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Sábado 18 de Abril de 2015

Estudiantes de dibujo recrean con historietas hechos del pasado regional

Producen en grupo un libro con la guía del   historiador José Hugo Goicochea y docentes de la Escuela de Dibujo Carlos Barocelli

“En 2011, el historiador José Hugo Goicochea nos comentó que tenía el proyecto de hacer un libro de historietas sobre el llamado Grito de Alcorta. Me sedujo el tema de la reforma agraria y empezamos a planificarlo, pero al ver que no podría cumplir por tener mucho trabajo, le propuse una alternativa superadora, lo podíamos hacer con los alumnos de la escuela de dibujo, ya que contábamos con guionistas, dibujantes e historietistas avanzados”, dice el dibujante e ilustrador Carlos Barocelli.
  El docente de historietas, nacido en Rosario, coordina la escuela de dibujo que lleva su nombre, con Jesica Aran, guionista, directora, realizadora audiovisual y licenciada en artes visuales. Junto a Goicochea producen el cuatro tomo de la colección “Grageas de historia argentina en historietas. Aquí Mismo”.,
  “Me parecía buena esa experiencia para los chicos y la difusión de la historia”, dice Carlos. “A los pibes no les puede interesar los próceres que ven sólo estatuas, pero no en su vida común o en batallas donde se transforman casi en superhéroes. Aprendí con Nippur de Lagash historias que sin él nunca hubiera leído, además hay personajes que transmiten códigos y ética”, remarca.

Modelos de acá. “Les pedí a los chicos que no se fijaran en modelos de afuera y que tomaran los trabajos de Juan Arancio, Carlos Roume y Carlos Casalla, autor de «El cabo Savino», donde se ve la impronta de personajes como el gaucho desalineado y rebelde”, dice el ilustrador que el célebre Francisco Solano López designó como el dibujante encargado de continuar la saga “El Eternauta” del guionista Oesterheld.
  En tanto, Jesica indica: “Soy de una generación que consume otro tipos de historias, pero había tenido una experiencia en una publicación que hicimos sobre una masacre en Cañada de Gómez en 1861. En esa oportunidad el historiador era joven y teníamos libertad poética. Vimos que también en la historia nacional hay mucho para trabajar desde lo dinámico y la aventura. Además, nos entusiasmamos con todo eso pesado y jugoso”.
  El tema de la historieta abarca la rebelión y organización campesina del sur santafesino, en 1012. “Abordaremos la problemática vertebral de la histórica formación económica y social de la Argentina: la tenencia de la tierra”, indica José Hugo Goicochea (ver aparte), profesor de historia de Villa Constitución. Y agrega,”en esa época, las malas cosechas de 1911 detonaron violentamente las contradicciones de un proceso caracterizado por el dominio del latifundio y la explotación del trabajo rural, bajo un sistema de arriendo de la tierra”.

la narrativa. Jesica resalta que “lo histórico, cuando hay unos 30 protagonistas de un suceso, es complicado de ser tomado desde lo narrativo porque no se puede tener tantos personajes y lo mejor es centrarnos en un personaje principal. Por eso centramos la historia en algunos”.
  Por su parte, Carlos señala que Goicochea “es un apasionado y nos mandaba cosas un montón de información valiosa y datos documentados, para guiar nuestro trabajo. Pero la historieta no es un documental, no descansa en la gragea que da el contexto histórico. Si sirve para retomar el relato o documentarlo”.
  Jesica sonríe y cuenta que “los chicos de una clase para otra se leían unas 20 páginas. Esos textos servían para comprender el tema y luego tener algo de libertad poética. Los chicos leyeron y definieron a los personajes y comienza un trabajo más individual: el documentarse para ver cómo son los lugares y producir descripciones para que dibujen con ellas. Hay que ver cómo era una pulpería en esa época, si hay caminos de tierra y cómo son, estudiar de qué forma se hablaba, si leían o no. Esta tarea es de los guionistas, pero también los dibujantes hacen su investigación para producir un material visual”, dice Jesica.

Dibujantes autores. La tarea sigue con “armar una sinopsis, estructurar a cada capítulo y el trabajo se hace largo al respetar el rigor histórico que se requiere. La idea es preservar a los dibujantes e historietistas como autores y que se reconozca ese laburo. Al editor le preocupaba que al ser una tarea grupal no se pueda fijar una linea, pero es una producción colectiva seria”, sostiene la joven, quien también es guionista y directora del mediometrajes y dirige el cortometraje de ciencia ficción “Abaddon”, ganador del Espacio Santafesino 2013 y el segundo llamado a subsidios del municipio rosarino.
  En el trabajo de la historieta, basada en historias de vida, “nos asesoramos sobre vestimentas de esa época y región, la existencia en ese tiempo de diarios, carpas, autos y dudas que surgen al dibujar. Entonces se le pregunta al historiador, aunque sean elementos que parecen detalles, como saber que comían. Luego llegamos a una primera versión, la corregimos y adecuamos el tema narrativo y Goicochea miraba la cuestión histórica”.
  Carlos cuenta que la tapa la hizo él, “pero tomé dibujos que hicieron los alumnos, Era lógico que apareciera allí sus trabajos”.
  Pablo Ayala, estudiante avanzado de historieta, señala que “se crean personajes cuando hay pocas fotos y quizás sólo se sabe que tenía bigotes y cabeza cuadrada”.

artes gráficas. Sobre el apoyo a estas experiencias, Jesica admite que tras crearse en 2014 el Instituto Nacional de las Artes Gráficas (Inag), como organismo rector del fomento, promoción, preservación, archivo y difusión de las artes gráficas, se espera un apoyo importante, como el recibido en el cine por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), para financiar e impulsar contenidos”.
  También sostiene que “hay una clara salida laboral, pero también se debe inventar nuevos espacios para poder publicar y difundir estas nuevas producciones”.

Equipo  de trabajo. En el último trabajo desarrollado por la Escuela de Dibujo Carlos Barocelli, el tomo cuatro de las historias regionales, trabajó un amplio grupo de estudiantes y profesores. Participaron los guionistas Sebastián Aronson y Leonel Palermo. Entre los historietistas, se debe mencionar a Pablo Ayala, Franco Maiorano, Guillermo Maggio, Leo Di Taranto, Ignacio Lazaro. Los ilustradores fueron Leonardo García, Ricardo Luchelli, Ariel González, Gonzalo Mansilla, María Suárez Otero, Carlos Beltramini Javier, Oliver Víctor Scandizi, Federico Lacelli, Grisel Vander Mey, Rocío Gonzalez Gastón Bartisevic, Arnoldo Mansilla y Pablo Colaso, Coordinación de Carlos Barocelli y Jesica Aran. Más datos en www.escueladibujo.com, teléfono 4856054.

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