Escenario
Martes 23 de Mayo de 2017

Las primeras candidatas a llevarse la Palma de Oro

"Loveless" y "The Meyerowitz Stories" fueron hasta ahora las películas aclamadas en el encuentro francés de cine internacional

Cannes (Francia). En el festival de Cannes lo que sigue pesando es el buen cine. Nadie duda que "The Meyerowitz Stories", el filme de Noah Baumbach no tiene chances de llevarse la preciada Palma de Oro, pero quienes han visto todo lo que se ha pasado hasta ahora en la competencia oficial sostienen que la gran favorita es "Loveless" (Sin amor), la nueva película del ruso Andrei Zviaginstev, quien ya ha ganado dos veces en Cannes, una al mejor guión con "Leviathan" en 2014 y dos años antes con "Elena" en la sección Un certain regard.

"Loveless" cuenta, aparentemente, el final de un matrimonio, que está tan concentrado en pelear que no advierte que el hijo de 12 años de la pareja ha desaparecido. Sin embargo, Zivaginstev aprovecha el retrato de disfunción familiar para hacer una profunda crítica de lo que ocurre en la actualidad en la sociedad rusa, en donde el desamor parece haberlo capturado todo.

Por otra parte, la presentación del filme de Baumbach fue un momento inolvidable. Durante cuatro largos minutos, el director estadounidense escuchó feliz el aplauso interrumpido de la audiencia después de la proyección de "The Meyerowitz Stories", rodeado de todo el estrellato que uno puede traer a una alfombra roja en Cannes, nada menos que Dustin Hoffman, Adam Sandler, Ben Stiller y Emma Thompson. Una historia familiar que bien podría haber sido escrita por Woody Allen, el filme que es la segunda fuerte apuesta de Netflix en el festival tiene sus altibajos, aunque no deja de encantar la intepretación del ganador del Oscar por "Rain Man" como el padre de dos hijos adultos (Sandler y Stiller) que raramente logra dejar de hablar de si mismo para prestarles atención, y que de todos modos consigue que lo adoren aunque no siempre los trate bien.

También es sólida la participación de Sandler, que exhibe aquí el rango más amplio de toda su carrera como un perdedor en la vida que sin embargo ha logrado construir un excelente vínculo con su hija (la prometedora Grave Van Patten) que está empezando la universidad. Ciertamente Netflix supo como usar el poder mediático del notable cuarteto, que primero pasó frente a los fotógrafos en la alfombra roja, para luego llegar a una fiesta organizada por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood. Mientras estaban allí, la entidad que entrega los Globos de Oro donó medio millón de dólares al Comité Internacional de Rescate en un sencillo acto en el que el encargado de presentar un cheque inmenso por ese importe fue Jake Gyllenhaal, y luego siguieron hasta el evento que la cada vez más poderosa compañía organizó en una lujosa mansión a 10 minutos del centro y que duró hasta altas horas de la noche.

También ha obtenido grandes elogios "The Square" (la plaza), nuevo filme del sueco Ruben Ostlund, cuyo film "Force Majeure: la traición del instinto" fue nominado en 2015 al Globo de Oro, y quien ha logrado crear una historia plena de humor que analiza prejuicios, preconceptos y el arte moderno contando las desventuras de Christian, (encarnado con absoluta precisión por el danés Claes Bang) y quien trabaja como curador de un importante museo de Estocolmo. En la película también aparecen Elizabeth Moss y Dominic West, y no falta una referencia a la artista argentina Lola Arias, la que supuestamente es la autora de la exhibición que le da el título a la película, aunque en realidad "The Square" fue una exhibición montada por el propio Ostlund.

El argentino que si se ve, está presente en Cannes y tiene chances de llevarse el premio al mejor actor es Nahuel Pérez Biscayart, quien protagoniza la francesa "120 battemens par minute" (120 latidos por minuto) de Robin Campillo. Ambientado en los 90, el filme retrata la lucha de un grupo de militantes que buscan generar conciencia en la lucha contra el sida y en la que el personaje que interpreta el actor de "El aura" no tiene tiempo ni paciencia para esperar soluciones pacíficas.

La presentación del filme de Noah Baumbach fue un momento inolvidable, con cuatro largos minutos de aplauso

Gabriel Lerman

Especial / La Capital

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