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Sábado 09 de Julio de 2016

Filosofía y ética en una batalla cultural

Al analizar el significado de la declaración de Tucumán, no se debe excluir al proyecto artiguista. Leonardo Rodríguez Maglio, licenciado en filosofía y vecino de la uruguaya Piriápolis, resalta el valor de Artigas: "Es un pensador y un educador popular".

Al analizar el significado de la declaración de Tucumán, no se debe excluir al proyecto artiguista. Leonardo Rodríguez Maglio, licenciado en filosofía y vecino de la uruguaya Piriápolis, resalta el valor de Artigas: "Es un pensador y un educador popular".

El investigador indaga y analiza cartas y documentos de Don José: "Era un autodidacta genial y estaba al tanto de Aristóteles, Platón o Rousseau. Seleccionaba lo que leía o escuchaba con criterio propio y a partir de ahí elaboraba".

El autor de "La filosofía popular y regeneradora del magnánimo José Artigas", indicó a LaCapital una frase en la que pregonaba"enseñemos a los paisanos a ser virtuosos".

En ese marco sostiene que dos filosofías se enfrentaron en el Río de la Plata con sus respectivos objetivos y valores: "la oligárquica y parcialmente continuista del régimen anterior, mientras que la otra era la popular, republicana y democrática, consecuentemente revolucionaria de Artigas".

También advierte diferentes definiciones y lógicas en la forma de buscar la independencia: "En el concepto del Protector, el punto central era respetar y salvaguardar los derechos de los pueblos", esto es "la administración de su soberanía"; ese era el fin al que servían como medios la Independencia y la Confederación. Esto implicaba igualdad y reciprocidad entre todas las provincias, por lo tanto, liquidaba los privilegios que Buenos Aires había tenido y gozado como capital del Virreinato. Algo a lo que la oligarquía residente en el puerto no quería renunciar".

Por eso Rodríguez Maglio resalta que "se puede discutir sobre las fechas y las debidas formalidades de las declaraciones de Independencia; pero lo fundamental, lo que provocó el conflicto entre los sucesivos gobiernos de Buenos Aires y Artigas, fue el contenido que le daban al concepto de Independencia".

Como aporte para comprender ese pasado, indica: "Artigas quería la Independencia absoluta de América del Sur respecto de todo poder extranjero, pero además quería la independencia respectiva de cada una de las provincias de nuestra América con respecto a las otras provincias que la componían; y esto para Buenos Aires significaba anarquía y desorganización".

Y agrega: "En las Instrucciones de 1813 para concurrir a la asamblea de ese año, la provincia oriental afirmaba «retiene su soberanía, libertad e independencia», y exactamente lo mismo afirmaba el artículo. 9 de las instrucciones que llevaron los diputados de Santa Fe al Congreso de Oriente, en 1815".

Rodríguez Maglio advierte que "temporalmente ganó la filosofía porteña: centralista, jerárquica, en principio pro monárquica, de mando único y exclusivo sobre el territorio. Al contrario, la filosofía de Artigas extendía sus soluciones igualitarias a todos los nacidos en los países de la América del Sur. Su solución inclusiva de la magna Patria y Nación americana, organizada políticamente como Confederación de toda América del Sur, todavía late en el corazón y la memoria de sus pueblos; espera su tiempo".

Culto del olvido

Desde Buenos Aires, el investigador, escritor y psicólogo, Marcelo Valko, señala: "La Pedagogía de la desmemoria es la madrastra de la historia oficial y hace del olvido, de la perdida de la identidad, de la amnesia colectiva y de la tergiversación, su máximo catecismo. El poder tiene pánico de recordar, por eso busca por todos los medios colectivizar la amnesia e impide el acceso a la palabra".

"Nuestro país suele hacer un culto del olvido. La historia fue hecha por escribas que están muy lejos de entender lo que realmente fueron la Revolución de Mayo y la Independencia", remarca el autor del libro "Cazadores de Poder" de reciente aparición.

"Se aprende al remover el pasado, a partir de una documentación testimonial irrebatible", señala el también autor de investigaciones como "Desmonumentar a Roca, estatutaria oficial y dialéctica disciplinaria"(2013), "Los indios invisibles del Malón de la Paz" (2008), entre otros.

"La historia oficial construyó un relato muy diferente a los hechos del pasado. A aquella elite de la encumbrada generación del 80 le bastaba una Patria pequeña, enquistada en el puerto de Buenos Aires, dando la espalda al interior y al resto de Latinoamérica. Nos basamos en archivos inobjetables como el que me abriera en su momento el Papa Francisco, Archivos del Ejército, la Armada, congregación Lazarista, Salesiana entre otros".

"Hay políticos a quienes le sobra Patria y está muy cerca de la colonia: no en vano el gobierno del ingeniero Macri invita para el Bicentenario al rey de España. ¿De quién nos independizamos el 9 de Julio? Es completamente esquizoide. Es un contrasentido e indica que la colonia está más cerca de esa elite que la Patria", indicó Valko a LaCapital, tras participar de la cátedra abierta Pensar Nuestra América de la Escuela, del espacio Innovación Educativa, perteneciente a la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Historieta del tucuman César Carrizo, una expresión desde Tucumán.

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