Escenario
Sábado 16 de Septiembre de 2017

Midachi: "Es un show de humor con estructura de rock"

El trío santafesino contó cómo es el espectáculo que presentará la semana próxima en el Broadway.

"Es como un matrimonio abierto". Así definió Dady Brieva al grupo Midachi que se volvió a reunir para "Midachi Kindon", el show con el que están recorriendo Argentina y con el que regresan a Rosario después de seis años. Luego de aquella experiencia que finalizó cuando Miguel Del Sel cambió los escenarios por la política -fue candidato a gobernador, luego diputado y embajador por el PRO- el trío que se completa con Chino Volpato regresó reunido bajo la idea de un espectáculo infantil, ese "kindon", sin "g" ni "m" final, en el que se reencuentran Mercedes Sosa, Drácula, La Tota, La Pochola, Chino Sensación y nuevos personajes. El resultado de esta propuesta que ya reunió 170 mil espectadores podrá verse el miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo próximo, y el viernes 29 y sábado 30 de septiembre en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).

   Los actores santafesinos montaron un show que transcurre en un castillo de cuento clásico, pero con alta tecnología, con videos grabados en alta definición, proyección con sistema de mapping 3D y sonido 5.1. "Es un espectáculo de humor con una estructura de rock. La estructura técnica es muy fuerte y muy de avanzada y tiene lo que se ve en cualquier espectáculo importante", dijo Brieva durante una charla que compartió con Escenario junto a Del Sel y Volpato. "Pensé que iba a ser un show más simple, y me acuerdo que los chicos me dijeron guardate ocho días para filmar, y fueron ocho días con un vestuario impresionante, con un director de cine y armando toda una cosa que dije «dónde nos estamos metiendo...» Al final, por suerte salió todo bárbaro", dijo Del Sel.

   "Como antes quería filmar una película en «Midachi de película» o hacer un circo en «Midachi Circus», ahora tratamos de jugar a que quiero hacer un espectáculo infantil", dijo Volpato. "En el espectáculo -añadió- por fuera de este vodevil al cual jugamos, está la esencia de Midachi con imitaciones, monólogos y sketches".

   La idea del regreso surgió mientras Del Sel se desempeñaba como diplomático en Panamá. "Los chicos me hablaron y me dijeron que iban a ir a visitarme y ahí, en el balcón del departamento donde yo vivía, surge la charla y esta idea de volver. Les dije que lo iba a pensar y ellos ya tenían una idea de lo que sería este espectáculo", contó.

   Pero no solo fue eso, sino que además pesó la posibilidad volver a Santa Fe ante el pedido de sus hijas que extrañaban a su padre. "Esta chance de hacer un paso al costado de la política fue acertado", reflexionó el actor. "Las ganas estaban intactas, nos matamos de risa cuatro días en Panamá, recordando cosas. Todo eso te provoca entusiasmo y la realidad muestra que no nos equivocamos, que otra vez volvemos a acertar en el momento del regreso, del show que estamos haciendo, de lo que nos divertimos en el escenario, porque si eso no sucede, no se lo podés transmitir a la gente. Creo que mucho del show tiene que ver con todo lo que nos divertimos nosotros".

   Según contaron el vínculo artístico entre los tres, aunque hacía seis años que no trabajaban juntos y a pesar de posibles discrepancias políticas, permanece inalterable desde hace 34 años, cuando comenzaron en una peña de Santa Fe. "Extraordinaria", definió Del Sel la relación que los une. "Jamás hemos tenido problemas. Pudimos discutir un sketch, algún personajes, alguna imitación, pero creo que siempre ha sido parte de la prensa la que trató de subrayar algún comentario de Dady y tratar de exagerarlo a ver si provocaban algún alboroto entre nosotros y está demostrado que no ocurrió". Y Brieva lo corrobora: "Es exactamente como dice él. Siempre fuimos los mismos, laburamos y nosotros fuimos humoristas antes que llegue la política".

   Midachi puso pausa en varias ocasiones y cada uno de sus integrantes siguió su propio camino, inclusive se habló de que se retirarían. "Unas 170 veces... como Mirtha Legrand, como Los Chalchaleros, Antonio Latino, como varios", bromeó Brieva, y Del Sel completó la idea: "Fuimos inteligentes y nunca dijimos «esta es la última función», sino que nos tomamos un impasse".

   En ese sentido Brieva señaló: "Nos hemos separado cuando el interés individual no pudo ser contenido por el colectivo. Si hubiésemos sido más vivos, si hubiésemos tenido alguna preparación como la tuvieron tipos más inteligentes que nosotros, como Les Luthiers o algo por el estilo... Ahora ya sabemos que si yo quiero hacer una película, el grupo puede contener esa necesidad mía y que yo no tengo que dejar el grupo. Es como un matrimonio abierto, «mirá quiero ir a garchar con otra», «bueno, dale, si sos feliz»...".

   Los años dejan sus secuelas, eso se nota sobre todo cuando interpretan personajes femeninos y dicen que usar tacos ya no es lo mismo que hace 34 años. "El otro día pasó algo gracioso", recordó Del Sel, "Dady saltó desde el escenario y se le salió el taco... no aguantó el peso. Ahora estamos haciendo todo reforzado... Los años pasan pero nosotros seguimos con una actitud y un desgaste físico muy importante en el escenario que la gente valora". Y Brieva apuntó: "Un productor de Telefe, el Negrito Moyano, nos dijo «dan hasta ternura...» En realidad la gente no lo nota, nosotros sí, a mí me duele hasta el culo, pero la gente no lo nota. Nosotros jugamos con todo lo que nos pasa o que la gente cree que pasa porque eso es obvio, y lo peor que hay es disimular un pedo".

   Los años, para Volpato, se traducen en experiencia y en la forma en que ese capital se muestra sobre el escenario, sobre todo con las nuevas generaciones. "La experiencia te permite ser más tiempista a la hora de hacer un chiste, de generar un sketch o un efecto en el público. De todas maneras, nuestra clientela es de 34 años. Hay mucha gente que ha nacido con nosotros, algunos vienen con hijos, otros con nietos. Hay como una referencia social de aquellos que nos vieron al principio y quieren seguir viéndonos y hay muchísima gente joven que nos descubrió a través de las redes en este último tiempo y que por primera vez nos está viendo. Les llama la atención este tipo de humor. Por ahí hoy no es normal encontrar humoristas que además tengan una estructura como la que está montada, quizás muy importante para lo que significa hacer un chiste o un monólogo. Hoy, en la época del stand up, cuando ven nuestro show les llama la atención que hay como demasiado en esta ensalada".

   "Por más que haya palabras que hace veinte años las manejaba tu papá, -continuó- el concepto de humor, eso de pisar la cáscara de banana, siempre es igual. Al final tenés que hacer el remate y la mayoría de la gente lo entiende. A la gente joven lo que le llama la atención es la estética de este grupo de humor. Lo había visto en video o en la computadora y se pregunta de dónde viene, cómo un grupo se sostiene en el tiempo y que tiene una cantidad de elementos diferentes a cualquier humorista que hoy se plante y haga un monólogo".

   Según Brieva, "nunca" pretendieron hacer humor intelectual. "Es más, inclusive hemos tratado de diferenciarnos de eso", afirmó. "Una cosa que valoramos mucho es una frase que tomamos como concepto, que la dijo una señora, y es «ustedes hacen reír sin pensar». Y me parece que está bueno porque de alguna manera revaloriza la estudiantina, me parece que es un concepto no pretencioso, de solamente valorizar o redescubrir la risa como hecho fisiológico, casi como ir al baño. Y me parece que está piola eso. En el monólogo lo digo: «Un vómito emocional y que contagia y que está ahí»", adelantó.

   Para el actor, el trabajo de Midachi es básicamente el de narrar historias, y por eso afirmó que no se sienten en desventaja a la hora de captar un público de jóvenes que son fans de youtubers o standaperos. "Así como a mi generación nos enamoraban las historias de los abuelos, cuando les contás que había un ventilador para todos, que no había control remoto y que te tenías que levantar para cambiar de canal, o que tenías que orientar la antena del televisor, son todas cosas que los chicos lo miran como «guau, lo tenían que atar con alambre...» Me parece que lo que revalorizan los chicos hoy es que, si lo sabés contar bien, es un cuento muy grato".

   Sin embargo, Brieva aseguró que hoy la gente no necesariamente ríe con las mismas cosas que hace años. "Hoy hay que jugar un poco más fuerte que lo que se jugaba antes. La otra vez mirábamos el primer programa que fuimos de Mirtha Legrand. Estábamos como muy contenidos. Como una cosa de rebeldía y transgresora, como máximo nos animamos a tirar un par de frutas que estaban en el centro de mesa. Era muy naif. Hoy hay que decir un poco más, hay que ser más directo, la impronta tiene que ser como más golpe al hígado, más fuerte". Pero, ¿qué pasó en el medio para que hoy haya que apelar a eso? "Ah, no sé... yo soy un asesino profesional... A mí me contratan para matar", bromeó el actor.

   Según confió Del Sel les ofrecieron llevar al cine el humor de Midachi, aunque la idea está en suspenso. "Lo estamos analizando, pero hoy el teatro nos está yendo bárbaro", afirmó. Y Brieva completó: "Hoy y siempre el teatro fue nuestra única fuente de expresión directa en lo monetario, es el negocio que más conocemos adentro y afuera. El know how nuestro, como se dice ahora, lo que mejor manejamos y lo que siempre manejamos. Parece mentira, pero cada vez que queremos salir del teatro, tocamos, pero volvemos al teatro. Es lo nuestro".


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