Escenario
Sábado 08 de Julio de 2017

"No vine a gustarle a nadie", asegura el líder de Virus Marcelo Moura

La voz de virus habló del impasse de la banda y del peso de suceder a su hermano Federico. Hoy, con su grupo, revisita clásicos en McNamara.

Moura es un apellido que cotiza alto en el sentimiento del rock argentino. Tiene cinco letras al igual que Virus, la banda que en los 80 proponía "salir del agujero interior" y "poner el cuerpo y el bocho en acción". Marcelo Moura fue uno de los ejes de ese "equipo perfecto", como él mismo lo cita en su libro "Virus" (Planeta), junto a sus hermanos Julio y Federico. La banda -que marcó un quiebre en lo sonoro, en el mensaje de sus letras y en lo estético- está en un stand by, pero sigue sonando en la memoria colectiva. Hoy, junto a su nuevo grupo, Marcelo Moura se presenta, a las 22, en McNamara (Tucumán 1016), en plan intimista y con un repertorio con clásicos de Virus y algunos hits del rock nacional. Lo acompañan su mujer y ex corista de GIT Ana Naón, en voz y percusión; y dos ex No Lo Soporto: Agustín Ferro, en guitarra y Lucía Borensztein: "Somos dos hombres y dos mujeres, parecemos Abba", bromea Moura (ver aparte).

La charla con Escenario funcionó como una suerte de catarsis, en la que Moura habló de por qué el grupo se adelantó a su tiempo, de la violencia dialéctica de las redes sociales, del juicio que tiene con Sony, del momento incómodo que le generó su sobrino Federico al salir a cantar temas de Virus con dos ex Virus sin aclarar que no era Virus. "No vine acá a gustarle a nadie. Si yo hago lo que quieren que haga jamás hubiese existido Virus", lanzó.

Pocas veces un diálogo telefónico con un artista tiene tanto espacio de sinceramiento. Va más allá de qué se pregunte o de quién pregunte, porque cuando uno no quiere hablar dos no pueden charlar y el reportaje fracasa o simplemente pasa a ser poco interesante, que es más o menos lo mismo.

Moura está en llamas por varios temas, y no precisamente temas musicales, o sí. Por un lado Sony lanzó el año pasado su disco "Disculpen la DeMoura" y no se enteró casi nadie. "Gracias a Virus ganaron 60 o 70 millones de dólares y no me atienden el teléfono", dice con cierta impotencia por la poca difusión que tuvo su último trabajo, donde pese a este mal trago se lo nota en estado de gracia en lo compositivo e interpretativo en temas como "Dondequiera que estés", "Perfume de mujer" y "Todos no me quieren", por citar los más destacados. Tras lo cual contó que inició acciones legales contra la citada discográfica multinacional.

Otra cuestión que lo puso al rojo vivo fue Viralisados, el grupo que integra su sobrino Federico (hijo de Jorge, su hermano desaparecido por la dictadura); y los hermanos Mario y Ricardo Serra, ex Virus de la formación original. "Ahora hay un grupo de mi sobrino en La Plata, que tocó en un teatro en Buenos Aires, que se llama Federico Moura, y es hijo de Jorge, mi hermano. Tiene 40 y pico de años, no es un nene, pero se hizo el boludo y en todos los medios decían "vuelve Virus", y qué se yo, se armó un quilombo, un delirio".

El nombre Federico aparecerá en este reportaje en varias ocasiones, y en todas serán abordadas con amor y admiración hacia el hermano que le pasó la posta de voz líder tras la grabación de "Superficies de placer", hace 30 años. "Yo dije siempre que es el mejor disco de Virus , el más maduro musical y líricamente, pero fue el disco menos vendido de la historia de Virus, para la compañía fue un fracaso total", contó. Era 1987, el VIH había hecho su trabajo en la salud de Federico, y todo desencadenaría en el final temido y previsible, que apagó su vida en diciembre de 1988 para que se encendiera el mito.

De ahí en más cada vez que Marcelo Moura salió a cantar como frontman de Virus se hizo inevitable la comparación. Hubo fans que lo aceptaron, hubo otros que no, y hasta lo insultaron por las redes. Y así como dijo en su libro que Virus fue la palabra que "nos hizo conocer el cielo y el infierno", por momentos ahora le pasa lo mismo, ya sea porque tiene que combatir cierto fundamentalismo de los fanáticos del grupo de la primera hora, o por las "confusiones" de la nueva generación Moura.

Y lo explica así: "Fede armó una banda con Mario y Ricardo Serra, que tocó en el tercer disco y el cuarto no lo tocó porque decía que era música para putos. Ahora Fede los unió y al tener la presencia de ellos y él llamarse Federico Moura se armó una serie de confusiones. En principio decían que volvía Virus y le tuve que decir que pare con eso, pero él dijo que nunca había dicho nada pero le pedí que no joda con eso porque tocaba a mucha gente y que se adueñaba de un lugar que no le corresponde. Incluso el otro día estábamos vendiendo un show y cuando le dijimos el cachet, nos dijeron «pero Virus me cobra menos». Y yo digo pero qué Virus si Virus somos nosotros".

Cuando se le pregunta a Marcelo Moura si Virus está separado definitivamente, la respuesta es inmediata: "La banda sigue, pero no en este momento. Estuvimos 37 años tocando y en el 90 y pico hicimos un parate de dos años en el que dijimos que no sabíamos cómo era el futuro, porque no queremos ser tan berretas como esas bandas que hacen una gira de despedida y cuatro años después hacen otra de despedida. Bueno, esta vez Julio, que tiene 60 años y desde los 20 que está arriba de un avión o de un colectivo y eso desgasta, sintió la necesidad de tomar un parate. Incluso me dijo que le re interesaba sumarse al proyecto de esta nueva banda, pero por ahora prefería esperar porque está grabando su disco solista".

El momento de tomar esa decisión fue en la previa de un tour. "Fue justo antes de una gira que sabíamos que volvíamos quemados. Es que te contratan en el exterior y para que te rinda tenés que hacer un show y al otro día el otro, y son 600 y 700 kilómetros de distancia y son semanas que dormís dos horas por día, un delirio. Bueno, el tema es que hubo un revuelo grande en las redes, la gente opinaba y preguntaba qué pasaba con Virus. De todas formas, los únicos dos que quedan originales de Virus somos Julio y yo, es feo que lo diga, pero somos los dueños del nombre, por lo tanto cualquiera que salga como Virus tendrá que pagar los derechos".

Moura pone play y cuenta todo: "Hay gente que me dice «Virus es con Federico, con Marcelo no es lo mismo». Y yo les digo cuál fue el show en que viste eso, y me dicen que nunca vieron un show de Virus. Entonces, está todo bien que opines, pero capaz que vas a ver el show y te parece diez veces mejor, o sea, es un preconcepto. Hasta mi actual mujer decía, antes de conocerme, que Virus no existe sin Federico. Obvio que yo no le llego ni a los talones a Federico ni le llegaré. Mi idea no fue ni esa ni lucrar con eso, los que piensan eso me están subestimando".

Y siguió en plan honestidad brutal: "Yo se lo dije a Fede (N de la R: se refiere a cuando en 1987, con la enfermedad avanzada, Federico le pide que lo reemplace como voz líder en la banda), a mí me van a matar cuando cante en tu lugar. Y dijo: «Lógico, a mí me mataron toda la vida por homosexual y por todo, y ahora que me estoy muriendo me endiosan». Ahí me dijo también que en la vida no venimos a agradar, sino a transitar los caminos que nos tocan y me remarcó: «Ustedes pueden ser igual un grupo genial sin mí».

Se nota que esa mochila todavía le pesa a Marcelo, y parece injusto que después de ser la voz cantante de Virus durante casi treinta años, tenga esa necesidad de explicar los porqué de algo que ya debería estar procesado. "A mí no me importaba ser más Virus que nadie, ni mejor, ni reemplazar a Federico, sino que la idea desde un principio, y que finalmente el tiempo nos dio la razón, fue: okey, Virus sin Federico no es el mejor Virus, ahora Virus sin Federico pero con otro cantante, que encima es el hermano y tiene como la misma cosa naturalmente, puede ser un muy buen grupo también", dijo el cantante, tecladista, guitarrista y compositor.

"En un camino lleno de espinas y piedras, yo veía una lucecita al final y la lucecita llegó. Porque hay tres generaciones que escucharon a Virus. Mirá, yo canté 27 años en Virus, ¿sabés la cantidad de cientos de miles de personas que vieron a Virus y no conocieron a Federico? Yo te digo que con que haya una persona que le haya gustado y le hayamos hecho bien, ya justifica haber soportado lo que soporté", apuntó en un tono cada vez más confesional.

"Yo ya sabía que me estaba metiendo en un quilombo, no es que soy un boludo y metí la cabeza en la guillotina. Siempre me gustaron los desafíos y creo que Virus fue un grupo muy desafiante. Las compañías discográficas vivieron intentando cambiar las letras y las músicas, y si uno hace lo que dicen los demás vas a ser uno más", indicó.

"En realidad es al revés, no me acostumbraría a que alguien reciba con naturalidad algo nuevo, no digo lo que que me conviene sino lo que pienso", dijo con el ADN que identifica a su apellido.

Y remató: "No vine acá a gustarle a nadie, si hago lo que quieren que haga no hubiera existido Virus y sería un grupo más del montón. Y ya, a esta altura de mi vida, prefiero que no les guste lo que hago, pero no puedo dejar de hacer lo que siento".

Un Plan B para mirar las caras del público

"Yo amo estar con la gente y mirarles las caras. Tocar en un estadio te pone feliz porque es un síntoma de éxito, pero no ves una cara, es muy frío", dice Marcelo Moura, con evidente entusiasmo por la nueva banda, con la que hoy se presenta en McNamara.

"Este proyecto empezó hace dos años como un Plan B. Con Ana, mi mujer, que cantó con GIT, Diego Torres, Martín Bossi y Luciano Pereyra, en mi casa era común que nos pongamos en cantar. Un día se me ocurrió por qué no hacer un proyecto paralelo, intimista, que tuviera otro matiz, al principio íbamos con sillones y veladores como recreando mi living. Pero después la gente empezó a pedir Wadu Wadu y sentía la necesidad del grupo", destacó. Fue ahí que se incorporaron Ferro y Borensztein, de No Lo Soporto, tras algunos cambios de formación que incluyeron a Luis Cardoso (Diego Torres) y el rosarino Gonzalo Aloras. La banda hace un repertorio con el 80 por ciento de clásicos de Virus y algunos temas de Soda Stereo, Gustavo Cerati y GIT. "Somos sólo cuatro personas, no tenemos asistente, técnicos ni nada, eso nos permite bajar costos y tocar en más lugares chicos", indicó.

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