Escenario
Sábado 30 de Septiembre de 2017

Radagast: "Mi humor es bastante universal, soy un clown"

Considerado uno de los nuevos talentos del Stand Up, viene de grabar un especial para la plataforma Netflix y Esta noche llega con todo su humor al teatro Fundación Astengo

Radagast pasó de presentarse en pequeñas salas under a llenar los teatros de la mítica calle Corrientes en Buenos Aires. Tiene más de un millón y medio de seguidores en las redes sociales y está dando fin a una gira que lo llevó por todo el país. Su espectáculo homónimo "Radagast" combina magia, clown, canto, música, baile y, -a todo esto que no es poco-, se agrega el condimento especial para que la receta funcione: el humor. Rada, como también lo identifican sus fans, se presenta hoy, a las 20.30, en el teatro Fundación Astengo (Mitre 754) en lo que será su último show del año para el público rosarino.

Radagast es en realidad Agustín Aristarán, nacido en Bahía Blanca en una familia de padres trabajadores, un hermano mayor y numerosa cantidad de primos. A los ocho años tocaba la batería y a los doce jugaba a hacer humor y magia callejera en la plaza central de su ciudad. A los veinte se mudó a Buenos Aires donde encontró su voz en el mundo del espectáculo y, diez años más tarde, grabó un especial de comedia para Netflix, la primera producción de estas características y que será traducida en 40 idiomas. "Soy un tipo muy normal, no estoy todo el día así en modo gracioso, sería insoportable", admite Agustín, y se deja entrevistar después de una ardua jornada de rodaje para la plataforma de contenidos digital.

Es que en los videos de Internet Radagast aparece saltando frenéticamente por toda la casa al ritmo de "el baile de la bisagra", plegando el cuerpo como si fuera una langosta en loop. También, sonando una corneta invisible desde la ventanilla del auto al grito de "zzneeee!!!" y alterando a todos a su alrededor. Se lo ve haciendo el "Feliz cumpleaños" con campanitas colgando de distintas partes de su cuerpo, moviéndose al ritmo de la canción. O se lo ve como un tenor cantando "Hakuna matata", odiable alarma despertadora de su hija Bianca, que lo aguanta en todas sus facetas con una sonrisa.

"No es que voy a una reunión de padres en la escuela tocando la corneta invisible, sería patológico, o sea, soy un tipo divertido y me río mucho, a los problemas los resuelvo con humor", aclaró.

El especial llamado "Soy Rada" se grabó días atrás en el Teatro Astral de Buenos Aires, con público en vivo que pudo disfrutar del show y a la vez participar del registro para Netflix, programa que Agustín estima saldrá a principios del año que viene. "Estoy viviendo un sueño increíble, lo que llevo a Rosario es similar a lo que hice para Netflix, tiene comedia, magia, música y mucho cambio de personajes. Me tiene muy feliz, aunque me estoy despidiendo del show que me trajo donde estoy ahora".

Pasa que no estaba en los planes de Radagast llegar tan lejos ni estar en la tele, -entre sus participaciones televisivas estuvo en la sitcom "Loco por vos", "Polémica en el bar" y actualmente forma parte del programa "En qué mano está" por Telefe y conduce el programa "Soy Rada Show" por telefe.com y la App MiTelefe- ; además de viralizarse en la web y grabar para Netflix.

"Es recontra grosso, recién me desperté de un día inolvidable, hubo algunas modificaciones para que se pueda entender en todo el mundo, aunque mi humor es bastante universal, no hablo de política ni de coyuntura social, soy un clown", aclaró.

Según Radagast, las redes sociales son un gran medio de comunicación para hacer contenidos de manera accesible y que todos se diviertan, pero es en el teatro donde siente que puede mostrar todo lo que hace. "Las redes sirven para traer público al teatro, donde se da la magia, la locura del vivo y la respuesta en el momento; lo otro es un contenido pensado que se edita, se graba y se sube a una red social, el teatro es en realidad de dónde salí y dónde quiero perdurar", explicó.

Aunque la espontaneidad y la sorpresa parecen ser la base de sus sketchs, reconoce que hay mucha gente detrás bancándolo. "Tengo a las tortugas ninja que me cuidan la espalda para que todo salga bien como viene saliendo, un gran equipo tanto en la gira como en la tele y en la plataforma de Telefe", contó el treintañero.

Entonces, ¿cualquiera puede hacer un videíto gracioso y subirlo a Internet? Sí. ¿Cualquiera puede hacer un videíto gracioso y trascender Internet? No. De eso de trata Radagast, de ensayar y producir, para que el resultado sea traspasar las redes sociales, llenar teatros y vivir del humor.

El momento mágico. Radagast empezó con la música desde muy chico, a los 8 años, momento en que le regalaron una caja de magia y todo cambió. "Me gustaban también los circos y empecé a tomar clases de clown, acrobacia, malabares; luego actuación, canto, danza? fue todo muy paulatino y todo jugando, en el momento en que hice mi primer show me volví profesional, porque empecé a vivir de esto, fue a los doce años y no paré más". Agustín es como una especie de mago-payaso cool, que disfruta de hacer los trucos de magia, ver la cara atónita y boquiabierta del público y reírse de eso.

"Cuando empecé con la magia tenía doce y mi hermano estaba justo leyendo un libro de Tolkien, él me bautizó con el nombre de uno de los personajes, el mago Radagast", y aunque no es fanático de la saga de "El señor de los anillos", Agustín decidió quedarse con ese nombre artístico.

Según Rada, el aguante y el humor vienen de familia: "Vengo de una familia en la que nos reímos mucho, desde mis viejos, mi novia Fernanda y hasta mi hija; el humor es la base de mi vida, es lo que me movió y es lo que engloba toda mi actuación; creo que me soportan, -por lo menos es lo que dicen-, con mi hija Bianca nos divertimos mucho y lo que hacemos es jugar, planteamos entre los dos un juego y si nos gusta a los dos nos subimos al chiste".

Radagast cuenta que aprieta el botón de rec en el auto, en la casa, en cualquier lado y graba ideas en su celular, es metódico y si no quedó bien un video lo vuelve a grabar y editar. "Ya tengo como una gimnasia suficiente para saber en qué momento tengo que cortar y volver a grabar, el chiste tiene una estructura que es siempre la misma, los videos que hago son diferentes unos de otros pero ya en cada uno sé lo que quiero hacer, qué es lo que tiene que pasar y lo que quiero que se vea", explicó.

Hablando de humor, Radagast no cuenta chistes en el sentido clásico del "cuenta-chistes", sino más bien es un comediante y su uso indiscriminado y delirante de diversos lenguajes lo hace distinto al resto de los standaperos. "Me cuesta mucho ver el humor en la cotidianidad, muchos standaperos lo saben hacer muy bien; tal vez un recuerdo me dispara algún cuento, pero no me siento cómodo contando cosas graciosas que le pasaron a otro", explicó.

No le da mucho lugar a la improvisación, el show de Radagast tiene un guión y recién hay un lugar para la improvisación cuando hay una idea asegurada. "El público está esperando lo mejor de vos y si lo tenés ensayado no puede fallar, hay lugar para el juego pero en un guión súper practicado".

Para Agustín, el número uno de la comedia es Alfredo Casero y "Cha, Cha Cha". "Fue un programa de culto que veíamos con mi hermano siendo muy muy chicos, lo veíamos los martes a la noche por América antes de que lo dieran por I Sat, nos moríamos de risa? es un humor que no tenía tradición en Argentina".

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