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Domingo 14 de Abril de 2013

Fisherton y el show mediático

Las imágenes del temporal bonaerense crearon un escenario propicio para que los damnificados por las torrenciales lluvias de diciembre en la ciudad volvieran a poner en evidencia su reclamo por resarcimientos.

Las trágicas inundaciones de La Plata y Buenos Aires generaron esta semana un torbellino político en Rosario. Las imágenes del temporal bonaerense crearon un escenario propicio para que los damnificados por las torrenciales lluvias de diciembre en la ciudad volvieran a poner en evidencia su reclamo por resarcimientos.

 

Si bien los barrios afectados fueron una docena, los que más se hacen oír son los vecinos de Fisherton. Parte de eso se explica en el hecho de que al menos tres concejales viven en ese barrio y también se inundaron, por lo que la causa es tomada como propia, en el más literal sentido de la palabra.

¿Qué no darían los vecinos de villa La Bombacha, Santa Lucía o Empalme por tener un concejal viviendo entre sus calles? Sin dudas la movilización de gran parte del aparato político del Concejo que lograron los vecinos de Fisherton por estos días vuelve a poner en evidencia la importancia de elegir concejales por distritos.

No se discute aquí la justeza del reclamo de los vecinos, sí la extraordinaria puesta en escena de un nutrido grupo de ediles.

En esa puesta hasta convocaron a una asamblea extraordinaria del Concejo el miércoles próximo para tratar exclusivamente este tema. Lo anunciaron en conferencia de prensa (¡cómo congregan los flashes!) sin tener en cuenta que todo lo que aprueben en esa reunión carecerá de validez. Es que para validar cualquier proyecto deberán tener al menos 16 votos, y el sector que impulsó ese encuentro en el Palacio Vasallo logra sumar 13. En rigor, poco parece importar la validez de lo que se apruebe. Lo más importante es el show mediático que eso implique.

Por fuera del show y los discursos encendidos hay una realidad: estos vecinos se inundaron, la pasaron muy mal y merecen respuestas. De allí que resulta poco convincente la explicación oficial que señala que porque el Estado no tuvo responsabilidad en la inundación, no se los puede resarcir.

Esta administración municipal incluyó en el Presupuesto 2013 un aumento del 45 por ciento en el monto de la tasa general de inmuebles (TGI) e impulsó una moratoria que le permitió recaudar el mes pasado 30 millones de pesos. ¿Tan difícil es exceptuar del pago de la tasa a quienes sufrieron la inundación de diciembre?

El temor oficial es que ese resarcimiento le abra la puerta a futuros juicios contra el municipio, ya que implicaría aceptar parte de la culpa por los anegamientos.

La concejala María Eugenia Schmuck fue muy ilustrativa en este punto. "El municipio debe estar al lado de los vecinos, ser la primera respuesta, debe darle una mano a quien sufrió la inundación sin estar pensando en juicios futuros", sentenció palabras más o menos. No parece ilógica la apreciación.

Mientras tanto, el sainete fue intenso. Dos días de debate, una comisión que no logró quórum y el presidente del Concejo instando a los ediles a dar respuestas ante los vecinos. Si todo ese ahínco estuviese direccionado en el mismo sentido, tal vez la realidad sería otra. Si todo el arco político se uniera para reclamar los fondos nacionales que se le adeudan a la provincia, quizás las obras hidráulicas ya estarían culminadas.

Pero no siempre se logra un discurso común, y mucho menos en el marco de un año netamente electoral.

Eso sí, mientras la lluvia genera roces políticos, Mónica Fein sigue teniendo una excelente llegada con funcionarios kirchneristas. Esta semana se trajo el aval de la Ansés para construir viviendas para sectores medios y lanzó junto al ministro de Turismo Enrique Meyer el Dakar 2014. Y sí... a Fein la administración K le abre las puertas.

 

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