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Jueves 27 de Mayo de 2010

Festival de "subsidios"

Al margen de percibir una dieta promedio de $12.000 más unos $5.000 en concepto de viáticos, cada uno de los 19 senadores provinciales tiene a su disposición 20.000 pesos por mes (que representan 240.000 pesos anuales, casi 1 millón de pesos en los cuatro años de su mandato) para otorgar "subsidios" a personas físicas o entidades de bien público. Los 50 diputados provinciales otro tanto. En los mejores de los casos, estos "subsidios" son utilizados arbitrariamente por los legisladores según sus criterios personales, y la información sobre quiénes son sus destinatarios es un secreto de Estado. Una verdadera "caja negra" de la que los legisladores santafesinos prefieren no hablar...

Al margen de percibir una dieta promedio de $12.000 por mes más unos $5.000 en concepto de viáticos, cada uno de los 19 senadores provinciales tiene a su disposición 20.000 pesos mensuales (que representan 240.000 pesos anuales, casi 1 millón de pesos en los cuatro años de su mandato) para otorgar "subsidios" a personas físicas o entidades de bien público. Los 50 diputados provinciales otro tanto. En los mejores de los casos, estos "subsidios" son utilizados arbitrariamente por los legisladores según sus criterios personales, y la información sobre quiénes son sus destinatarios es un secreto de Estado. Una verdadera "caja negra" de la que los legisladores santafesinos prefieren no hablar.

Que los legisladores provinciales tengan a su disposición dinero para otorgar subsidios es de por sí insólito, ya que no hace a su función, que es legislar. La entrega de subsidios sociales es competencia exclusiva del Poder Ejecutivo, quien a través del área respectiva implementa planes en tal sentido, y luego de un estudio objetivo define quiénes son los beneficiarios.

Y esto siempre y cuando demos fe que los legisladores otorgan estos 20.000 pesos mensuales a personas o instituciones necesitadas. Pero esto no es lo que ocurre siempre, o mejor dicho más de una vez no sucede.

En marzo pasado, el senador provincial por el departamento Constitución, Héctor Aquino (UCR), fue denunciado por otorgar subsidios mensuales a familiares, empleados propios y funcionarios políticos. El propio Aquino admitió que esto era verdad, pero se justificó diciendo que estas personas allegadas después los "redistribuían".

Incluso, es imposible saber al menos los nombres de quiénes son los destinatarios de estos subisidios. Los legisladores no están obligados a hacer pública esa información. Este tema es tan sensible para cierto sector de la clase política que fue el motivo central por el que se abortó la posibilidad de que la provincia de Santa Fe cuente con una ley de libre acceso a la información pública. Los senadores del PJ rechazaron el dictamen votado por Diputados porque no contaba con un inciso que establezca que los legisladores provinciales no estarán obligados a informar sobre los subsidios que otorgan. Más oscuro, imposible.

Sólo la vicegobernadora de Santa Fe y presidenta del Senado, Griselda Tessio, viene haciendo público desde 2007 por voluntad propia los datos de cada subsidio que otorga, e invitó a los 19 senadores a que la imiten. Pero, obvio, la propuesta no tuvo eco, ni siquiera entre los legisladores de su propia fuerza política: el Frente Progresista.

La vieja política es un concepto que no hace referecia a una cuestión generacional, sino a determinadas prácticas políticas. Cómo ésta, por ejemplo.

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