Escenario
Viernes 24 de Junio de 2016

Fidel Nadal, que canta hoy en el Vorterix, dijo que "el lugar del reggae no se lo saca nadie"

El cantante presenta hoy en vorterix "tek a ship", un disco con canciones propias grabado en jamaica con músicos de Bob Marley

No es lo mismo jugar a la pelota en una canchita de la Argentina que en la India, como tampoco es igual comer un plato de spaghetti en Roma que en Nueva York y si se trata de música el juego de las diferencias se acentúa exponencialmente porque talla la sensibilidad artística, nada menos.

   Fidel Nadal, una de las figuras argentinas del reggae, viene de cumplir su sueño del pibe: grabar un disco propio en Kingston, Jamaica, con artistas del género de distintas generaciones, entre ellos, músicos que tocaron y grabaron con el mismísimo Bob Marley.

   El ex Todos Tus Muertos llega a Rosario para cerrar el Festival Inti Raymi, que se realiza hoy, desde las 21, en teatro Vorterix, Salta y Cafferata, con los créditos locales Durban Poison, Kandan y Ñañaykuna Sikuris; los cordobeses Alberto Kuselman y La Spiritual Reggae Band más la amenización en bandejas de Selector Panchi.

   "Siempre hay un sueño más porque hay que seguir. Pero el sueño siempre es el mismo y es llegar con mi música a toda la gente, a todo el mundo", dijo Fidel, quien presenta "Tek a Ship", un disco con aire y sonido jamaiquino, en el que aportan su impronta 18 artistas de la isla sobre temas con el sello de Nadal.

   —¿Qué te representó grabar en Jamaica?

   —Fue algo muy deseado, que tardó mucho tiempo en concretarse pero finalmente lo pude lograr y significó un paso muy importante por muchos motivos. El reggae es una pasión y grabar con músicos de los cuales yo tengo discos en mi casa y soy fanático es muy impresionante. Además, grabarlo allá, en Jamaica, es una alegría porque tiene ese sonido único que se produce en la isla.

   —¿De todos esos músicos con quiénes tenías más expectativas de tocar?

   —Por ejemplo Dean Frazer, en el saxo, y Nambo Robinson, en el trombón, ellos son músicos emblemáticos que integraron la sesión de vientos del disco "Survival", de Bob Marley. Tocar con ellos fue muy emocionante. Pero tocaron 18 músicos que también son grandes intérpretes, viejos y jóvenes, que han tocado en todos los discos de reggae que nosotros escuchamos.

   —¿Qué le falta al músico argentino para tener ese toque que tiene el jamaiquino?

   —No sé si es potrero, pero cada lugar tiene su especialidad, por ahí no es que le falte al argentino, pero acá como en cada lugar se logra un sonido diferente y se hacen las cosas distintas, como la comparación del tango en Japón o el fútbol en Estados Unidos. No se trata de que vos te comprás tal equipo y suena igual, y no, no es así, con el mismo equipo de ellos tocás la misma música pero sale diferente, no se sabe por qué, pero tiene que ver con la mística que encierra cada lugar.

   —En "Vinimos para ganar", de "Tek a Ship", cantás "hasta el último día lo vamos a intentar". ¿A qué te referís?

   —Me refiero a que no me voy a retirar de la música y que hasta mi último día voy a seguir con esto, que después de tantos años, no me cansé y todavía tengo la ganas y la pasión para seguir intentándolo hasta el último día, haciendo la música y sacando canciones y discos nuevos.

   —Hoy el reggae sigue siendo convocante, a diferencia de los comienzos, que costó instalarse en país. ¿Es un género completamente afianzado?

   —Sí, pienso que de un tiempo a esta parte ya está afianzado, son muchos años y a través del esfuerzo y de los intentos de todos los artistas, el reggae logró su atención, su fanaticada (sic) y su lugar. Y ese lugar no se lo va a sacar nadie.

  —¿De qué depende mantener ese lugar?

   —Mirá, partimos de la base de que la música no tiene apellido, uno no sabe de qué genero se trata y la canción gusta o no. Por eso la música no tiene apellidos, después existen los géneros, los subgéneros y los recontra subgéneros, pero lo que vale al final es la música, que es lo que nos produce esta sensación a todos y es lo que más nos gusta.

   —Más allá de la música, tenés un mensaje social en tus letras. En "Quiero saber" decís "todo el continente tiene hambre y llora/la ayuda del sistema siempre se demora".

   —Sí, creo que hablen de lo que hablen las letras siempre tienen un mensaje. En mi caso no soy ajeno a un montón de cosas y sin proponérmelo las mando en las canciones. Me surgen, me dejo llevar con lo que se me va ocurriendo y después lo analizo. O sea, no planeo antes de hacer las cosas. Y me dejo llevar un poco por lo que siento y se me ocurre, siempre con la premisa de que el objetivo es que las letras le lleguen a las personas.

   —También hay letras con sentido del humor, porque incluso en "Es un vicio", que es un tema de amor, le decís "bombona asesina", que es un guiño a la letra de Los Palmeras.

   —Sí (risas) no sé si eso es bueno o malo, pero no puedo desprenderme de ese sentido del humor, o cuando digo que estoy solo como Kung Fu, en otro tema de este disco (risas). La idea es eso, que le pegue a la gente.

   —En otros temas se entiende menos lo que cantás porque mencionás a Shaleka, ¿qué es?

   —Es mi apodo.

  —¿Tus fans lo saben?

   —No, bah, sí lo saben, pero siempre puede haber alguno que no lo sepa, pero bueno, de tanto repetirlo ya van sabiendo.

   —¿Esa espontaneidad tuya, o como cuando nombrás al dios rastafari que no todos conocen, no puede ser un arma de doble filo ya que quizá no te entiendan y por eso te dejen de escuchar?

   —Eso a veces pasa, que son cosas que algunos las pasan por alto y otras veces hay quienes se intrigan e investigan y quieren saber de qué se trata, y eso es lindo también. Otros pueden aceptar que en una canción que les guste haya algo que no entienden, pero sí, es así. Quizá sea un arma, no de doble, sino de triple filo (risas).

   —¿El amor y el desamor aparecen abiertamente en tus canciones. ¿Te considerás un romántico del reggae?

   —No, no me considero romántico, pero creo que lo emocional es un punto de unión entre los seres humanos. Cuando escribo una letra de ese tema, yo sé que a todas la personas, por lo menos una vez en la vida, eso le pasó. Entonces uno se siente identificado y la canción le llega, la gente sabe que no es un delirio. Y eso es un poco la búsqueda de "Tek a Ship".

   —¿Qué marca indeleble dejó Todos Tus Muertos en tu carrera para que hoy resignifique tu presente?

   —Lo principal que me dejó Todos Tus Muertos es la perseverancia contra viento y marea. Cuando uno tiene una idea, en la música o en las letras, le tiene que dar para adelante sin importar si eso le va a salir bien, mal, le puede gustar a una persona o a diez mil personas. Uno se tiene que dejar llevar y no te podés desalentar, no importa cuál sea la adversidad, hay que seguir dándole. Entre muchas otras cosas, eso es lo que más me dejó Todos Tus Muertos.

   —¿Cuál fue el tema o el disco de quiebre en tu carrera solista?

   —Lo veo como una continuidad, aunque creo que "International love" (2008) me hizo conocido para otras personas que no sabían quien era, más allá de la gente que ya me conocía por Todos Tus Muertos, Mano Negra y Lumumba.

   —¿Considerás que el reggae levanta las banderas de la libertad que tuvo el movimiento hippie en los 70?

   —Es un tema interesante, porque si te ponés a pensar, el reggae también es de los 70. Son cosas diferentes, pero al ser de la misma época tiene que ver con un mundo que estaba en un momento especial donde se expresaban un montón de cosas y pasaban otras, que algunas siguen pasando. Lo que decía la música, la juventud, los problemas del mundo, la guerra y los temas que iban salpicando esas canciones se vio reflejado en los dos movimientos. Fijate que Bob Marley sale de Jamaica y surge en los 70 para todo el mundo.

   —Con "International love" adquiriste popularidad y venís de grabar en Jamaica con tus ídolos del reggae, parece que algunos sueños se concretan. ¿Cuál es tu próximo desafío a nivel artístico?

   —Siempre hay un sueño más porque hay que seguir. Pero el sueño siempre es el mismo y es llegar con mi música a toda la gente, a todo el mundo. Me gustaría poder seguir grabando mis canciones allá, en Jamaica, con ese sonido que tanto me gusta. Pero eso sí, no me interesa irme de la Argentina, quiero ir y volver.

Comentarios