Escenario
Miércoles 27 de Julio de 2016

"Estas obras son como ver reflejada mi vida hecha teatro"

Lanzamiento editorial de Esse Est Percipi. El director Gustavo Di Pinto dijo que el libro incluye cuatro piezas emblemáticas que muestran la evolución del grupo.

Esse Est Percipi concluye los festejos por sus veinte años con la edición de un libro en el que se incluyen cuatro textos que marcaron la historia del grupo que dirige Gustavo Di Pinto. Di Pinto -que inició la compañía en 1995 junto a Enrique Gabenara y Griselda García- contó a Escenario las razones de este lanzamiento editorial que se realizará hoy, a las 19.30, en el Gran Salón de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza) y que cuenta con prólogos de Rody Bertol y Diana Pesoa y una investigación y análisis de las obras a cargo de Clide Tello. Colaboraron también Rodolfo Pacheco, Aldo Pricco, Roberto Alloco Garin y Susy Shock. Luego de la presentación se verán fragmentos de las obras "Vittorino Pacheco", "A la gran masa argentina", "Caramba" y "Quiero que gustes de mí".

—¿Cómo surge la idea de este libro?

—Nos parecía una buena forma de terminar los festejos, que fueron durante todo el año pasado, con la aparición del libro y dejando registro de toda la actividad. Por eso el libro reúne, además de las cuatro obras más emblemáticas y que en algún punto nos tocan personalmente, la historia del grupo desde sus comienzos. Esto me parece que el lector lo puede ver como una especie de rompecabezas a través de los prólogos de las obras que van relatando parte nuestra historia y que es justamente el recorrido que compartimos con estos compañeros y docentes que los prologaron.

—¿Qué rasgos específicos del grupo representa cada obra?

—La forma de trabajo, la forma de construcción de la dramaturgia, que no tienen un único autor, sino que somos dos, o tres en algunos casos y algo bastante representativo de la forma de trabajo del grupo. A partir del trabajo con los actores, hay uno o dos autores que son los que van articulando las escenas y da como resultado estas obras que son fragmentadas, que se pueden leer a modo de rompecabezas. Y por otro lado, fueron trabajos de distintas épocas y con buena respuesta. Tratamos de abarcar bastante recorrido. Por ejemplo, "A la gran masa argentina" , es una obra que tiene 16 años y la seguimos haciendo y merecía destacarse.

—¿Qué significa cada una a nivel personal?

—Creo que cada una en mi caso particular reflejan algún momento particular de mi vida. "Vittorino Pacheco" tiene que ver con mi infancia, hay mucho de mi pueblo y mis abuelos; "A la gran masa argentina", tiene que ver con mi adolescencia, aparece también una historia familiar relacionada con la panadería de mis padres; "Caramba" está ligada al barrio. Esas tres están relacionadas con mi pasado. Y "Quiero que gustes de mí" es el presente, instalarse más en las situaciones que acontecen hoy. Son como ver reflejada toda mi vida hecha teatro.

—¿También reflejan distintas etapas?

—Así como cada una para mí tiene que ver con mi vida particular, como es un trabajo grupal y cada uno de los actores que está poniendo en este proceso algo que le pertenece, termina siendo algo de lo que le sucedía al grupo en cada una de las etapas. Hubo momentos donde hubo intención de hablar de lo político, como en "La gran masa argentina"; un momento en el que nos poníamos más sensibles y románticos, como en "Caramba", o más divertidos e irónicos en "Quiero que gustes de mí".

—¿Cómo evolucionó el grupo?

—El grupo fue mutando bastante. Mi idea de grupal también fue cambiando. Le fui encontrando la vuelta como para que el grupo continúe. Esa vuelta tiene que ver con pensar en un grupo abierto, en el que los roles puedan ir cambiando y los participantes puedan también tener la posibilidad de trabajar con otros directores y volver. En este sentido el grupo se está retroalimentando siempre porque siempre hay integrantes nuevos, y los viejos nos tomamos algunas vacaciones y volvemos.

—¿Qué proyectos tienen?

—Estoy ensayando para el año que viene una obra e invitamos a un director externo al grupo, que es Nacho Amione, y nos parece que eso también es una forma de mantenerlo vivo, de no aburrirnos. Sobre todo lo que puede pasar para que un grupo no siga laburando es que se aburra. Le escapamos al aburrimiento. La obra se llama "Vai tomar no cu", es un texto de Enrique Gabenara, uno de los fundadores del grupo junto conmigo y que hace bastante que no estaba trabajando.

—¿Qué expectativas tenés con el libro?

—Es simple. "Vittorino Pacheco" es la única obra que teníamos editada y es la única que se puso en escena más allá de nuestro trabajo. Creo que tiene que ver con esa posibilidad de ser leída. Que el texto circule y que a otros grupos les interese. Mi intención es que los textos circulen en todo el territorio nacional si fuese posible y que surja el deseo en algún grupo de llevarlas a escena.

De la imprenta al escenario

Gustavo Di Pinto aspira a que las obras editadas encuentren nuevas versiones. "Me interesaba la visión de Pavlovsky, de que el autor, una vez que tenía el texto escrito lo dejaba a merced del director y que hagan lo que quieran. Y ahora como autor también. Me gustaría ver la puesta en escena que haga otro grupo sobre estas obras y sorprenderme".

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