Fontanarrosa
Domingo 16 de Julio de 2017

Se estrena la película "Fontanarrosa, lo que se dice un ídolo"

Seis directores rosarinos dirigen la adaptación de igual número de cuentos en esta película que tendrá su preestreno mañana. Actúan reconocidos actores locales y porteños.

"¿Sabés cómo sería un día perfecto?". Así comienza uno de los cuentos más rosarinos de Fontanarrosa, tan rosarino que quien haya conocido el viejo bar El Cairo, sus mesas de nerolite y al mozo Molina, en esa hora incierta en que el bar quedaba vacío y el aire lleno de historias y de humo, no puede dejar de reconocer la gran cualidad del autor: que el lector se sienta como en casa. A pocos días de cumplirse diez años de su fallecimiento el 19 de julio de 2007, seis directores de la ciudad, con elencos locales y porteños, rinden tributo al autor y humorista gráfico en "Fontanarrosa, lo que se dice un ídolo", y llevan al cine toda la empatía que el Negro le imprimió a sus personajes y sus historias.

La película es una idea propuesta por Juan Pablo Buscarini, quien impulsó este proyecto al que se sumaron Gustavo Postiglione, Héctor Molina, Néstor Zapata, Hugo Grosso y Pablo Rodríguez Jáuregui. Los cineastas dieron forma a una película basada en seis cuentos que se estrenará el 27 de julio en Rosario, una semana antes de su lanzamiento nacional. Previamente, tendrá un preestreno solo para invitados, mañana a las 21, en el Showcase. El filme cuenta con las actuaciones de Darío Grandinetti, Luis Machín, Dady Brieva, Gastón Pauls, Julieta Cardinali, Jean Pierre Noher, Pablo Granados, Chiqui Abecasis, Raúl Calandra, Claudio Rissi, Catherine Fulop, Mario Alarcón, Kate Rodríguez, Quique Pesoa y Miguel Franchi. Fue producida por Carrousel Films en coproducción con la Fundación Nueva Generación Argentina, cuenta con el apoyo de cuatro entidades rosarinas líderes y el apoyo del Gobierno de la Provincia de Santa Fe y de la Municipalidad de Rosario.

Buscarini ("Tini: el gran cambio de Violetta", "El inventor de juegos"), contó que comenzó a darle forma a la idea hace dos años. "Tuvo que ver con que yo, como mucha gente, era fanático de Fontanarrosa en lectura, pero empecé a pensar que el formato que más honraba un cuento era el cortometraje. Me quedaba la sensación de que muchas veces, cuando un cuento de Fontanarrosa pretendía transformarse en un largo o un programa de televisión que dura una hora, sería forzado a una duración y a veces puede perder efectividad. Y así dije por qué no hacer una película con directores rosarinos".

"Creo que Fontanarrosa puede tener muchos puntos altos, pero uno para mí que es definitorio y lo hace notable es que sus personajes son reconocibles"

Así sumaron su trabajo Postiglione ("El asadito", "La peli"), Molina ("Ilusión de movimiento"), Zapata ("Bienvenido León de Francia"), Grosso ("A cada lado") y Rodríguez Jáuregui ("El viaje de Gaia"), aunque la idea original incluía también a Julia Solomonoff, Fito Páez y Rodrigo Grande. "El puntapié fue llamar a todos los directores que en Rosario hubieran dirigido al menos un largo de ficción, que es el sistema del Incaa. Somos nueve y quedamos seis. Otros por otros compromisos laborales no pudieron. Fui el impulsor pero llegué un poco hasta ahí. Después me dediqué a dirigir uno de los cortos".

"Es esa idea de «yo conocí un tipo así»", bromeó Buscarini sobre las razones para que la obra de Fontanarrosa resulte cercana y popular. "Eso es lo genial, pero siempre con mucha profundidad. Creo que Fontanarrosa puede tener muchos puntos altos, pero uno para mí que es definitorio y lo hace tan notable, es que sus personajes son reconocibles. Por otra parte esa cualidad te lo hace bastante más fácil al momento de dirigir y hacer un casting porque sentís que estás trabajando sobre un mundo que conocés, que los personajes hablan como uno los escucha".

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Sobre la elección de los cuentos afirmó: "Los que terminamos eligiendo, aunque tienen un buen despliegue visual, terminaron siendo los que sucedían en ámbitos más cercanos. Todos quedamos ajustados a cuentos muy inteligentes", dijo y aclaró: "Al momento de elegir cuentos, también hay cuestiones prácticas en el cine. Tenemos un presupuesto relativamente acotado. También pasó que los cuentos que más te podían gustar, que eran más estrambóticos, o que suceden en otros lugares, esos no son los que pudimos elegir porque nadie se puede ir a filmar a Estados Unidos, por ejemplo".

Entre las cuestiones prácticas, también está el recorrido que puede tener esta película que rescata a una de las figuras más destacadas de la ciudad y de la Argentina. "Fontanarrosa es muy respetado en Latinoamérica y España. Lo que sí es verdad es que el acceso en esos lugares está ligado a diferentes tipos de públicos. Hay un Fontanarrosa como escritor con los libros de cuentos y tres novelas; después el de la historieta, con «Inodoro Pereyra» o «Boogie»; después el que sacaba durante décadas el chiste más potente en la contratapa de Clarín, y el que escribía con humor y una mirada inteligente de fútbol. Recorriendo esos cuatro, tenés el humorista gráfico con temas de actualidad que quizás quedó más que todo en Argentina; el de la historieta, que recorrió más el mundo, pero con un perfil más intelectual, y noto que el escritor está reconocido en España y Uruguay. Entonces, lo que aspiraría o estaría bueno, es que tenga una carrera en públicos de todos esos espacios. Es una película atractiva. Son seis episodios y todos tienen el común denominador del humor, sea humor negro o absurdo, son emocionales", completó.

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Luis Machín: "Pinta la rosarinidad"

Machín
Machín
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"Es una enorme alegría ser parte de este recuerdo-homenaje a Roberto Fontanarrosa y es también un desafío llevar al lenguaje cinematográfico uno de estos cuentos", dijo Luis Machín, quien trabaja en "Elige tu propia aventura". "Yo había hecho dos cuentos de él para televisión hace algunos años en un ciclo muy interesante, pero creo que el cine, más allá de la muy lograda «Boogie el aceitoso», le debía esta posibilidad de llevar a la pantalla grande más historias de su enorme producción, le debíamos otro gesto de reconocimiento, uno más de todos los que se le han hecho aunque uno piense que nunca será suficiente", añadió el actor.

"Cada director tuvo la libertad de elegir cuál de los cuentos contar y creo que hablar de la producción de Roberto es hablar ya mismo de una unidad en sí. Porque es hablar de comportamientos, de obsesiones, de pasiones que hacen estallar corazones, de verdades tan absolutas como banales, de certezas que ocultan grandes temores. Y de personajes queribles, muchos de ellos hasta querer llevarlos puestos".

Machín consideró que el impacto del trabajo de Fontanarrosa radica en la forma en que su obra genera empatía. "Sin haberlo frecuentado, hablar de Fontanarrosa es hablar de la ciudad de Rosario, es verse en sus relatos, descubrirse en las eternas charlas de café, en las obsesiones rosarinas. Pero si algo define a Fontanarrosa es haberle encontrado la vuelta para quedarse en su lugar en el mundo. Ese lugar ligado a la amistad, al acá a la vuelta, al acá a unas cuadras, al acá en El Cairo".

"Fontanarrosa -continuó el intérprete- pinta la rosarinidad de una manera tan amplia como pofunda. Lo característico de sus personajes está desarrollado en todas sus expresiones creativas. Fontanarrosa le da al mundo una pincelada gruesa que el lector de sus cuentos, sus novelas y su humor gráfico desgrana en cada formato y le permite, con enorme maestría, construir en sus cabezas lo sutil y profundo de sus formas. Personajes que parecen haber dicho todo, terminan de cerrar en la particularidad de los lectores. Lo hacen único", afirmó.

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