Escenario
Jueves 20 de Abril de 2017

Un psicólogo soberbio y manipulador que seduce a los jurados

"Bull", la serie policial producida por Steven Spielberg y protagonizada por Michael Weatherly se estrena hoy por el canal A&E.

Un psicólogo y su equipo de expertos analiza al detalle a jurados, abogados y testigos en los juicios en los que están acusados sus clientes para así elaborar las estrategias que les permitan salir absueltos en "Bull", la nueva serie que se strena hoy, a las 22, por A&E.

La serie es parte del subgénero de las historias policiales o legales que en la industria se conocen como "procedural" (procesal), ya que en cada capítulo puede verse el paso a paso de cómo sus protagonistas resuelven un "caso" diferente, que puede ser un expediente criminal o, como aquí, un juicio.

Producida entre varios otros por Steven Spielberg, el programa fue una idea del famoso Phil McGraw, celebrity y doctor en psicología estadounidense que hace 15 años conduce y produce el amarillista talk show televisivo "Dr. Phil", en el que el público expone sus problemas y él intenta guiarlos para encontrar una solución.

Según dice el propio McGraw, la serie está inspirada en sus años de juventud, cuando él mismo tenía una consultora que brindaba asesoría a firmas legales para contribuir desde el aspecto psicológico a la construcción de su coartada.

Jason Bull, sin embargo, no luce demasiado como el calvo y bigotudo Dr. Phil, ya que para el papel principal fue seleccionado el apuesto Michael Weatherly, con pasado en otra serie de procedimiento, "NCIS".

En su empresa Trial Analysis Corporation (Análisis de Juicios), el Dr. Bull lidera un equipo con el que investiga hasta el último dato de los involucrados en un juicio, estudia puntillosamente sus reacciones y pareceres e incluso lleva a cabo simulaciones de las audiencias del juicio con la intención de anticiparse al pensamiento de los jurados e influir en sus decisiones.

La empresa está integrada por un abogado que actúa como fiscal en los simulacros de procesos judiciales que hacen puertas adentro y una experta en neurolingüística que ayuda a leer la gestualidad de las personas y saber qué piensan, si mienten o si, por ejemplo, votarían por un veredicto de culpabilidad o inocencia.

El plantel se completa con una investigadora privada, una hacker que recolecta toda la información útil para el caso en internet y un estilista encargado de generar el aspecto visual que ayude a sus clientes a proyectar una imagen de inocencia.

Con la asistencia de todos ellos, de la tecnología y de la buena predisposición de su cliente, Bull combina la psicología y la intuición para manipular el parecer de los miembros del jurado, aunque esto signifique jugar con los difusos límites de la ética profesional de la práctica legal.

Aunque envuelta en el rígido corset de un género ya muy explotado, el alto nivel de producción y la variada gama de personajes contribuyen a sostener en "Bull" un ritmo entretenido con la fórmula de la sorpresa como mejor aliada: ni el espectador ni el propio protagonista están seguros hasta el último minuto del episodio de cuál va a ser el desenlace de cada caso.

Mujeriego, entrador, irrespetuoso y soberbio hasta con el propio cliente, Jason Bull parece una suerte de combinación -con un aspecto más de galán- entre el emblemático y muy ácido "Dr. House" y el Dr. Cal Lightman de "Lie to me", quien colaboraba con la policía al interpretar comportamientos involuntarios de gestualidad, expresiones faciales o posicionamiento de los cuerpos en el espacio para saber si alguien mentía.

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