Peter Lanzani
Jueves 15 de Junio de 2017

"Trato de entender las emociones y ser auténtico con lo que quiero expresar"

El actor es protagonista de "Sólo se vive una vez", la película de Federico Cueva que se estrena hoy en Rosario. Un intérprete camaleónico y todoterreno.

Peter Lanzani está parado arriba de una nube. Cómo para no estarlo, viene de actuar junto a Gerard Depardieu y Santiago Segura y eso basta y sobra para transitar un presente que ni se hubiese imaginado cuando asomó como un carilindo en "Casi Angeles". Hoy se estrena en Rosario "Sólo se vive una vez", la película de Federico Cueva, y Peter, que ya abandonó su nombre Juan Pedro, es el protagonista de un filme de acción y aventuras que no sólo tiene en el elenco a las citadas figuras internacionales, sino que también están Luis Brandoni, Pablo Rago, Darío Lopilato y La China Suárez. Aunque para muchos quizá pueda ser "un nuevito", a la hora de los bifes y mientras espera el estreno de "Un gallo para Esculapio", en Telefe, y ya se lució en teatro con "Equus", Peter Lanzani demuestra que está llamado a ser un actor camaleónico, con muchas más pieles por mostrar.

La charla con Escenario se dio en una distendida rueda de prensa en el Hotel Pullman de City Center , en la cual el actor contó cómo llegó a lo más profundo de sus distintos personajes en su carrera, qué teclas tuvo que tocar para estar a la altura de una película con humor, acción, explosiones y dobles de riesgo y cómo fue la experiencia de compartir el set con dos gigantes de la actuación como Depardieu y Segura.

—Esto es todo un viaje para vos, venís de hacer un secuestrador en "El clan", hiciste un drogadicto en "La leona" y ahora estrenás una película de acción y aventuras en "Sólo se vive una vez". ¿Por dónde escarbás dentro tuyo para encarnar tus criaturas?

—Quizá no escarbo en lugares tan profundos míos, sino que trato de mimetizarme con lo que le sucede al personaje y encontrar de alguna manera u otra su pasado y todo lo que le va pasando. Eso es lo que hago con personajes un poco más oscuros y violentos como los de "El clan" y "La leona", por ejemplo. Trato de apegarme un poco más a ellos si no uno se lastima mucho. Lo que sí trato de hacer es entender un poco las emociones y de dónde nace el enojo y la angustia, y qué sucede cuando te metés en esos terrenos. Generar un poco de conciencia en eso para que después, a la hora de jugar con los personajes, cuando te toca interpretar ese tipo de papeles saber dónde buscarlas y dónde encontrarlas para ser auténtico con lo que quiero expresar.

—En esta apuesta de Federico Cueva no es nada fácil, porque tenés que entender el formato disparatado y sumergirte en esos códigos no habituales para vos.

—Es una movida terrible, es entrar en un mundo completamente diferente, el cual no estoy acostumbrado ni incursioné. Quizá más de chico, porque en la cosa adolescente tiene eso de la comedia constante o bien lo referente a la acción por "Casi ángeles". Pero esto es cine y es más complicado, más cuando tenés actores tan enormes al lado, que al género lo manejan de taquito.

—¿Te inspiraste en películas como "Duro de matar" o "Torrente", para ver la combinación de la acción con el guiño a la comedia?

—Sí, sí, vi "Duro de matar" y las "Torrente" de Santi (por Santiago Segura) me las vi todas, y algunas pelis españolas que me pasó Fede (Cueva), que es un director argentino radicado en España hace un par de años. Hizo segundas unidades de "Torrente" y "Assassin's Creed", es un genio. Me fue pasando algunas cosas que para él eran importantes, y a mí me encanta mirar cine así que no se me complicó en nada. Pero fue una manera de entrar, de entender el código, los chistes, y tuvimos muchos ensayos para entender un poco qué tipo de comedia queríamos hacer.

—¿Por qué remarcás el tipo de comedia?

—Y sí, porque acá tenés un vaivén enorme de estilos de comedia. Si bien es una película con atmósferas medio bizarras, es realismo puro, porque todo lo que ves en la pantalla puede suceder. Entonces un poco ahí entra la comedia, en las situaciones en las que se ven reflejados los personajes. Y en eso también hay que confiar en el guión, en cómo se cuenta la historia por el director y después en nosotros, que cuando tenés un penal, hay que meterla adentro.

—¿Contame quién es y qué le pasa a tu personaje?

—Mi personaje es Leo, es un chanta argentino que se ve envuelto en una tramoya y que por izquierda y sin saberlo termina robándole a un grupo de mafiosos número 1 en el mundo comandados por Depardieu y su mano derecha Segura. Leo tratando de escaparse se mete en una comunidad de judíos ortodoxos, los mafiosos empiezan a perseguirlo y ahí empiezan los enredos de unos que quieren atraparlo y el otro que se quiere escapar y se empieza a embarrar un poco la cancha a lo largo de la película.

—Es el típico caso del que se mete siempre en el lugar equivocado.

—Está siempre en el momento incorrecto y en el lugar equivocado. Y la linda transición que tiene el personaje de ser un antihéroe chanta y ladrón a intentar transformarse en un héroe de acción. Además tiene muchísimo humor, y yo tengo mucho humor, lo que pasa es que hubo que explorar el humor dentro de la peli y entender qué humor queríamos contar. Tuvimos ensayos con Pablo (Rago), con Darío (Lopilato), con Santi (Segura), pero es gente que sabe y que maneja mucho el humor. Ahí me sentí muy apañado y me relajé, entonces no quedó más que disfrutar. Después con Santi, Darío y yo teníamos muchas escenas juntos y con Fede pegamos todos muy buena onda. A la hora de hacer la peli incluso cambiamos algún gag que estaba en el guión y lo cambiamos por dos, tres palabras diferentes y funcionaba mucho más. Hubo mucho de búsqueda en el set.

Comentarios