Escenario
Miércoles 28 de Junio de 2017

Un cuento infantil que dispara una feroz crítica a la sociedad de consumo

El realizador surcoreano Bong Joon Ho dirige la película que sembró polémica en Cannes. La protagonizan Tilda Swinton y Paul Dano.

¿Un cuento de hadas o una denuncia contra la insensibilidad del sistema? "Okja", la película que estrena hoy Netflix, es una historia que permite distintas lecturas, desde la más inocente hasta la más polémica, pero en todos los casos apunta a no pasar desapercibida. El director Bong Joon Ho, que ya brilló en "The Host" y "El expreso del miedo" reclutó para este filme a figuras del séptimo arte de la talla de Tilda Swinton, Jake Gyllenhaal y Paul Dano. Y las juntó a otras de peso que ganaron espacio en el mundo de las series como es el caso de Giancarlo Esposito (el inolvidable Gus Fring de "Breaking Bad") y Steven Yeun (el actor surcoreano que interpreta a Glenn en "Walking Dead").

El deseo del director Bong Joon Ho de trabajar con los actores y equipo más talentosos en sus respectivos campos, resultó en una producción global que reunió a un diverso grupo de talentos, tanto delante como detrás de la cámara. Filmada en varios países, separados por océanos de distancia, Bong unió culturas con su visión singular: una historia de amor y amistad que es verdaderamente universal.

La historia parte desde la joven Mija (An Seo Hyun), quien durante 10 años idílicos fue la compañía y cuidadora constante de Okja, que es una enorme animal y una amiga aún más grande, en su casa en las montañas de Corea del Sur. Pero eso cambia cuando un conglomerado multinacional familiar Mirando Corporation toma a Okja para ellos y la transporta a Nueva York, donde la CEO Lucy Mirando (Tilda Swinton) tiene grandes planes para el amigo más querido de Mija.

Sin ningún plan en particular, pero decidida en su intención, Mija empieza una misión de rescate, pero su viaje de, ya enormes proporciones, se complica rápidamente cuando se cruza con grupos dispares capitalistas, manifestantes y consumidores, cada uno luchando por el destino de Okja, mientras todo lo que Mija quiere hacer es traer a su amigo a casa.

Combinando hábilmente géneros de humor, poesía y drama, Bong Joon Ho comienza con la más suave de las premisas, que es el vínculo entre el hombre y el animal. Pero por último crea una visión distinta y en capas del mundo, que se dirige al animal que todos llevamos dentro.

"Algunas personas siempre me preguntan a qué género pertenece «Okja» o cómo puedo definir esta película. Hay quienes dicen «es muy difícil definir esta película» y para mí esto es una gran elogio. Quizás haya personas que se sientan un poco incómodas porque algunos pueden pensar que esta película podría ser para niños y encontrarse después de que se trata de una película coreana explícita que va más allá de una simple película para niños. Pero para ser honesto, esa era la intención", dijo el realizador en una rueda de prensa sobre filme que también se verá en la pantalla grande en selectas salas de Nueva York y Los Angeles.

Para seguir profundizando en detalles de "Okja", señaló que "lo que quería enseñar en cómo generalmente las películas tienen dos maneras de tratar a los animales, una es como mascota y la otra es mostrar explícitamente el sacrificio del mismo. Lo que quería hacer en esta realización era juntar estas dos formas de ver a los animales. Esta película es como las aventuras de un viaje de un niño pero a la vez una película muy política".

"Okja" pasó por el Festival de Cannes entre luces y sombras, aunque algo logró porque todavía se sigue hablando de ella. La cinta fue escogida para participar en la selección oficial, donde simultáneamente fue abucheada y aplaudida.

"Mientras el diálogo y temas de la cinta son para adultos, el humor caricaturesco, los elementos cálidos y llevaderos parecen para preadolescentes. Como el pesado animal híbrido de su historia, esta película es una bestia que no es bella; pero es técnicamente impresionante y es una declaración atrevidamente original de un autor asiático emergente", escribió The Hollywood en su crítica de Cannes.

El realizador tuvo un punto de inflexión en su carrera con "The Host", una película de terror, en la que un monstruo vuelve a ser protagonista. En Corea del Sur se convirtió rápidamente en la película más taquillera de la historia, alcanzando los 13 millones de entradas vendidas (más de un cuarto de la población de país). De esta manera, se considera la pieza cinematográfica con más recaudación en toda la historia de Asia, duplicando los resultados de taquilla de otras superproducciones de Hollywood.

Sin embargo, para Bong Joon Ho, ambas películas son distintos en varios puntos: "El enfoque es bastante diferente. Lo divertido es que el diseñador de «Okja» es el mismo que el del monstruo de «The Host». Lo más importante del animal es que ella es muy inocente y estaba siendo maltratada y lo que quería era hacer que se preguntase la audiencia por qué un animal que parece tan bondadoso e inocente debe sufrir así. Esa es la razón por la que adaptamos la inocente cara de un manatí, ya que parece muy tímido e introvertido".

En una entrevista ofrecida en Londres, el director surcoreano agradeció la "absoluta libertad creativa" que la productora Netflix le dio para hacer su nueva película "Okja", que ya comenzó a ganar espacio en los medios y en los espectadores a partir de su mordaz crítica a la sociedad de consumo actual.

Bong, quien también se destacó por "Mother", reconoció que "Okja" es el trabajo más caro que ha hecho en toda su carrera, con un presupuesto de más de 50 millones de dólares.

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