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Viernes 03 de Junio de 2011

Feria de ciencias: la oportunidad del intercambio para aprender

Las estudiantes santafesinas que representaron al país en la Feria Mundial realizada en EEUU hablan del valor de esta experiencia educativa

"No es una competencia, es un intercambio” de conocimientos y aprendizajes. De esta manera definen a la Feria de Ciencias Cintia Branca y Yanina Mansilla, las dos estudiantes santafesinas que en mayo pasado formaron parte del equipo argentino que participó en la instancia internacional de esta iniciativa, realizada en Los Angeles (EEUU). La semana que viene arranca una nueva edición de las Ferias de Ciencias y Tecnología, en la provincia.

El trabajo de Yanina y de Cintia resultó entre los 10 mejores premiados en la etapa nacional de la 34º feria que cada año reúnen a chicos de todas las edades, esa vez fue en Tucumán. Se trató de una investigación muy particular que logró relacionar el rock con la matemática y que titularon “Moebius, arte, ritmo y movimiento en la matemática”. Las dos habían representado hasta el que ese momento era su secundario, la Escuela Media Nº 318 Antártida Argentina de Díaz (una pequeña localidad ubicada a unos 80 kilómetros de Rosario).

Las estudiantes formaron parte así de la delegación argentina que entre el 6 y el 15 de mayo pasado representaron al país en la etapa internacional de la feria. Junto a ellas viajaron alumnos de Buenos Aires, Chaco, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Río Negro y Santa Cruz. “Si bien no ganamos nada, la verdad es que el segundo premio que se trajeron los chicos de Ciudad de Buenos Aires lo vivimos todos como propio”, dijeron las alumnas.

Emoción. Aseguran que llegar a esa instancia “fue increíble”, “una experiencia difícil de olvidar”. Hablaron de la emoción que significó estar en un mismo predio compartiendo trabajos con chicos de los países asiáticos, ciudades de EEUU, de Europa y de toda Latinoamérica, por citar algunos de los sitios representados en este encuentro global. Y algo más: aconsejaron que se trata de un aprendizaje gratificante, que bien vale la pena experimentar.

“Fue un intercambio fabuloso, no una competencia. Ahora que dejé la secundaria me doy cuenta  de lo bueno de esta oportunidad y lamento no haber empezado antes a formar parte de la feria”, cuenta Cintia, que actualmente cursa el primer año de ingeniería química en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Rosario. “Si alguien está dudando en participar, le diría que participe, que estudiar no significa hacerlo sólo dentro de las cuatro paredes del salón, sino que es mucho más. Y que lo que aquí se aprende sirve para cualquier profesión”.

Con esta mirada acuerda Yanina, que también cursa en Rosario su primer año de universidad, en la carrera de Medicina. “Yo seguiría participando de estas ferias, aunque más no sea como ayudante”, confiesa y destaca lo “increíble de la experiencia por todo lo que se vive y comparte”. “Y —agrega— aunque no se llegue a ganar siempre te traes algo para vos, algo para compartir”.

Rigurosa organización. Las estudiantes coincidieron en la rigurosa organización de la feria realizada en Los Angeles, donde nada quedaba librado al azar. También destacaron que el Ministerio de Educación de la Nación corrió con todos los gastos del viaje y “hasta nos dieron dinero para gastos eventuales”.

Con las alumnas de Díaz viajaron dos profesoras, Carina Ciamprone y Romina Tuma. “Con ganas y esfuerzo se puede”, sintetiza la profesora de matemática y física Ciamprone sobre la posibilidad de llegar a la instancia internacional.

“Es algo único pensar que estudiantes de Díaz participaran con colegios de muy alto nivel competitivo”, dice la profesora de inglés Tuma que ofició de intérprete durante el viaje. “Nunca los chicos valoraron tanto la enseñanza del idioma extranjero en la escuela como en esta oportunidad”, expresa.

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