Entrevista | Scraps
Sábado 31 de Diciembre de 2016

"Sin la música estaríamos perdidos"

El grupo rosarino de ska regresó con un nuevo álbum, "Disco rayado". Mañana lo presentan en Natural Mystic.

Después de un largo paréntesis, Scraps está de regreso. La banda que es sinónimo de ska rosarino acaba de editar "Disco rayado", su primer CD desde "La noche del hombre invisible" (2000). Desde la tapa hasta las canciones, el álbum está marcado por un espíritu nostálgico. En el arte de tapa se mezclan fotos de vinilos de los años 80 (de Madness, de Sumo, de Don Cornelio y La Zona) con dibujitos de "Los autos locos", el clásico de Hanna-Barbera. Y entre los temas firmados por la banda también hay un cover del tema de apertura de "No toca botón" y del de "Los ángeles de Charlie". "Sí, somos nostálgicos", admite Fernando Vercelli, el cantante de la banda. Y agregó: "Este disco es un homenaje a todos los vinilos que escuchamos, que fueron nuestra mayor enseñanza".

   El grupo que se completa con Vanyo (guitarra y coros), Gustavo Cabreriso (bajo), Jorge "Turu" Flores (batería), Rosse Hernández Guiance (piano y órgano), Flaco Talamonti (saxo tenor) y Sebastián Portaneri (trombón) presentará su nuevo trabajo mañana, a las 18, en Natural Mystic (Av. Carrasco 2034), con entrada libre. En charla con Escenario, Vercelli habló sobre la vigencia del ska, el valor del disco en formato físico y el proceso de maduración de la banda que se formó en los 90.

   —"Disco rayado" es su primer álbum desde "La noche del hombre invisible", del 2000. ¿Por qué decidieron volver?

   —Estuvimos separados durante seis años y la gente de (la banda) All The Hats nos propuso volver. Y también la gente quería que volviéramos. Yo estaba formando otra banda, Copacabana Cocktail, con la que estamos por entrar a grabar. Pero nos juntamos con Vanyo (el guitarrista original de Scraps) y empezamos a sacar temas. Al final él se entusiasmó mucho, se puso las pilas y llamamos al resto de los chicos.

   —¿Qué diferencia a "Disco rayado" de sus trabajos anteriores?

   —Este disco se compuso en un tiempo más acotado. Es un disco más concentrado. Nuestra bandera principal sigue siendo el ska. Pero como somos gente que escuchamos mucha música, de diferentes géneros, a lo largo de nuestra historia incorporamos distintos elementos. Al principio tocar ska fue medio jodido, nos veían como bichos raros. En ese momento se hacía mucha música solemne, con demasiado firulete. Nosotros hacíamos bailar a la gente, y eso era visto como medio raro. Entonces mezclamos el ska con distintos estilos porque no queríamos quedar encasillados como las bandas de Buenos Aires. Además el ska fue muy bastardeado. Por suerte el tiempo nos dio la razón, porque el estilo sigue vigente y porque salieron muchas bandas nuevas. Además mucha gente joven descubrió bandas fundamentales como Skatalites, Madness y The Specials. Y nosotros acá estamos. Muchos géneros que salieron después del ska quedaron en el olvido. Nosotros seguimos en la lucha.

   —¿Por qué pensás que el ska sigue vigente?

   —Porque es una música que parece tener un ritmo alegre, pero las letras tienen una impronta tanguera. Nuestras letras tranquilamente se pueden convertir todas en tangos. El ska fue el primer estilo que juntó a los negros con los blancos. Y eso fue reimportante. Los Selecter, que tenían una cantante negra, tuvieron muchos problemas. La gente iba a los recitales y armaba bardo. Eso empezó en los años 60 con los grupos jamaiquinos. Después siguió en los 70 en Inglaterra y de ahí saltó a todo el mundo. Los Clash mezclaban rock con ska y dub. Ahora Madness sigue vigente con discos nuevos. Y ellos son nuestra vida. La carrera musical de Madness no tiene precio.

   —En la foto de la tapa de "Disco rayado" hay muchos vinilos de los años 80. ¿Te parece que es un disco nostálgico?

   —Sí, nosotros somos nostálgicos (risas). A nosotros nos gusta mucho el tango. Con Vanyo comentábamos que a este disco lo tendríamos que haber sacado en los años 80 y en vinilo. La foto de la tapa es una especie de homenaje a los discos que nosotros escuchamos, que fueron nuestra mayor enseñanza.

   —El álbum se puede escuchar por Spotify y Bandcamp. Pero también se editó en CD. ¿Todavía consideran importante el formato físico?

   —Sí. Para nosotros era fundamental editarlo en CD, sobre todo porque se trata de un homenaje a los discos. Yo sé que ahora no se le vende un disco a nadie, aunque nosotros ya vendimos algunos, pero yo necesito tener un disco en la mano, sentirle el olor y ese tipo de cosas que ya se perdieron. Gracias a Dios lo pudimos sacar en CD. Es un gusto que nos damos. Nosotros comprábamos los discos por las tapas. Para nosotros el disco en formato físico es parte de nuestra cultura. Yo sigo comprando discos. Recién estaba escuchando un disco de Gardel. Mi hija tiene todos los aparatitos para escuchar en formato MP3, pero los pibes no te terminan de escuchar un tema. No escuchan un disco como un concepto, como una película, como los escuchamos nosotros. Los chicos ahora se meten en YouTube, escuchan un temita acá, un temita allá, y así no terminan escuchando nada. Con "Disco rayado" quisimos reivindicar eso que se perdió, eso de escuchar un disco entero.

   —¿Cuánto cuesta mantener una banda de rock durante más de 20 años?

   —Un montón (risas). Nosotros tuvimos peleas y nuestras historias, ya no está más la banda original, pero ante todo somos amigos y ahora estamos mejor que nunca. También es cierto que hubo un proceso de maduración. Todo el mundo tiene cosas que hacer, todos tenemos hijos, pero coordinamos bien los tiempos para los ensayos. Al principio estábamos todos los días juntos caminando por las calles y sacando temas. Ahora nos tenemos que adaptar a una realidad distinta y aprovechar mejor el tiempo. Sabemos que esta es una carrera que no lleva a nada, pero estamos rebien como banda, lo disfrutamos mucho. Es difícil, porque yo conocí muchas bandas que la iban de compadres y terminaron con unos quilombos marca cañón, con abogados de por medio y todo. Pero nosotros le tenemos mucho amor al grupo y esperamos seguir mucho tiempo más. En ese sentido nuestra guía es Madness, que se unieron desde muy jóvenes y todavía están tocando.

   —¿Qué es lo que te impulsa a subir a un escenario ahora?

   —Todo. Si no tuviéramos la música estaríamos perdidos. Antes del ensayo siempre le digo a los chicos: "Muchachos, ya somos grandes, agradezcamos esto". La música nos permite viajar, interactuar con la gente y ver la reacción del público bailando, que es maravilloso. Mi hija también se sube al escenario a bailar, esas son las cosas hermosas que te da la música. La música es todo. Es lo más importante que tenemos. Cuando éramos pibes era tener todo sin tener nada. Con los discos ya éramos felices.

   —¿Cómo ves la escena rosarina actual?

   —Hay grupos muy buenos, sobre todo en comparación con Buenos Aires, donde las bandas están demasiado atadas a un estilo. Claro que mataría que haya más lugares para tocar, algo que venimos reclamando hace mucho tiempo. Pero nosotros nunca pagamos para tocar. A muchas bandas que recién empiezan les hacen vender entradas para tocar. Eso es maltrato. Igual creo que Rosario está pasando por un buen momento artístico. Vos salís de Rosario y tenés chapa. Lo que también es positivo es la buena onda que hay entre las bandas ahora. La gente se dio cuenta de que tenemos que tirar todos para adelante. Antes había demasiada discordia. Las bandas de distintos estilos no se juntaban. Ahora hay mucha más apertura.


"Disco rayado"

"Disco rayado" es el tercer álbum de Scraps. Sigue la línea de ska, funk y rock de sus trabajos anteriores, pero representa un salto cualitativo importante en la producción y la ejecución. Fue grabado por JP Sancho, con la mezcla y el mastering de Jorge Ojeda.

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