Edición Impresa
Jueves 03 de Julio de 2014

Figuras sí, equipos todavía no

La Argentina es “Messidependiente” a ultranza y de sincronía colectiva aún no tiene nada.

Más que nunca es el Mundial de las individualidades por sobre el de los equipos. Es el torneo de las megaestrellas más que el de los dispositivos tácticos y estratégicos. En líneas generales todas las grandes selecciones que siguen con vida avanzaron a los cuartos de final producto del brillo individual. Brasil, el candidato natural por ser local, vive y sueña por lo que le pueda aportar Neymar, ya que el scratch es un manojo de nervios. Francia es temible por el poder de fuego de Karim Benzema. Alemania amagó al inicio con ser letal, pero la modesta Argelia lo puso en aprietos en octavos y el único que está intratable es el gigante Thomas Müller. Holanda, el otro cuco, sacó de la galera un triunfo agónico ante México de la mano de su as de espadas Arjen Robben cuando estaba de rodillas y casi afuera.

Ni qué hablar de Argentina, que es “Messidependiente” a ultranza y de sincronía colectiva aún no tiene nada. Otro que le salvó la ropa a Sabella ante Suiza fue Angelito Di María. De los que siguen vivos, sólo Colombia (con un brillante James Rodríguez), Costa Rica y Bélgica (el adversario albiceleste del sábado) son los que ponen el todo por sobre las partes. Por eso hasta ahora es un torneo de estrellas, más que de equipos de saben a qué juegan.

Comentarios