quedó en la cancha para distraer mientras Campazzo y Nocioni llevaban adelante el partido ayuda para comprender aún más la mística de un equipo que cada vez que parece extinguido tiene un plus para dar. Que Nocioni le pida disculpas a Scola públicamente por haber batido su récord tampoco es un dato menor. O que Campazzo interrumpa una respuesta porque llega Manu y sabe que ya nadie atenderá lo que dice menos aún. Este equipo, orgullosamente argentino, está construido con los mejores materiales y difícilmente se resquebraje adentro de la cancha porque los cimientos, armados afuera de ella, son de acero forjado, irrompibles. Después, como siempre pasa en el deporte por suerte, los partidos se ganan y se pierden.

La zona mixta, a la que los jugadores de la Generación Dorada le dedicaron más de media hora larga, fue una muestra gratuita del material del que está hecha la selección de básquet. Primero pasó Carlitos Delfino, quien reconoció que es muy bueno ganar cuando se juega incómodo o cuando el equipo es obligado a jugar feo. "La explicación es bastante sencilla, el técnico del otro lado (Rubén Magnano) sabe hasta cómo nos atamos los cordones", dijo el Lancha.

Después fue el turno de Patricio Garino que le reconoció a un periodista estadounidense en un perfecto inglés que este era uno de los mejores momentos de su vida. Enseguida apareció una de las estrellas, Facundo Campazzo (entre él y Nocioni marcaron 70 puntos), a quien es muy difícil sacarle una respuesta en serio porque vive haciendo bromas. No obstante, tuvo un rapto de seriedad.

"A ver si te respondo bien, porque por ahí digo cualquier pelotudez. Sentimos que la gente nos da un apoyo muy grande, que nos da la fuerza que necesitamos y vemos la ilusión que tienen en sus caras y eso nos hace motivarnos más todavía. ¿Cuánto hace que terminó el partido, media hora? Escuchá, ellos siguen alentando, se me eriza la piel", reconoce el base argentino.

Cuando le preguntaron por la asistencia a Nocioni, al final de los 40 minutos, cuando Chapu convirtió el triple que llevó el partido al primer suplementario, la respuesta dejó a todo el mundo perplejo: "Fue de suerte. Gracias a Dios me la encontré ahí y lo vi al Chapu abierto, se la tiré y después él hizo el resto".

Sobre el final y antes de correrse e interrumpir una respuesta porque llegaba Ginóbili, quien le aplicó un buen zurdazo de volea en los glúteas, Facundo tuvo al fin un instante analítico. "Para nosotros todos los partidos son diferentes, España nos va a jugar de otra manera y nosotros también vamos a tener que jugar distinto que ante Brasil. Nos tenemos que amoldar al rival con la mayor inteligencia posible. Si nos conviene posteo con Luis o pick and roll con Manu o uno contra uno? Depende".

Patada de Manu y chau Campazzo.

"Después del desgaste que tuvimos teníamos que ganar porque si no, nos íbamos a casa muy posiblemente. Ahora ganarle a España será complicadísimo. Este partido tenía un valor tremendo y se iba incrementando con cada minuto que jugábamos. Es valiosísimo, si perdíamos era prácticamente la eliminación".

El concepto duro y realista de Ginóbili frena de repente la locura que traían las declaraciones de Campazzo, que habla como juega.

"Para sacar adelante esto hay que estar mentalmente fuerte, tener mucho corazón, un motorcito al que nunca se le acaba el combustible (señala a Campazzo) y que nos mantuvo en juego, otro corazón como el de Chapu y su capacidad de tiro que cada vez que estuvimos en dificultades nos dio algo. Lo que hicieron ellos dos fue memorable: 70 puntos en un juego de este tipo es muy difícil de lograr. Nos dieron la victoria.

—Explayate un poco más sobre la actuación de Nocioni

EM_DASHHay veces que lo quiero matar, pero hoy hay que hacerle una estatua en algún lado, pero en 20 años aprendimos a conocerlo, es Chapu. A veces lo miro y no puedo creer que no pueda controlar su temperamento. Pero eso es lo que le da lo que dio en este partido. Terminó el primer suplementario y gritaba como un desaforado y había jugado como mil minutos. Es un bicho muy especial, único. En extinción, debe ser uno de los últimos ejemplares. Y es genial que lo tengamos nosotros. En el segundo tiempo fue una bestia. Y junto a este Kohinoor (otra vez señala a Campazzo), que es una máquina incansable nos dieron una victoria fundamental y memorable.

—Te voy a preguntar una estupidez, ¿te pusiste nervioso en algún momento del partido?

EM_DASHNo, nervioso no, pero en un momento es como que dije, hacé vos. Yo no me podía mover más, no estaba teniendo un buen juego, las veces que tuve un tiro aceptable no la metí, ni los libres. No era mi partido, así que por momentos yo estaba para llamar la atención, para ocupar al mejor defensor de ellos y ver si podía encontrar mi lugar, pero hoy lo mejor que podía hacer era estar ahí, distraer y dejar que Chapu y Facu ejecuten. Es lo que te toca hacer a veces, no se me cae ninguna medalla, ni el orgullo.

Después de semejante autocrítica de tamaño deportista mejor tomar un respiro antes de leer a Nocioni.

Mientras Chapu llega se alcanza a escuchar que Manu explica que quizás ayer haya pagado el precio de la cantidad de minutos y de alta exigencia que tuvo contra Lituania.

Apareció Nocioni.

"Llegó un momento en que el partido no tuvo ninguna explicación. En un momento no hubo entrenadores, ni técnicos, ni nada. Fue personalidad, fue actitud, no parar de luchar. Veía la cara de los chicos de Brasil y de los nuestros y todos estábamos arrastrándonos por la cancha. Por suerte Facu es joven, tiene esas piernas, esa potencia. Y nos dio el plus de energía que hacía falta para cerrar el partido", explicó la gran figura del partido.

—¿Te das cuenta lo que les transmitís a tus compañeros adentro de la cancha?

EM_DASHBueno, según el día? A veces transmito otras cosas. Sobre el final transmití lo que puedo transmitir yo. Lamentablemente no tengo el talento que tienen otros jugadores, pero por ahí puedo tener un empuje que puede ayudar a mi equipo.

—Le rompiste el récord a Scola.

EM_DASHSí, la verdad que es una falta de respeto total. Le pido disculpas a Luis por haber roto ese récord porque es increíble que lo haya roto yo.

—Manu dijo que hay que hacerte una estatua.

EM_DASH¿En las afueras de Gálvez? No para nada, fue un partido más y ya está.

Mientras se despide, Nocioni cuenta una infidencia sobre el trajín y el cansancio de los cuatro sobrevivientes de la Generación Dorada. DOUBLE_STRAIGHT_QUOTELa verdad es que ayer (por el viernes) estuve muy cansado. Manu se me reía porque parecía una morsa, dormí casi todo el día".

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