La ciudad
Viernes 24 de Junio de 2016

Fracasó la licitación de la cochera subterránea

Tras dos postergaciones, ayer quedó desierta por falta de oferentes. La idea era construirla debajo del edificio del Distrito Centro

La licitación para construir una cochera subterránea debajo del edificio del Distrito Centro, en Wheelwright y Paraguay, quedó desierta y le asestó un duro golpe a la iniciativa del Ejecutivo, que ya había prorrogado dos veces los plazos ante el nulo interés empresario por encarar el proyecto.

La historia de esta iniciativa trunca ya lleva escritos varios capítulos. Desde el inicio de la gestión de Hermes Binner al frente de la Intendencia, con Rubén Palumbo por entonces en la Secretaría de Planeamiento municipal, hace exactamente dos décadas, el socialismo viene presentando diferentes proyectos para el soterramiento de vehículos en el centro, frente al río y en la plaza del Foro, frente a los tribunales municipales.

Según fuentes del mercado local, hubo varias constructoras e inversores locales que tantearon presentarse, pero sólo uno se rumoreaba como candidato a participar del proyecto oficial. Finalmente desistió. "La escala de ingresos proyectada con el alquiler de las cocheras no permite un retorno de la inversión en un plazo razonable, aún con la posibilidad de explotar ese servicio por 25 años", dijo uno de los empresarios que estudió competir.

"Hoy hay mucha incertidumbre sobre la economía argentina", explicó otro de los consultados vencido el plazo para participar de la licitación.

La inversión para la construcción de las cocheras subterráneas fue estimada en 40 millones de pesos y un plazo de obra de 18 meses.

Si bien fue aprobado el llamado a licitación por los ediles en el Concejo, la iniciativa de una cochera debajo de la histórica estación ferroviaria Rosario Central despertó el rechazo de organizaciones sociales como Amigos del Tren, ambientalistas y hasta del Colegio de Arquitectos —semanas atrás—, que objetaron la viabilidad de construir allí más de 200 plazas para guardar vehículos.

La iniciativa se postergó en dos oportunidades por no haber oferentes, aunque en la segunda oportunidad la fecha se postergó justamente a pedido de uno de los interesados. El gobierno llamó a licitación en mayo de 2015.

Reparos. El principal cuestionamiento al proyecto tiene que ver con la preservación de la infraestructura ferroviaria de la Estación Rosario Central, que está por encima del terreno. En la Asociación Amigos del Tren se opusieron desde un primer momento a la iniciativa y elaboraron detallados documentos solicitando no avanzar sobre las cuatro vías férreas.

El trabajo se convirtió en un pedido de informe del concejal justicialista Eduardo Toniolli. También en un planteo en la Justicia Federal, que todavía no se expidió.

Los últimos en señalar la necesidad de "modificar" el proyecto para conservar el material ferroviario fueron los integrantes de la comisión de Urbanismo del Colegio de Arquitectos de Rosario.

Frente a esta situación contraria a la iniciativa oficial, el secretario de Planeamiento municipal, Pablo Abalos, rechazó días atrás las denuncias y ayer volvió a considerar que "es falso que la construcción de las cocheras afecte una futura reactivación del tránsito ferroviario".

Después de quedar desierta la licitación, el encargado de la planificación urbanística municipal señaló que evaluarán cuáles fueron las dificultades planteadas por los potenciales desarrolladores y revisar el llamado a licitación. Y si bien defendió la viabilidad del proyecto en la estación del ferrocarril Rosario Central, no descartó incluir en el análisis otras alternativas de ubicación de cocheras subterráneas, ya que se mostró convencido de que Rosario necesita de este tipo de iniciativas para mejorar la movilidad.

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