Política
Sábado 21 de Mayo de 2016

Fortalezas y debilidades de la propuesta presidencial

Antes de llegar a la secretaría general de la ONU Susana Malcorra deberá sortear una serie de filtros que exige el proceso de selección, entre ellos provenir de una región que no tiene a cargo la secretaría general desde 1991.

Antes de llegar a la secretaría general de la ONU Susana Malcorra deberá sortear una serie de filtros que exige el proceso de selección, entre ellos provenir de una región que no tiene a cargo la secretaría general desde 1991.

Más allá de ser mujer como aspecto favorable, una situación de género que las propias Naciones Unidas alientan, entre los puntos más salientes que deberá mostrar Malcorra se incluye tener una currícula adecuada, disponer de antecedentes más relevantes que sus nueve competidores, salir airosa de un "diálogo abierto" que se transmitirá por internet, en el que durante dos horas deberá responder preguntas de todos los miembros de Naciones Unidas, así como de la sociedad civil y encantar, finalmente, a los cinco miembros del Consejo de Seguridad.

La canciller tiene para mostrar su trabajo en la ONU desde 2004, cuando se desempeñó como directora de operaciones y directora ejecutiva adjunta del Programa Mundial de Alimentos. Entre 2008 y 2012 fue secretaria general adjunta del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, virtual jefa de Gabinete de Ban Ki Moon.

Si bien Malcorra representa a América latina, que con Europa del Este parecen gozar esta vez de preferencias, el hecho de ser argentina podría ponerla en dificultades con el Reino Unido, uno de los cinco miembros del Consejo de Seguridad, con derecho a veto. Aunque su reciente paso por Londres parece haber limado esa aspereza, derivada del caso Malvinas.

Según el presidente de la Asamblea General, el danés Mogens Lykketoft, el nuevo secretario general deberá "ser una persona con una presencia política y grandes dotes de liderazgo, que tenga la autoridad para llamar la atención del Consejo de Seguridad ante cualquier asunto que, en su opinión, pueda poner en peligro la paz y la seguridad internacionales".

El proceso de selección para elegir al nuevo titular de la ONU, que iniciará su mandato en enero de 2017, se inició cuando el Consejo de Seguridad y el titular de la Asamblea, a fines del año pasado, hicieron pública una convocatoria a que se presentaran candidaturas lo antes posible, lo que inició un proceso diferente, ya que el Consejo de Seguridad era el que tomaba la decisión de modo excluyente.

Esta vez la convocatoria debería confluir en una nominación "más transparente, más sólido, más inclusivo y, en última instancia, más eficaz", tal como fue difundido por el mismo Lykketoft.

"Describimos los rasgos fundamentales del proceso, señalamos algunos de los principales criterios para el cargo y, en vista de que habían transcurrido siete decenios de dominio masculino, alentamos a los Estados miembro a presentar tanto candidatas como candidatos", planteó el funcionario como diferencial a favor de Malcorra y de sus pares femeninas.

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