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Sábado 25 de Junio de 2011

Escribió a favor de la ciencia y lo premiaron

Es Mariano Golin. Tiene  17 años, estudia en el Normal Nº 1 y viajará a un campamento científico en EEUU. Habrá chicos de todo el mundo, de la Argentina sólo dos

Mariano Golin (17 años) está convencido de que “la ciencia crea, incluye y enseña”. Tanto que a esta idea la desarrolló en un formato publicitario y la envió al Campamento Nacional de Ciencias para Jóvenes 2011 de West Virginia (EEUU) y fue seleccionado para participar de este programa educativo que se realiza desde el 29 de junio y hasta el 24 de julio. El adolescente es alumno del Normal Nº 1, junto a otro chico marplatense son los únicos que representarán a la Argentina en esta experiencia.

“Por lo general llego tarde a las clases de inglés, ese día llegué antes y me puse a leer los carteles. Encontré la convocatoria a esta beca promovida desde la Embajada de EEUU, anoté la página y en mi casa la leí tranquilo”, recuerda Mariano cómo llegó a este certamen.

Entre los requisitos pedían ser alumno de una escuela pública, saber inglés, tener interés por las ciencias y buen promedio en los estudios. Y Mariano es alumno del Normal Nº 1 Nicolás Avellaneda de Rosario, cursa un nivel avanzado de inglés, está en la modalidad biológico del secundario y por si fuera poco, es el abanderado de su escuela (9,80 de promedio).

Repasa con naturalidad sus preferencias: jugar tenis, la música del violín y estar con sus amigos y cada tanto dice que “las buenas notas las consiguió con responsabilidad y teniendo las materias al día” pero que “no hay que matarse estudiando”.

Proyectos. Sin embargo, el entusiasmo que pone cuando habla de sus inquietudes es contagioso. Y en esos intereses figura estudiar ingeniería en la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Pero eso aún está en los proyectos que deberá emprender el año que viene. Ahora dentro de muy pocos días, Mariano estará en West Virginia (en el campus ubicado en Bosque Nacional Monongahela) disfrutando de las actividades académicas, deportivas y sociales que les ofrece el Campamento Nacional de Ciencia para Jóvenes 2011, que financia la Fundación Nacional Científica Juvenil de los Estados Unidos (National Youth Science Foundation). La beca es completa.

En esas actividades habrá oportunidades para escalar una montaña, navegar en kayak, hacer observaciones astronómicas (en el campus hay un observatorio, una Universidad y un centro de experimentación) y realizar investigaciones de todo tipo. Y desde ya compartir espacios de intercambio cultural.

El campamento convoca a jóvenes que tienen entre 16 y 18 años, de todo el mundo, aunque la mayoría son de EEUU, Latinoamérica, también de Alemania y China. La meta es promover el aprendizaje del conocimiento científico.

¿Por qué? Mariano lo explica muy bien: “Está el prejuicio de creer que un científico es un hombre encerrado en un laboratorio, trabajando unas 25 horas por día. Y no es así, cualquiera que se lo proponga puede ser un buen científico y experimentar en distintos campos”.

En esa idea inclusiva y de valor para el desarrollo de un país que tiene la ciencia, es la que el estudiante del Normal trató de expresar en su trabajo.

Entre los requisitos para acceder a la beca, le pidieron también un ensayo de por qué aspiraba a la misma. “Escribí que mi objetivo era expandir límites, en lo personal pero también para aportar mi granito de arena al mundo, para que se desarrolle más la actividad científica”, cuenta. Mariano habla con orgullo de su escuela y compañeros. Hace una mención especial para su profesora de biología Araceli Mateo, y deja hacia el final un deseo: “Invitar a pensar que la ciencia es para todos, y no para excepciones”.

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