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Sábado 11 de Octubre de 2014

Fitosanitarios: la tecnología que viene

(Por Patricia Martino / La Capital). _ El mercado mueve unos 2.500 millones de dólares. La presión de las malezas duras y la era de las pospatentes da aire a la investigación local.

La producción agrícola argentina dio un salto cualitativo y cuantitativo cuando incorporó tecnología y hoy está en la puerta de un nuevo cambio si se sube al tren de las innovaciones. Los productos que se vienen para la protección de cultivos prometen devolverle al productor parte de la tranquilidad perdida con la aparición de las malezas resistentes y tolerantes al glifosato y también mejorar los rendimientos.

Desde el sector advierten que invertir en la adopción de tecnología es la salida a la pérdida de competitividad, es más se arriesgan a asegurar que el productor que se quede esperando el milagro de la suba de precios de los granos para recomponer sus ganancias quedará fuera de juego.

Horacio Busanello, CEO de Los Grobos, consideró que para la nueva campaña "el productor que esté financieramente bien, el dueño de la tierra, va a tratar de hacer el mejor planteo tecnológico posible", seguramente. Sin embargo, advirtió que "el que alquila ciento por ciento y no está financieramente bien va a hacer un planteo productivo de baja tecnología en la esperanza de que aumente el precio de los granos, tal vez porque Chicago aumente o por que reza por una devaluación, pero es apostar al milagro del aumento de precios para salvarse". Como ya ocurre en Estados Unidos y Brasil, advirtió que la salida es "poner más plata para sacar más".

El máximo referente de la compañía que inició Gustavo Grobocopatel encabezó el relanzamiento de Agrofina, la empresa de protección de cultivos que el año pasado fue adquirida por el grupo Los Grobo tras desprenderse de sus activos en Brasil y hoy busca ganar terreno y posicionarse dentro del top five de las empresas proveedoras de fitosanitarios a nivel nacional.

El encuentro se convirtió en un espacio para reflexionar sobre la agricultura que se viene y el mercado de los fitosanitarios que mueve 2.500 millones de dólares.

Aunque hoy Agrofina se ubica en el puesto número 9 en el ranking, la compañía que fue fundada en 1978 y posee una planta modelo en síntesis de productos complejos en Zárate, donde produce una variedad de más de 35 soluciones diferentes, apuesta a diferenciarse de las grandes compañías internacionales que pisan fuerte en el mercado como Monsanto, Dow, Syngenta y Bayer haciendo foco en soluciones con acento local.

Sustitución. Busanello destacó que la empresa, netamente enfocada en la sustitución de importaciones, ofrece "productos de alta calidad, inclusive productos que no tiene la competencia".

"En un mercado de pospatente, donde más del 90 por ciento de las ventas no tiene protección patentaria, hay que jugar con la mejor oferta que se le puede hacer llegar al productor", dijo el directivo de la firma durante la presentación.

“Somos una empresa chica pero que registra tasas de crecimiento inusualmente altas y esto tiene que ver con hacer una buena propuesta, sino no te cambia”, señaló el directivo sobre el mercado fitosanitario donde hay marcas de muchos años y mucho peso.
  Como muestra del crecimiento al que apunta, contó que Agrofina vendía por 30 millones de dólares y ahora va por más de 100 millones pero dijo que el objetivo de mediano plazo es vender más de 250 millones de dólares. “Triplicar las ventas no es tan fácil sino le das una ventaja al productor, con un planteo tecnológico diferente”, subrayó Busanello sobre las perspectivas de la compañía que también en breve buscará expandirse en Brasil, Uruguay, Europa y Asia.
  Durante la presentación de su programa de expansión para los próximos cuatro años, Agrofina anunció que durante este período planea invertir 200 millones de pesos en las instalaciones de sus laboratorios de investigación y desarrollo, en su planta de producción en Zárate y en logística pero, además, la avanzada de la firma llega con el desembarco de 12 nuevos productos, y la mitad serán seis nuevas formulaciones de herbicidas para darle batalla a las malezas resistentes.
  Carlos Cellini, CEO de Agrofina, explicó el plan de inversiones de la firma que hoy tiene 192 productos registrados y otros 40 en trámite. El directivo destacó que se tratan de formulaciones adaptadas al suelo local e hizo hincapié en que esa característica es posible gracias al laboratorio de I+D con que cuenta la compañía. “El productor necesita aumentar sus rendimientos con decisiones inteligentes. Queremos ser reconocidos como la empresa capaz de desarrollar soluciones específicas para el mercado local, adaptamos los productos a las diferentes necesidades productivas”, destacó Cellini durante una presentación para la prensa que se realizó en el Hotel Four Seasons de Buenos Aires, al tiempo que señaló que las grandes compañías cuentan con productos globales.
  El CEO de Agrofina reconoció que “el control de malezas está volviendo a ser un problema importante para el productor agropecuario, un problema que había desaparecido del radar”. Ante este escenario, crece la demanda de soluciones. “Nosotros tenemos una herramienta fantástica que es la investigación y el desarrollo local para a través de la combinación de moléculas y formulación novedosas lograr solucionar el problema de malezas que, además, es diferente en cada país”, destacó.
  En ese sentido, explicó que en el segmento herbicidas no glifosatos están “jugando con muchas mezclas” y aunque señaló que ya tienen seis target que ya están identificados dijo que el departamento de I+D “sigue trabajando para atender la problemática de los diferentes conflictos que van apareciendo”.
  Sobre una de las mayores inquietudes de los productores, que tiene que ver con los mayores costos, Cellini indicó que “para esta campaña vemos estables los precios de los consumos” y subrayó que si bien “es verdad que el uso creciente de productos para la protección de cultivos puede implicar un mayor costo, se va a trasladar a los rindes que tenga el productor”.
  En ese sentido, destacó: “El balance por la adopción de tecnología sigue siendo favorable para el productor independientemente del precio de la soja o de los granos”.

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