La ciudad
Viernes 10 de Junio de 2016

Espacios cerrados que se convirtieron en emblemas

Algunos locales no logran su reapertura desde hace años, a pesar de estar ubicados en lugares muy concurridos de Rosario.

Algunos de los locales cerrados del centro resultan ser emblemáticos por diversos motivos: por su ubicación, dimensión, valores del alquiler, por su permanencia con las persianas bajas e incluso por algunas historias que esconden.

Uno de ellos es el enorme inmueble donde hace ya seis años funcionó una de las sedes de Aguas Santafesinas SA (Assa). La inmobiliaria Corso mantiene el cartel de alquiler, pero si bien en ciertas oportunidades aparece algún interesado, aún no se le encuentra destino al espacio que incluye un área a la calle de 547 metros cuadrados, un subsuelo de 623 y un primer piso de 445. Además, algunas situaciones propias de la deprimida zona donde se encuentra, San Martín y San Juan, suman preocupación: frente al lugar duermen indigentes y hasta se han visto parejas teniendo relaciones sexuales justo allí y a plena luz del día. Eso sí, un hombre mayor de 90 años, ex empleado de la mítica Casa Muñoz, que alguna vez funcionó también ahí, guarda con celo la llave del local y abre gentilmente sus puertas cada vez que se lo requiere.

El lugar en el durante años funcionó la sede del diario Clarín en Rosario (Córdoba y Entre Ríos) permanece cerrado desde diciembre pasado, aunque una conocidísima perfumería de la ciudad lo habría adquirido por un valor superior al millón y medio de dólares. De todos modos, los teléfonos (uno de Capital Federal y otro de Santa Fe) de contacto para la venta aún están exhibidos sobre la vidriera y hace pocos días un hombre concurrió a tomar fotos del local.

La casona donde hasta hace cerca de un año estuvo la marca de ropa Cardón y la firma de medicina prepaga Plenit (en la esquina de Presidente Roca y pasaje Alvarez, frente a la plaza Pringles) también llama la atención todos por el vacío que dejaron las empresas que se fueron de allí. La inmobiliaria Banchio colocó varios letreros para promocionar su alquiler por el que estarían solicitando varios miles de pesos mensuales.

En Córdoba 1680, donde estuvo Metropolitan Grand Bar, también se espera una reapertura desde julio de 2013, algo que podría ocurrir en breve cuando se instale una firma de telefonía. Al menos se están haciendo reformas en el interior.

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