Escenario
Domingo 22 de Mayo de 2016

"Este es el momento de innovar", afirma el cantante español Pablo Alborán

Pablo alborán, el nuevo ídolo de la canción romántica española, dice que es fan del rock argentino. El 5 de junio llega a el círculo.

Pablo Alborán se convirtió en uno de los cantantes románticos más exitosos de España. Pero este malagueño de 26 años, con tres discos de estudio en su cosecha, fue por más. Con hits como "Solamente tú", "Miedo" o "Perdóname" rompió corazones en los países de habla hispana y ya es una voz de prestigio internacional en la música popular. El músico llega a Rosario el domingo 5 de junio en el marco de la gira del disco "Terral" y se presentará ante un teatro El Círculo colmado, ya que quedan pocas localidades a la venta. Sin embargo, está lejos de quedarse adormecido en las caricias de la fama: "Tengo que innovar para ver de qué soy capaz, porque si sigo haciendo siempre lo mismo, la gente se va a cansar y yo no voy a evolucionar".

   En diálogo con Escenario, Alborán habló de su pasión por el rock argentino, de los proyectos de su próximo disco, de la realidad social de España, de su enojo con las redes sociales, y hasta de su debilidad por el fútbol y el tenis. Lejos de Hollywood y cerca del pibe que anda en bicicleta por tu barrio, con ustedes, el chico de la tapa, Pablo Alborán.

   —Volvés a la Argentina, un país que te sienta más que bien, ¿qué conexión tenés con este lugar?

   —La música es la principal conexión. Argentina fue uno de los primeros países que visité gracias a la canción "Solamente tú", tema de la telenovela "El elegido", con Pablo Echarri. Soy un gran fan de la música argentina y los conciertos que hemos dado allí siempre han sido mágicos, así que tengo ganas de volver.

   —¿Con qué músicos argentinos te sentís más emparentado?

   —¡Wow! ¿Sabés que pasa? La música que hago no tiene nada que ver con la que escucho. Y lo que me gustaría hacer aún no lo estoy haciendo. Quiero tomar más riesgos y voy a empezar a hacerlo en mi próximo disco. Soy muy fan del rock argentino, de Andrés Calamaro, de Gustavo Cerati, de Charly García, de Fito Páez, de Vicentico, y del tango argentino.

   —¿Cuando hablás de tomar riesgos en el disco que continuará a "Terral", ¿te referís a cambiar de género?

   —Todavía está todo muy en el aire. Pero para empezar, las canciones no siempre van a hablar de amor, sino también de otros temas, como lo que está sucediendo a nivel político y social. Hay días en los que me levanto y pienso que voy a producir el disco yo mismo, y otros en los que quiero que lo haga otra persona. Este es el momento de innovar y de que la gente conozca otras facetas que tengo.


   —Estás enmarcado en el género de la canción romántica como Alejandro Sanz o Alex Ubago, quienes también buscan caminos alternativos, no sólo la balada más clásica. ¿No se corre el riesgo de repetirse con las canciones románticas?

   —Claro, por eso hay que tratar de innovar. La clave es estudiar y enriquecerse de la música que suena ahora, no la que suena en la radio, sino la que no tiene tanto alcance. El otro día descubrí un artista que fusiona el jazz, la bossa nova y la música francesa, y...¡me encantó! Tengo que innovar para ver de qué soy capaz, porque si sigo haciendo siempre lo mismo, la gente se va a cansar y yo no voy a evolucionar.

   —Hace poco te enojaste y te fuiste de las redes sociales y dijiste: "Quiero vivir la vida porque hay dos días para vivir", un viejo lema. ¿Qué fue lo que te molestó, que se hayan metido en tu vida privada?

   —No, no me fui enojado de las redes. Me desconecté, pero bien. Necesitaba desconectarme y volver a la normalidad. Si estás constantemente con las redes, te están recordando todo el tiempo quién eres y a veces ni uno sabe quién es. Cuando me levanto por la mañana, me pongo con las redes sociales y acaba siendo un trabajo. Lo mismo me pasó con el WhatsApp. En vez de responder todo el tiempo los mensajes de mis amigos y familiares, decidí pasar tiempo con ellos. Me compré una bicicleta y salí a andar todos los días. Por eso estoy más feliz que nunca. Fue una decisión para recobrar energía.

   —Hay que buscar un equilibrio entre la personalidad de un artista que acaba de ganar el premio Goya y que está en la cresta de la ola, y la persona que se levanta todos los días y que tiene que vivir una vida cotidiana como cualquier mortal.

   —A mí no me cuesta encontrar el equilibrio. Le cuesta a los demás, porque ellos no te conocen como una persona normal: no me ven en mi casa viendo fútbol con mi sobrina, me ven trabajando como alguien famoso. Si me vieran en la normalidad, me entenderían mucho mejor. Nunca he dejado de hacer las cosas que hacía antes ni las dejaría de hacer porque me hacen muy feliz. Las fotos me parecen muy bien y es parte de mi trabajo, pero luego, en mi día a día no hay nada de eso, no tengo gustos caros, no hay nada de frivolidad. Mi día a día no es de una estrella de Hollywood, soy súper normal.

   —Entre las cosas que te hacen más normal, está tu pasión por el fútbol, ya que sos fanático del Barsa y de Messi.

   —¡Y del Málaga! (risas) Siempre digo que soy del Málaga, pero simpatizo con el Barsa y además tengo amigos del Real Madrid. Creo que Messi crece cuando está junto a su equipo. Soy muy fan del deporte en general, incluso soy más fan del tenis que del fútbol. Respeto y admiro mucho a Nadal, es una persona que tiene elegancia jugando y también fuera de la cancha. Además de ver, practico tenis.

   —¿Si vas a jugar al tenis en Málaga, podés caminar tranquilo o te piden fotos?

   —Es un poco complicado, pero para eso me he comprado la bicicleta, para salir disparando (risas). El otro día salí con mi sobrina y le dije a la gente que sí saludo, firmo autógrafos y abrazo, pero fotos no me saco cuando estoy con ella. Los protejo mucho. La gente al final lo entiende. Y cuando paseaba con la bicicleta me gritaban: "¡Ey, Pablito, que disfrutes del fin de semana!", como si fuese un vecino más.

"Para saber la verdad hay que leer 4 o 5 periódicos"

A Pablo Alborán no le resbala la realidad social de su país, todo lo contrario. Lo adelanta en su disco "Terral", pero exorcizará todo el dolor de la crisis española en su próximo disco. "Me afecta todo. Para empezar, soy una persona muy terrenal, vivo la vida real, por eso la crisis la veo en mis amigos y familiares, no es que la veo por la televisión o la lea en los periódicos. Además, si hoy en día quieres saber la verdad tienes que leer 4 o 5 periódicos. Y al final, todo lo que veo me rompe el alma y eso me genera la necesidad humana de escribir y hablar sobre el tema. Mi forma de actuar es escribiendo y cantando. En mi disco 'Terral' hay canciones como 'Está permitido' y 'Vibra', que hablaba de lo que estaba pasando. Pero lo que estamos viviendo ahora da para escribir mil discos. Nadie lo sabe aún, pero lo estoy adelantando ahora a este diario rosarino", dijo Alborán en una suerte de primicia. ¿Y qué pasa si a la gente no le gusta lo nuevo? ¿Hay que volver para atrás o seguir indagando por otros lugares? "No tengo la clave, pero creo que no hay que actuar por miedo o por lo que la gente quiera de ti", respondió a Escenario. "Soy un compositor y escribo para desahogarme. Es importante que la música que haga tenga que ver con lo que está ocurriendo en el momento. Mirá el ejemplo de Adele, todo lo que escribe son baladas. Así que al final no se trata del género que hagas, sino de que lo que hagas sea verdad y transmita".

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