Escenario
Domingo 22 de Enero de 2017

Thriller, drama y ciencia ficción en los estrenos de la cartelera

"Nieve negra", los hermanos sean unidos; "Es sólo el fin del mundo", formas de decir adiós; "Assassin's Creed", por el libre albedrío.

"Nieve negra", los hermanos sean unidos

Calificación: ***. Intérpretes: Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Laia Costa y Federico Luppi. Dirección: Martín Hodara. Género: Thriller. Salas: Monumental, Del Centro, Showcase, Hoyts y Village.

Marcos (Leonardo Sbaraglia) regresa de España con su esposa Laura (Laia Costa) hacia el sur argentino para cumplir con el último deseo de su padre: enterrar sus cenizas en un bosque junto al cuerpo de Juan, el hijo menor, muerto de pequeño tras un confuso accidente familiar. Pero lo que Marcos califica como "un trámite" se convierte en una odisea. Su vuelta al país significará también el difícil reencuentro con su hermano mayor, Salvador (Ricardo Darín), un tipo huraño que vive desde hace 30 años alejado de la civilización. Y con él deberá negociar la venta de un terreno familiar que vale nueve millones de dólares. "Nieve negra" es un thriller psicológico denso y oscuro, que transcurre en un entorno hostil que lo vuelve más lúgubre todavía. El director Martín Hodara (que fue asistente de Fabián Bielinsky en "Nueve reinas" y "El aura") le imprime la tensión justa al relato y aprovecha muy bien mediante tomas aéreas los paisajes de Andorra, que se parecen bastante a los de la Patagonia. El único traspié (no menor) es que, en su sucesión de flashbacks, la película se vuelve demasiado explicativa, y los secretos del pasado se revelan de una manera un tanto forzada. Darín y Sbaraglia brillan como siempre, y lo mismo puede decirse del veterano Federico Luppi. Dolores Fonzi, en cambio, está desperdiciada. Sólo aparece unos minutos en la pantalla.

Por Carolina Taffoni


"Es sólo el fin del mundo", formas de decir adiós

Calificación: ***. Intérpretes: Marion Cotillard, Vincent Cassel, Léa Seydoux, Natalie Baye, Gaspar Ulliel y Antoine Desrochers. Dirección: Xavier Dolan. Género: Drama. Sala: Cine del Centro.

Xavier Dolan, el joven director estrella del Festival de Cannes, regresó a escena con un drama potente y por momentos irritante en "Es sólo el fin del mundo". Se trata de la adaptación al cine de una obra de Jean-Luc Lagarce, célebre autor francés fallecido a los 38 años. El trabajo de Dolan respeta el origen teatral del texto con una puesta que se desarrolla casi en su totalidad en el interior de una casa. Hasta allí llega el protagonista, Louis, un exitoso dramaturgo que va a su pueblo después de doce años. La razón del viaje se revela en los primeros minutos cuando con su voz en off dice que lo hace para decirles que va a morir.

La comunicación nunca fue fluida en esa familia disfuncional que grita y discute todo el tiempo por cualquier cosa, con una madre que parece haber enloquecido, un hermano mayor violento y una hermana menor a la que casi no conoce, mientras Louis solo parece expresarse con tres palabras y una sonrisa. El origen de la violencia que inunda las relaciones nunca es dicho pero sí sugerido a través de las palabras abandono, ingratitud, desprecio y resentimiento. Dolan transmite con insistencia y con algún levísimo humor ese caos que dura poco más de un día y lo acentúa con planos cortos y una banda de sonido presente en todo el filme.

Por Rodolfo Bella


"Assassin's Creed", por el libre albedrío

Calificación: **. Intérpretes: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Jeremy Irons, Brendan Gleeson. Dirección: Justin Kurzel. Género: Ciencia ficción. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.

"Durante años hemos intentado controlar al mundo con la religión, la política y, ahora, con el capitalismo", afirma el Templario Rikkin sentando la base filosófica en la que se sustenta esta película, adaptación del videojuego nacido en 2007, "Assassin's Creed". Protagonizada por Michael Fassbender, que junto a Marion Cotillard, sale aireoso de este intento de traslado de la consola a la pantalla grande. Y cuando digo "intento" es porque no es una película lograda por muchas razones. El planteo es sumamente interesante ya que la trama aborda el eterno conflicto entre la Orden de los Templarios y el Credo de los Asesinos, mientras que los primeros buscan controlar a la población, los segundos defienden el libre albedrío. El filme se centra en una gran cárcel que poseen los Templarios, donde crearon una máquina que recupera las vivencias de los ancestros por medio de la memoria del ADN y recluta a los descendientes de aquellos Asesinos para, por medio de aquel experimento, conseguir el Fruto del Edén que posee la fórmula para tener el control total de las acciones humanas. La trama, que pendula entre la actualidad y la Inquisición española, por momentos se vuelve difusa. Además, las escenas de acción resultan inverosímiles y parecen manejadas por un joystick.

Por Luciana Boglioli

"Hasta hacernos fama", famosos por ósmosis

Calificación: ***. Intérpretes: Tomás Quintín Palma, Nicolás Palma, Cristian Stamponi, Luis Machín, Diego Capusotto, Yayo Guridi, Alejandro "Huevo" Muller, Silvina Luna, Guido Suller y Claudio Villarruel. Dirección: Tomás Quintín Palma. Género: Comedia.

Sucedió, sucede y sucederá (ojalá no por mucho tiempo). Cuando un artista toca techo en su tierra busca otras aunque eso signifique volver al llano. Tal la farsa que plantea "Hasta hacernos fama", segunda parte de un proyecto mayor iniciado en 2014 con los capítulos internéticos de "Hasta hacernos pelota" y penúltimo escalón de la escalera al cielo de los famosos, que no es el mismo que se ve en Rosario y que, pareciera, brilla más en Buenos Aires.

Y si aquel primer peldaño estuvo asociado a una especie de parodia del fútbol y sus aledaños, éste se asienta en la procura de estrellas de la televisión (único medio que unge a los semidioses del siempre chirle espectro cultural argentino) como paso previo hacia el Olimpo de la Fama.

Con este esquema de falsas entrevistas, alocados sketches y un divertudo (sí, divertudo, mezcla de divertido y pelot...) juego de quien es más o menos conocido para el gran público, con apelaciones y confesiones a la cámara, mucho selfie stick, micrófono en mano y otros artilugios típicos de una producción de bajo presupuesto, la historia va recorriendo distintos paisajes porteños adornados con hombres y mujeres públicos acompañados, obviamente, por los hermanos Palma (y su colaborador), depositarios finales de la masividad que otros personajes supieron conseguir, algunxs demostrando dotes para las artes escénicas y algunxs para las amatorias.

Con una edición dispersa y sin una estrategia de relato universal, los episodios del tal plan de fama inmediata se encadenan casi aleatoriamente para conformar un relato fragmentario, a ritmo del deseo de sus protagonistas y a veces, debido a su extensión, difícil de absorber.

Con la virtud de la frescura y el desparpajo, y la inexperiencia como lastre, "Hasta hacernos fama" es un buen ejemplo de los nuevos parámetros de producción audiovisual, esos que se hacen con tecnología al alcance de la mano y buenas ideas. Como la de reírse de y con los famosos, y de paso, por ósmosis, parecerse un poquito a ellos.

Por Orlando Verna

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