Ovación
Domingo 29 de Mayo de 2016

"Estar con estos jugadores es impagable", destacó Fértoli, la joven promesa de Newell's

Héctor Fértoli habló de su llegada a la primera rojinegra, en la que comparte plantel con Maxi, Scocco y Mateo, de quien dijo que "es un ejemplo".

Si usted le pregunta a alguien cuántos años tiene y contesta "soy categoría 94", es casi un hecho que usted está frente a un jugador de fútbol. Posta. Eso le ocurrió a Ovación en diálogo con Héctor "Rayo" Fértoli, la joven promesa de Newell's. Un muchacho que fue profeta en su tierra porque llegó al club del Parque por haberse destacado como delantero y haber salido campeón con El Trebolense, el equipo albiceleste de la localidad de El Trébol, ubicada a 160 kilómetros de Rosario.

El receso permite hablar con los jugadores de algo más que fútbol. Y eso se logró con Fértoli: la familia, los comienzos, cómo vivió el primer gol en primera, su novia y el futuro fueron algunos de los capítulos de la charla con el carrilero leproso, quien le dio también algo de espacio al humor. No sólo se rió de su propia expresión (finalmente aclaró que tiene 21 años) sino que contó que le gustaba la cumbia santafesina: el grupo Cali y Mario Pereyra, entre los preferidos. Y cuando se le preguntó si se la rebuscaba bailando, no se achicó. "Gambeteo mientras bailo", dijo.

Pero claro, si se animó a debutar este año en primera, nada menos que en un clásico contra Rosario Central, ¿cómo no se va a animar a unos pasos de cumbia? "Me persiguen los clásicos", dijo riéndose y antes de contar que entró cinco minutos en el primero de este año (cuando Newell's perdió 2 a 0, en cancha de Arroyito) y debutó como titular del equipo también en un clásico (el del empate 0 a 0 en el estadio rojinegro).

—¿Por qué te dicen Rayo?

Me lo puso un compañero (Carlos Enríquez) apenas llegué a Newell's en 2013. Entré al entrenamiento de la 4ª, era nuevo... y el técnico les dijo a los chicos: "Tírensela larga, que es rápido". Y como cargada me pusieron ese apodo.

De este modo, Fértoli recordó los primeros días en Newell's. Dijo que llegó con 17 años, ya siendo "grande". Y no tardó en aclarar. "En las pensiones viven pibes de 12 años, así que llegué a Rosario y tuve que vivir con mi hermano, mi hermana, mi tía...". Pero esas mudanzas no fueron ni las primeras ni las únicas en su vida. Es el más chico de cinco hermanos y cuando tenía 7 años sus padres se separaron y vivió en distintos lugares siguiendo los pasos del jefe de familia: Héctor Hugo, los dos nombres que heredó.

"Iba a la escuela pero dejé en tercer año. En cada lugar jugué a la pelota. En Las Rosas, en Los Quirquinchos y en Rosario (en la Academia de Griffa), donde no me fue bien, no me adapté y un día, teniendo 16 años, bajé los brazos. Agarré el bolso y me dije: no juego más. Encima falleció mi papá. Entonces vuelvo a El Trébol, donde viven mi mamá y mis abuelos y ahí me quedo pensando que el fútbol de primera había sido una ilusión".

—¿Y cómo llegás de ahí a Newell's?

Por insistencia de mi cuñado, que me invita a jugar para mi club, Trebolense (rival tradicional de El Expreso). Salimos campeones de primera en 2012. Jugaba con mi hermano Bebu, categoría 92. Me vinieron a ver y ahí me consiguieron la prueba para Ñuls, en Rosario. La hago y me dicen: "Bueno, armate el bolso que mañana viajamos a Necochea de pretemporada con la 4ª y la primera local". No lo podía creer. La llamé a mi vieja y le dije: "Traeme un bolso que me voy".

   Faltaba un tiempo aún para que Fértoli llegara a ser el goledor de la reserva en 2015 y parte del equipo que integran Maxi Rodríguez, Nacho Scocco y Pomelo Mateo, para él una guía deportiva. "Estar con estos jugadores es impagable, pero Mateo para mí es especial: una gran persona, ejemplo para todos los chicos del club".

—¿Tus sueños deportivos?

—Y... jugar en Europa.

—¿Y en la selección?

—Bueno, eso sería la gloria.

Pero de los sueños, Fértoli vuelve al presente y habla de su mejor gol hasta ahora. "Fue el que le hice a Huracán. Imaginate, jugando en primera, me toca entrar, hago el gol y ganamos uno a cero. No lo podía creer, me agarraba la cabeza. Después corrí, abrí los brazos y me abracé con mis compañeros. Fue un día perfecto.

Esa imagen del festejo fue captada por La Capital. Pero hay otras, las de la vida íntima que sólo se conocen porque él decide abrirse y compartirlas con este diario y los lectores. Entre las primeras que envía está la de su novia Julieta, también de El Trébol y de quien dice. "Me banca en todo".

—¿Qué es todo?

—Las ausencias, el amor a la distancia.

Y tras esa foto varias más: con los abuelos, la madre, amigos, hermanos, sobrino. Fértoli, categoría 94, dentro y fuera de la cancha.


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