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Sábado 28 de Noviembre de 2015

Experimentaron en el laboratorio de química y fueron premiadas a nivel nacional

Estudiantes del Superior de Comercio (UNR), reconocidas en un concurso de cristalografía.

"En la investigación científica también se necesita de la creatividad y la originalidad; no es tan estructurada como se piensa", asegura la profesora de química Paloma Moreno, luego de que un grupo de estudiantes de la Escuela Superior de Comercio (UNR) obtuvo un premio en el Concurso Nacional de Crecimiento de Cristales. Las alumnas Agustina Colombres de 3º B, y Ariana Del Grosso y Ana Carla Borgo de 4º A —las tres del turno mañana— lograron cristalizar bórax (mineral natural) sobre una caracola, presentaron el proyecto en el certamen organizado por la Asociación Argentina de Cristalografía (Aacr) y recibieron el premio al "Mejor policristal de bórax". El concurso, que se realizó por segundo año, busca promover y difundir la cristalografía, un conocimiento que influye en distintos campos de la investigación, desde la biología hasta la alimentación y creación de materiales sintéticos, por ejemplo. El trabajo de las estudiantes fue seleccionado entre 400 trabajos procedentes de distintos lugares del país.

Una escuela con orientación comercial que logra un reconocimiento en el área de química enorgullece a sus directivos y profesores, despierta vocaciones y valora el trabajo y la constancia de sus participantes. "Cuando los adolescentes hoy solo buscan la inmediatez, esto es una forma de cultivar la paciencia", agrega la directora Gabriela Zamboni, en apoyo a la iniciativa de participar en estas actividades.

"El principal objetivo de este concurso fue divulgar la importancia de la cristalografía en la sociedad moderna y sobre todo fomentar el estudio, el trabajo sistemático, el pensamiento racional y la comunicación entre los jóvenes estudiantes a través de atractivos experimentos de cristalización", destacan las profesoras que intervinieron en el proyecto. Verónica Rosenfeld, jefa del departamento de Física, Biología y Química (Fibiqui), la profesora Paloma Moreno y Manuela Bollini, ayudante del laboratorio participaron primero de las jornadas de capacitación docente, y de allí surgió la inquietud de presentarse al certamen e incentivar a los jóvenes para la realización de un proyecto.

Entre todos los alumnos que cursan los últimos años del Superior, sólo tres chicas aceptaron el desafío. "Desde el año pasado queríamos participar en la feria de ciencias pero en ese momento no nos decidimos qué experimento realizar, así que cuando la profe nos comentó sobre este concurso enseguida dijimos que sí. No pensamos que íbamos a llegar tan lejos en un certamen donde se destacó la originalidad de los cristales, sobre todo porque la mayoría de las escuelas que participaron tienen orientación técnica. Encontramos la caracola en el laboratorio y como teníamos bórax, intentamos su cristalización. Al principio los cristales se formaban afuera y no adentro, eran muy chicos, pero al irlos rotando se fueron formando alrededor de toda la caracola", detallan Ariana, Ana Carla y Agustina, quienes acaban de presentar el trabajo para competir en una instancia internacional.

Proceso. A mediados de junio, guiadas por sus docentes, las alumnas comenzaron a trabajar en el laboratorio. Fuera del horario de clases, realizaron distintas técnicas de cristalización e iniciaron un proceso de separación sólido - líquido, en el cual el soluto de una solución sobresaturada pasa a la fase sólida formando un cristal. Un video en youtube muestra paso por paso el trabajo de las alumnas, los materiales que utilizaron y los resultados obtenidos.

"Valoramos de esta experiencia los recursos materiales con los que cuenta el laboratorio de nuestra escuela y el apoyo del departamento Fibiqui, también el trabajo en equipo al que aportaron tiempo, esfuerzo y dedicación para lograr el objetivo, aprender y sobre todo compartir. Este tipo de experiencia enriquece y motiva a nuestros alumnos y hasta despierta vocaciones", remarca la profesora Moreno.

"El proceso de cristalización implica paciencia y constancia, mucha prueba y error. Influyen tantos factores que no se pueden controlar todos; por ejemplo en cada lugar del país la solubilidad de las sustancias cambian, uno trabaja aquí con una técnica y logra un cristal, que si se realiza en otra ciudad con la misma técnica no se obtiene un cristal idéntico porque cambian las condiciones ambientales como la temperatura, la humedad, la composición del aire", continúa la docente a cargo de los 3º y 4º años. "Nos gustó la caracola porque era un elemento natural, que al igual que la estructura de un cristal se repite en la naturaleza".

Dedicación.EN_SPACEPara las profesoras, las alumnas demostraron compromiso y dedicación en la tarea, también tuvieron que profundizar sus conocimientos en temas de química como soluciones, solubilidad, cristales y cristalografía; y desarrollar destrezas en el manejo del material de laboratorio y normas de seguridad. El resultado: la caracola de bórax y un monocristal de sulfato de cobre, otro de los trabajos que también presentaron en el concurso. "Salíamos de clase y enseguida nos íbamos al laboratorio para ver la caracola, pasábamos varias horas calentando la solución y tratando de mejorar el cristal", destacan las alumnas, quienes continuamente agregaban bórax para agrandar los cristales y el volumen de la caracola. "Tuvimos algunos problemas con los colorantes porque al principio no obtuvimos un color uniforme pero supimos sobrellevarlo".

Las estudiantes conservan la caracola sumergida en la solución y fundamentan su estado: "Una molécula de bórax está rodeada por diez de agua, y si lo dejamos en contacto con el aire pierde cinco moléculas de agua y se transforma en polvo, es decir vuelve a su estado original". Cuentan que debieron preservar los trabajos hasta su presentación en las jornadas finalistas y ahora tendrán que hacer lo mismo en vacaciones.

Finalistas. La caracola de bórax resultó seleccionada entre 13 grupos finalistas. Un jurado integrado por investigadores y becarios del Conicet evaluó los trabajos presentados y otorgó además 24 menciones especiales. El acto de entrega de premios que se realizó a principios de noviembre en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Significó para las alumnas del Superior un estímulo al estudio, la constancia y el esfuerzo. "Participar de charlas de cristalografía, interactuar con los investigadores, recorrer las instalaciones y conocer los laboratorios nos dieron ganas de estar ya en la universidad y estudiar lo que nos gusta. Recibimos una devolución de nuestro trabajo por parte del jurado que valoró la originalidad y nuestra clara exposición, también tuvimos la oportunidad de relacionarnos con otros colegios, allí no hubo competencia, todos nos interesamos por conocer otros métodos de experimentación y los tiempos del proceso", explican las alumnas que un año más iniciarán sus estudios universitarios en carreras afines a la ingeniería.

"Nuestro propósito es aprovechar el entusiasmo, el premio y las ganas para incorporar a más jóvenes que deseen participar en estos concursos, pero además ofrecer otra arista de las ciencias naturales que encuadran dentro de las ciencias duras, pero que no lo son tanto", señala la profesora Rosenfeld, jefa del departamento Fibiqui.

Ausente en los planes de estudio

“La cristalografía es el estudio de los cristales, materiales que en estado sólido se ordenan microscópicamente en los vértices o caras de poliedros naturales”, describe la profesora Rosenfeld con respecto a esta ciencia, que sustenta hoy en día a muchas otras y constituye la columna vertebral de una amplia gama de industrias como la farmacéutica, la agroalimentaria, la minería o la aeronáutica. En apoyo a la enseñanza y difusión de este conocimiento que no figura en los programas oficiales de educación y resulta indispensable para el desarrollo de casi todos los nuevos materiales, la Aacr organizó durante el año jornadas de capacitación para docentes de todos los niveles. El propósito principal de estos encuentros gratuitos y auspiciados por el Programa Vocar del Conicet, ha sido divulgar e informar acerca del fascinante, maravilloso y sorprendente mundo de los cristales.
 

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