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Sábado 19 de Mayo de 2012

Esfuerzo y estudio

"Cuando tenía 9 años mi mamá se queda viuda. Nos fuimos a vivir a una casa que hizo ella embolsando carbón y poniendo inyecciones. Vivíamos solas, en una casa muy humilde", comparte la directora María del Carmen D' Alleva la historia de cómo se hizo maestra.

"Una vez, cuando tenía 13 años y empezaba el secundario, le dije a mi mamá que no quería estudiar, sino trabajar. No lo dudó. Me llevó un día entero a embolsar carbón. Terminé toda sucia, con las uñas negras y con un dolor de espalda que aún no me olvido. No tuvo que decirme nada más. Egresé del secundario con el tercer promedio", valora de su mamá Pirucha, como la conocen a Anita Lincho en el pueblo.

Nada fue fácil hasta llegar al magisterio: "En realidad quería estudiar profesorado de educación física, pero era en Granadero Baigorria y no podía pagarme la estadía allá. Luego propuse el de geografía en Rosario. Pero eso implicaba también no tener para comer. Imposible. Como mi mamá estaba empeñada como yo en que tuviera un estudio, me propuso seguir el magisterio en Casilda (a 10 kilómetros). Una señora acomodada económicamente me ayudó con los gastos y así pude recibirme".

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