Escenario
Domingo 12 de Marzo de 2017

"Monsieur chocolat","Kong: la isla calavera" y "Jackie", los estrenos de la semana

Basada en un caso real, "Monsieur Chocolat" evoca el dúo más célebre de Francia de comienzos de siglo XX: Footit y Chocolat.

"Monsieur chocolat", racismo sin narices rojas

Calificación: ****. Intérpretes: Omar Sy, James Thierrée, Clotilde Hesme, Olivier Gourmet, Frédéric Pierrot, Noémie Lvovsky, Alice de Lencquesaing. Dirección: Roschdy Zem. Género: Drama. Sala: Del Centro.

Basada en un caso real, "Monsieur Chocolat" evoca el dúo más célebre de Francia de comienzos de siglo XX: Footit y Chocolat. Una pareja de payasos cuyo atractivo sedujo a todos los productores y espectadores del circo. ¿Pero cuál era la verdadera gracia? ¿El talento de los artistas o la humillación de un blanco hacia un negro? Eso es lo que tratará de desentrañar el realizador Roschdy Zem, quien compuso una trama que atraviesa los desvíos de la fama, la ambición y la mezquindad de los productores de espectáculos y, como nave insignia, la búsqueda de superación del artista. Chocolat (Omar Sy, el actor negro que deslumbró en "Amigos intocables") comienza a trabajar en un circo de mala muerte como caníbal. Pero un día llegará George, que da vida al payaso Footit (un genial James Thierrée), cuyas destrezas ya no hacen reír y deberá reinventarse para no perder su trabajo. Footit le enseñará el ABC de las rutinas risueñas a este moreno buenazo y se convertirán en un éxito. Pero entre esos gags, los que disparan las mayores carcajadas es cuando Footit golpea a Chocolat. Esa cachetada expresa lo peor del racismo dentro de cada uno de los espectadores. Y contra eso luchará Chocolat, quien también deberá combatir contra su adicción al juego y sus limitaciones artísticas al pegar el salto de calidad. La discriminación racial no da para reírse, ni con narices rojas.

Por Pedro Squillaci


"Kong: la isla calavera", la isla de las tinieblas

Calificación: ***. Intérpretes: Tom Hiddleston, Samuel Jackson, Brie Larson y John Rilley. Dirección: Jordan Vogt-Roberts. Género: Aventuras. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.

Habría que pensar en Indiana Jones, de paseo por un Jurassic Park dirigido por Kurtz, de "El corazón de las tinieblas". Pero también en Godzilla, en Spielberg y en Coppola y "Apocalipsis Now". Las referencias en "Kong: la isla Calavera" a todos ellos son múltiples, desde el afiche, casi calcado del clásico que protagonizó Marlon Brando. Y sobre todo a Joseph Conrad.

El personaje protagónico, a cargo de Tom Hiddleston, se llama James Conrad y el de John Reilly, se llama Jack Marlow, muy parecido Marlowe, el narrador de la novela. Preston Packard, el personaje de Samuel Jackson recuerda al desquiciado Kurtz. Todo esto en medio de una historia que arranca con una secuencia en la Segunda Guerra Mundial y da un salto temporal hasta los 70, en plena Guerra de Vietnam, el mismo contexto de "Apocalipsis Now", que tomó como base "El corazón de las tinieblas".

   Por lo demás, "Kong", con todas sus referencias, es en esencia un entretenimiento muy bien narrado con una deslumbrante recreación técnica de gigantescas criaturas monstruosas y carnívoras y mucha acción, algo de humor, otro poco de emoción, actuaciones desparejas y muchísimo trabajo de posproducción.

La trama cambia la selva africana de Conrad por una isla desconocida del Pacífico. El día antes de la finalización de la Guerra de Vietnam, un grupo de militares es enviado allí junto a científicos y civiles -todos interpretados por un grupo muy políticamente correcto de actores latinos, asiáticos, negros y blancos- como parte de una supuesta misión científica en el contexto de la Guerra Fría. Hasta allí los guía un oscuro personaje que lo primero que hace es bombardear la isla, y como era de esperar, desata la ira de Kong.

Por Rodolfo Bella


"Jackie", historia de un duelo

Calificación: ***. Intérpretes: Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Greta Gerwig, Billy Crudup y John Hurt. Dirección: Pablo Larraín. Género: Drama. Salas: Monumental, Del Centro, Showcase y Hoyts.

Ante todo hay que aclarar que "Jackie" no es una biopic de Jacqueline Kennedy Onassis. Y tampoco es un típico producto hollywoodense que busca redimir famosos o exaltar sus hazañas. La primera película hablada en inglés del director chileno Pablo Larraín se concentra en un período puntual: los días inmediatamente posteriores al asesinato de John F. Kennedy, cuando Jackie se convirtió en la viuda más famosa del planeta. Construida sobre una estructura de flashbacks y flashforwards, la película muestra el calvario que siguió al terrible asesinato: desde la primera dama duchándose y sacándose la sangre del cuerpo hasta la asunción de urgencia de Lyndon B. Johnson dentro de un avión, pasando por los entretelones de la preparación del funeral y el momento en que Jackie le comunica la noticia a sus pequeños hijos. Larraín muestra a una Jackie casi bipolar: a veces frágil y perdida, y otras veces caprichosa, autoritaria y ególatra. Pero en general su retrato es el de una mujer decidida más allá de la imagen de muñeca fashion de elite que ella misma construyó con esmero. Son varios los temas que el director analiza: la fragilidad del poder, la ambición de trascender, las puestas en escena de la política y los límites entre lo público y lo privado. Pero en ese afán Larraín se vuelve un tanto reiterativo y la película se torna densa y monótona. Aún así, "Jackie" tiene grandes momentos, sobre todo cuando el realizador chileno logra un prodigioso equilibrio entre lo desgarrador y lo delicado, lo profundo y lo banal. La elogiada actuación de Natalie Portman (fue nominada a un Oscar) se lleva todos los aplausos, aunque también es cierto que tiende a exagerar ciertos gestos y eso le juega en contra.

Por Carolina Taffoni

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