Miguel Angel Rodríguez
Miércoles 10 de Mayo de 2017

"No me arrepiento de nada, volvería a hacer lo que hice"

Miguel Angel Rodríguez es el protagonista del clásico de Alicia Muñoz "Justo en lo mejor de mi vida", con la dirección de Luis Brandoni.

El actor Miguel Angel Rodríguez, que reinsertó en las salas teatrales porteñas el clásico de Alicia Muñoz "Justo en lo mejor de mi vida" en el rol protagónico de la obra, afirmó que "en lo laboral" no se arrepiente de nada y sostuvo que en la Argentina varios actores se encasillan en algunos papeles, algo de lo que él intenta escapar.

"Para mí, Estados Unidos no es un ejemplo, pero en algunas cosas hay que mirarlos. Sus actores hacen todo y de todo, como Robert De Niro, que interpreta un thriller como «Cabo de miedo» o una comedia liviana como «El padre de la novia». Acá lo hubieran matado. Si bien nosotros tenemos actores con esa versatilidad, hay menos posibilidades de ejercerla. Los actores no debemos encasillarnos", sostuvo Rodríguez durante una entrevista con la agencia Télam.

La obra, estrenada la semana pasada y con funciones miércoles, viernes, sábado y domingo en el Teatro Picadilly en el centro porteño, interpela al espíritu de Enzo (Rodríguez), quien en el camino hacia el purgatorio observa las reacciones de su familia ante su deceso.

Con tintes de comedia, pero con el sabor amargo de la muerte merodeando la sala, Rodríguez calificó esta obra como "una caricia para el alma", y aspiró a que el público "pase un buen momento, sobre todo por los tiempos complicados que se viven, no sólo en Argentina, sino, también, en el mundo".

Acompañado sobre las tablas por Diego Pérez, Julia Calvo, Pepe Monje y Yoyi Francella, el intérprete del célebre Minguito es dirigido por Luis Brandoni, quien supo llevar adelante el mismo papel en las versiones anteriores de este texto de Muñoz.

EM_DASH¿Cómo es trabajar con Brandoni, que ya interpretó el mismo personaje que ahora le toca asumir?

—Acá está la generosidad y la grandeza de él. Es un tipo sensacional y ya sabemos qué clase de actor es. No tuvo ningún problema en entregar al personaje. Ojalá le llegue a los talones.

—¿Le da libertad o le marca mucho el camino de "Enzo"?

—Es un director que te resalta cosas, tonos, músicas y lo que quiere que el público vea de lo que piensa el personaje. Eso lo estoy aprendiendo. Una vez que está eso, como sabe lo que siente un actor, se entrega a que pueda mover las cosas por mi cuenta en es espacio que existe entre el libro y el director.

EM_DASH¿Fue Brandoni quien propuso volver a montar la obra?

—No. Bruno Pedemonti me dijo que esta obra era para mí y ahí fue saliendo. Hace como tres años hablando con un productor amigo nombramos la obra, le dije que me encantó y empecé a ver el libro. Un año y medio más tarde, me junté a cenar con Brandoni y lo invite a que la dirija.

EM_DASH¿Le genera presión el hecho de que se trate de un clásico del teatro local?

—No, para nada. Por el contrario, siento la obligación de hacerla como corresponde. Es un gran desafío. Va pasando la vida y los años, y la idea es subir los escalones profesionales creciendo.

—Algunas vez declaró que no le tenía miedo al ridículo. ¿No se se planteo eso cuando encara un nuevo trabajo?

— (risas) En mi vida personal creo que no me arrepiento de casi nada de lo que hice. Pero en lo laboral, te aseguro que volvería a hacer lo que hice. Acá hay un prurito en ciertas cosas, para encarar ciertos papeles, y una tendencia a encasillarse. Hay excepciones, obvio.

EM_DASHLa obra, justamente, interpela la vida de un ser humano.

—Sí, y es muy loco eso. Yo pienso mucho en lo que hice, no es que me arrepienta de algo, aunque de algunas sí lo hago, porque todos nos equivocamos. Sin embargo, creo que haría casi todo igual. Más allá de eso, el "leitmotiv" de la obra es que sea una caricia para el alma.

EM_DASHOstenta una larga trayectoria en televisión, ¿coincide con los que dicen que es un formato que está muriendo?

—Lo mismo decían de la radio, pero, a pesar de los altibajos, hoy está más viva que nunca. Para mí, la televisión nunca va a morir. Eso sí, hay que adaptarse a otras redes y a otros formatos. Por ejemplo, con "Polémica en el bar" teníamos un promedio de ocho puntos de rating. Cuando vino (Lionel) Messi, creíamos que la íbamos a romper, pero hicimos las misma audiencia. Sin embargo, el rebote en internet fue fabuloso y superó las barreras de Argentina. Fue como hacer 100.000 puntos.

— Entonces, ve a las nuevas plataformas como otras oportunidades, y no como una competencia...

—Sí, creo que son un campo nuevo de trabajo. La verdad es que yo no navego mucho, pero me comentaron que en Netflix se ve "Los Roldán". Sé que hay posibilidades concretas de trabajo y productoras que invierten en realizaciones. Estoy abierto a todo lo nuevo.

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