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Sábado 17 de Abril de 2010

Felices

Es otra vez otoño y nos atrincheramos debajo de las mantas a ver películas viejas por televisión. Es otra vez otoño. Comemos chocolate y tomamos coñac, conversamos y hacemos el amor. Después leemos el mismo libro.

Es otra vez otoño y nos atrincheramos debajo de las mantas a ver películas viejas por televisión.
Es otra vez otoño. Comemos chocolate y tomamos coñac, conversamos y hacemos el amor. Después leemos el mismo libro.
Es otra vez otoño, hace frío y nos estremecemos al salir de la cama. “Te corrió el diablo por la espalda”, decía mi tía, que para entrar en calor tomaba licor de huevo.
Es otra vez otoño, por fin se fue ese clima pegajoso, tan pegajoso que no daban ganas de abrazar a nadie. Ahora, en cambio, tus pies desnudos son suaves bajo las frazadas.
Es otra vez otoño, la ciudad se abre a la exploración de las caminatas. Me interno en las calles guiado sólo por el instinto, parando en ciertos bares, entrando en las librerías de viejo. En una que está por Rioja entre Buenos Aires y Laprida me tropiezo con Gary Vila Ortiz. “Acá hace falta whisky”, dice. “No traje la petaca”, contesto. “Error imperdonable”, me reta.
Es otra vez otoño y aunque no uses boina como las chicas nerudianas los ojos te brillan con picardía. De nuevo es placentero andar de la mano, apretártela, jugar con los dedos entre los tuyos, detenerse para un beso que borra la melancolía. Es otoño también en el alma.
(Es otra vez otoño y la música espera en alguna parte. Caminamos por las veredas cubiertas de hojas que han dejado caer los plátanos. Las vecinas rezongan porque se tapan las bocas de tormenta pero nosotros las pisamos con alegría infinita. Ese crujido nos devuelve la infancia).
Es otra vez otoño, y aunque falten amigos y haya desamores que cortan como navajas, el cielo diáfano y el sol tibio nos recuerdan la dulzura de la vida. Es otra vez otoño y vale la pena la pena, porque el corazón se ha fortalecido en las tormentas y la mirada sabe encontrar el camino.

Es otra vez otoño, y con eso alcanza para ser felices.

 

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