El Mundo
Sábado 14 de Enero de 2017

Fiat negó haber manipulado motores como Volkswagen

"Quien nos compare con la firma automotriz alemana se ha fumado algo ilegal", sostuvo Sergio Marchionne, ejecutivo del grupo.

El director ejecutivo de la automotriz italo-estadounidense Fiat Chrysler (FCA), Sergio Marchionne,negó ayer las acusaciones de manipulación de emisiones en sus motores, después de que la Agencia Medioambiental Estadounidense (EPA) la señalara como sospechosa de un caso similar al de la alemana Volkswagen. "Quien nos compare con la firma alemana se fumó algo ilegal", dijo Marchionne en una entrevista con medios italianos publicada ayer por La Repubblica. "No hemos cometido ningún tipo de fraude. Nuestro caso no es de ninguna manera comparable al de Volkswagen".

   "Volkswagen instaló un artefacto que distinguía si el coche se estaba sometiendo a un test o si estaba circulando; nuestro software siempre se comporta de la misma manera", añadió. FCA lleva meses en contacto con la EPA. "Hemos informado de forma muy clara sobre nuestras emisiones", dijo mostrándose muy enfadado por las acusaciones que sin embargo, no afectarán a los objetivos de negocio de la automotriz, aseguró.

   El consorcio automotor está bajo sospecha en Estados Unidos de haber falsificado las emisiones contaminantes en unos 100.000 automóviles diésel, según informó la EPA el jueves. La agencia sospecha que Fiat Chrysler colocó un software para controlar las emisiones del que no informó a las autoridades, violando así las leyes medioambientales.

   Las acusaciones de la EPA se conocieron un día después de que Volkswagen admitiera su culpabilidad y accediera a pagar 4.300 millones de dólares para archivar el caso civil y penal con el gobierno estadounidense. Marchionne se mostró confiado en que el cambio presidencial en Estados Unidos no afectará al caso. "Al parecer había alguien en la EPAque quería cerrar el caso antes de que llegue el nuevo gobierno", dijo Marchionne. "Pero quiero creer que no se trata de una cuestión política".

   Mientras tanto, la automotriz también está en el punto de mira en Bruselas, donde la Comisión Europea consideró las acusaciones contra Fiat como "preocupantes". Bruselas está mediando actualmente entre Alemania e Italia en un caso que afecta a la firma: Alemania cree que Fiat colocó ese software ilegal para maquillar sus emisiones, como dijo el ministro de Transporte, Alexander Dobrindt, remitiéndose a investigaciones realizadas en el país. Sin embargo las autoridades italianas no ven motivos para abrir una investigación.

   "Hemos pedido reiteradamente a las autoridades italianas que nos den respuestas convincentes lo antes posible", dijo hoy una portavoz de la Comisión Europea. Pero hasta ahora en vano. "Queremos poner fin a estas conversaciones con la conformidad de Fiat, pero se nos acaba el tiempo", señaló. En Bruselas se habla de un plazo de algunas semanas. En Bruselas se calcula que unos 33.000 automóviles de los modelos Jeep y Dodge podrían estar afectados.

   Por otro lado, la Fiscalía de París comenzó a investigar las emisiones contaminantes de los automóviles Renault por sospechas de fraude, informaron varios medios franceses.

Renault, en la picota

A raíz del escándalo de VW, en Francia se realizaron pruebas que determinaron que Renault superaba los niveles permitidos. Las autoridades de competencia investigaron y entregaron sus conclusiones a la Justicia en noviembre. Renault dijo que aún no había recibido información oficial sobre un proceso de investigación y reiteró que cumple la ley y que en sus vehículos está todo en regla, sin que se haya introducido software fraudulento.

   Paralelamente, el ministerio de Economía francés encargó a la Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (DGCCRF) investigar a una docena de marcas que venden vehículos diésel en Francia. En el marco de esta investigación, la DGCCRF llevó a cabo en enero de 2016 una serie de allanamientos en varias plantas de Renault, lo que provocó un hundimiento del título en la Bolsa. La fiscalía de París recibió las conclusiones de la DGCCRF. Renault afirma que siempre "respetó la legislación francesa y europea". Nuestros vehículos "no están equipados con programas fraudulentos", dijo en noviembre el grupo. Después de Volkswagen, Renault es el segundo constructor automotriz en Francia que debe responder sobre sus prácticas en materia de emisiones de sus motores diésel.

Comentarios