Escenario
Martes 25 de Julio de 2017

"Paraíso" es un paseo por el infierno del nazismo y sus secuelas

El director ruso Andrei Konchalovsky eligió el blanco y negro para abordar el Holocausto a través de tres personajes antagónicos.ñ

El director ruso Andrei Konchalovsky, autor de filmes como "Siberiada", "El cartero de las noches blancas", "El león en invierno", "Tango y Cash" o "Ray" -película que ganó el premio a mejor guión en el Festival de Cine de Mar del Plata del año pasado- se interna en "Paraíso" en el infierno nazi. En este trabajo que tuvo como punto de partida una historia real y que se estrena pasado mañana en Rosario, lo hace a través de tres personajes antagónicos: una judía rusa que colabora con la Resistencia francesa, un ex oficial alemán y un colaboracionista francés.

Con "Paraíso" y a sus 79 años, Konchalovsky ganó el León de Plata a mejor director en la última edición del Festival de Venecia de su última edición con esta fusión de ficción y formato documental en la que indaga sobre el Holocausto. El director ruso ya había ganado en "mostra" italiana, el León de Plata con "El cartero de las noches blancas" y hace trece años recibió el premio especial del jurado por "La casa de los engaños".

"«Paraíso» no es sólo una película sobre la Segunda Guerra Mundial y el nazismo", aseguró el director en una entrevista con la revista especializada Fotogramas. "Es una película sobre los errores humanos, sobre la seducción del mal, sobre los pilotos americanos que bombardeaban Libia pensando que luchaban por la democracia, o sobre la muerte de 300 mil personas en Irak, una guerra que resultó ser «un error» según los propios americanos", afirmó el cineasta.

Para el realizador, la guerra no es algo ajeno a su vida. "Mi familia vivió la guerra en sus carnes. Yo tenía cuatro años por aquel entonces y recuerdo nuestra huida mientras los alemanes sobrevolaban Moscú. También recuerdo el anuncio de la victoria, aunque de forma difusa", apuntó, por lo cual su mirada sobre los conflictos bélicos está teñida de su propia experiencia.

Según explicó, la película está basada en una historia real. "Hace unos treinta años descubrí la historia de una emigrante rusa que había participado en la Resistencia Francesa. La gente suele pensar que la aristocracia rusa era antisemita, pero algunos de ellos se jugaron la vida por intentar salvar a niños judíos. Tenía ganas de contar esta película de un modo intimista. Siempre he pensado que es mucho más provechoso mirar por el ojo de una cerradura que abrir las puertas de para en par", afirmó.

La memoria, según el director, no ayuda a comprender las gierras. "No soy demasiado optimista respecto a esta cuestión. Creo que Internet ha acabado con nuestra memoria. Los jóvenes de hoy en día no recuerdan nada porque está todo en la red. Como explicó Umberto Eco, estamos ante un cambio dramático en la percepción humana. Pronto ya no seremos capaces de analizar o sintetizar el conocimiento".

Konchalovsky aseguró que su intención no fue hacer un filme aleccionador. "No tenía la intención de hacer una película educativa en el sentido clásico. Para aprender datos y fechas, lo mejor es ir a la escuela y leer libros. Para mí, la única educación real pasa por los sentimientos: el amor, la fe y la aceptación de los propios errores. Es posible amar a alguien que comete actos terribles. Al protagonista de «Paraíso», un oficial nazi que comete actos atroces, no puedo evitar amarlo, es el héroe de mi película. Si piensas en el Joker de «Batman», es divertido, pero su villanía es obvia, nada problemática. Es mucho más interesante intentar entender a un personaje ambiguo como Fausto", consideró

El cineasta, que con trabajó con Andrei Tarkovski, Akira Kurosawa y Sylvester Stallone, aseguró que en su trabajo siempre lo movió la curiosidad. "Soy una persona muy curiosa. He disfrutado mucho con todo, aunque no volvería a trabajar en Hollywood. Cuando estuve allí, quería triunfar, ganar dinero, estaba dispuesto a transigir. Pero me di cuenta que nada tenia sentido cuando me dijeron que debía dirigir una secuela de «Jumanji». Así que volví a Europa. Hoy hago películas por nada, no gano dinero, pero soy el hombre más libre y feliz del mundo".

Sobre cómo evolucionó su percepción del cine desde sus inicios como cineasta hasta la actualidad, afirmó: "Cuando sos joven y empezás tu primera película, tenés muy claro lo que querés filmar, te creés un genio. Pero luego, al montar la película, te das cuenta de que hiciste una mierda. A la cuarta o quinta película, dejás de tener las cosas claras, aprendes a dudar. Luego te das cuenta de que tu visión y la del público difieren enormemente. Entonces ves que no tenés la menor idea de lo que significa dirigir una película. Y entonces, te morís o aprendes a olvidarlo todo y empezás de cero".

recreación. Konchalovsky evoca un período perturbador de la humanidad.

El director y la protagonista.

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