Edición Impresa
Sábado 11 de Julio de 2009

Estimulados por las tareas, más chicos se volcaron a la literatura

La literatura infantil está de parabienes. La suspensión de clases más el receso escolar, que comienza pasado mañana, contribuyeron para que más chicos se acerquen a los libros. El dato lo confirman desde distintas librerías rosarinas.

La literatura infantil está de parabienes. La suspensión de clases más el receso escolar, que comienza pasado mañana, contribuyeron para que más chicos se acerquen a los libros. El dato lo confirman desde distintas librerías rosarinas.

Algo para no pasar por alto y que destacan los sitios consultados es que esta vez los chicos llegan con el pedido puntual del libro, autor y hasta editorial. Ocurre que leer figura entre las tareas que los docentes les sugirieron a sus alumnos para compensar los días sin clases a causa de la Gripe A.

“Vinieron un montón (de chicos), todos con pedidos de las docentes. La mayoría de escuelas primarias”, dice Sabrina, de Librería Ross. “Son muy pocos los que llegan aquí a elegir un libro por cuenta propia”, agrega y comenta que “los pedidos se incrementaron” a partir del cierre de aulas por la influenza.

Luciano, de Librería Homo Sapiens, también afirma que “subieron los pedidos y las consultas”, mientras atiende a una nena con su mamá que acaba comprar dos historietas de “Gaturro”, de Nik.

Tal como explica “es común que el aumento (de ventas) ocurra en épocas de vacaciones de invierno, la diferencia es que este año se adelantó por la gripe”.

Lo cierto es que por casi lo mismo que cuesta una “Cajita feliz” los pequeños lectores pueden acceder a muy buena literatura. Los libreros coinciden en que se pueden conseguir excelentes novelas con 18 o 20 pesos.

Variedad y por edades

Entre las editoriales dedicadas a la franja que cursa la primaria y la secundaria se destacan SM y Alfaguara.

Además de buenos escritores, ofrecen textos organizados por edades.  Así, por ejemplo, “El viaje más largo del mundo”, de Gustavo Roldán, de SM, está dirigido a lo que llaman “primeros lectores”. La misma editorial ofrece para los que tienen 12 años “El complot de las flores”, de Andrea Ferrari.

En tanto que Alfaguara propone autores como Gianni Rodari en “Cuentos para jugar”, para los que tienen 10 años; además, “Candelaria”, de Griselda Galmez, para pequeños lectores.

La directora de la Biblioteca José Manuel Estrada, Marcela Andino, opina que es muy valioso que se haya aprovechado el aislamiento impuesto para “estimular la lectura de libros”.

Aconseja que a la hora de comprar los chicos vayan con los padres, y que éstos les sugieran qué libro llevar. “Y si no se puede comprar, están las bibliotecas”, ofrece.

Los libros sobre la vida de los animales son una buena opción para los más chicos.  También son elegidos los que proponen juegos de palabras, como el de Luis María Pescetti, “La fábrica de chistes” (Altea) o aquellos con actividades para jugar al aire libre: “¿Eres una abeja?” (El Ateneo), de Judy Allen.

Desde Ameghino Libros, César explica que “el incremento de más libros para leer no es espontáneo”, para coincidir con los demás testimonios en que “son muchos los colegios que les dieron tareas basadas en algún libro”.

No faltan —agrega— los pedidos de textos para pintar o con actividades. Las mayores demandas también les llegan desde la primaria o bien desde los primeros cursos del secundario, pero siempre con alguna orientación para cumplir.

Sólo se lamenta que por ahora “la lectura no sea el entretenimiento principal” y al que se acceda por cuenta propia.

Aunque no lo define como un “aumento significativo” de público interesado, Carla, de Librería Técnica, también acuerda en que “los chicos que llegan lo hacen con el pedido hecho desde la escuela”.

Con o sin tarea de por medio, en tiempos de vacaciones las librerías de textos usados o en liquidación son excelentes sitios para hurgar y conseguir a buenos precios cuentos y novelas. Hernán, de “El ojo”, explica que “los mayores pedidos de los padres pasan por libros con actividades y entretenimientos”.

"También llevan revistas como Billiken o Genios, o cuentos para los más chicos”, que se consiguen desde los 3,50 pesos.

Entre los recomendados y disponibles en estas librerías está la colección “Grandes clásicos” de Genios. Son libros hermosos, de tapa dura, excelentes ilustraciones y con adaptaciones de Kipling, Scout o Leroux, entre otros. Se consiguen entre 8 y 10 pesos cada uno.

La educadora Marcela Andino dice que es bueno “recuperar la compra de libros” y sugiere que éstos sean tan “agradables” que inviten a leer “a los adultos y los chicos juntos”. Una buena excusa para entusiasmar a la lectura.

Comentarios