Escenario
Domingo 16 de Julio de 2017

Las piezas se alinean para la gran guerra final en "Game of Thrones"

La séptima temporada de la ficción épica más popular del planeta se estrena hoy en HBO.

La séptima temporada de "Game of Thrones", la serie épica más popular del planeta que narra las feroces luchas e intrigas entre distintas casas nobles de una suerte de Europa medieval habitada por criaturas y seres fantásticos, estrenará su primer capítulo hoy, a las 22, por HBO en simultáneo con Estados Unidos.

   Se trata de la penúltima entrega de la saga ambientada en el imaginario continente de Westeros o Poniente y la más corta hecha hasta el momento, ya que aunque varios capítulos tendrán una duración más larga de lo habitual, esta temporada constará de siete entregas en vez de las diez habituales, como para ir acostumbrando al público a las apenas seis que compondrán la temporada final en 2018.

   "Game of Thrones" llega al estreno con el apoyo mayoritario tanto de la crítica como del público. Así lo prueban los récords que detenta: es la serie con más premios Emmy de la historia de la televisión estadounidense (38 hasta ahora) y la más pirateada en internet, sin perjuicio de los cerca de 8 millones de hogares que en promedio sintonizaron cada capítulo el año pasado en Estados Unidos; una cifra gigante para una señal premium.

   Y el negocio no se terminará con el fin de la serie el año que viene, porque HBO ya trabaja en cuatro posibles "spin-offs", o ficciones derivadas, que retoman relatos del mismo universo narrativo, y en shows audiovisuales itinerantes con música en vivo para el año que viene.

   El primer episodio de la nueva entrega se presentará como el puntapié inicial del gran final, luego de seis temporadas en que las múltiples subtramas -que en ocasiones parecían abrirse y abrirse haciendo imposible recordar a todos los personajes, castas y locaciones en el mapa- se redujeron y las distintas piezas se acomodaron en el tablero.

    Matanzas, traiciones, violaciones, incesto, batallas descomunales, liberación de ejércitos de esclavos; el camino en "el juego de tronos" se ha ido despejando hasta reducirse a sólo tres aspirantes al "Trono de Hierro" de la capital de los Siete Reinos, Desembarco del Rey.

   La primera es la legítima heredera, Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), quien llega desde el prolongado exilio en las tierras del Este más allá del Mar Angosto, con miles de barcos, ejércitos y nada menos que tres dragones inmensos a sus órdenes.

    El segundo es Jon Snow (Kit Harington), el bastardo que fue coronado Rey del Norte por merecimiento y no por cuna, que superó combates con hordas de zombies de hielo, revivió tras ser asesinado por traidores y, aunque aún no lo sabe, también tiene sangre real en sus venas.

   Finalmente, Cersei Lannister (Lena Headey) decidió por fin dejar de gobernar desde las sombras y tras la muerte de su padre, de sus tres hijos y de masacrar en un atentado público a todos aquellos que alguna vez osaron hacerle frente, se autoproclamó reina de todo Westeros.

   Ahora las conspiraciones secretas y los susurros palaciegos le dejarán el paso a una serie repleta de acción, con batallas más épicas que las ya muy logradas en temporadas pasadas.

   Y no sólo se esperan luchas intestinas entre los pretendientes del Trono de Hierro, porque los millares de "caminantes blancos" o zombies en el norte amenazan con poner el fin a la humanidad.

Complejidad histórica. Los complejos y sufridos recorridos de los personajes, verdaderas odiseas de ida y vuelta al infierno, funcionan porque sintetizan con habilidad elementos de los relatos de la tragedia clásica, los cantos homéricos y los estereotipos shakespereanos con la historia real tantas veces repetida entre las civilizaciones medievales, con casas reales eternamente en guerra.

   Versión moderna y resignificada de aquella literatura eterna del hombre, "Game of Thrones" encuentra en la complejidad de sus personajes, sin buenos ni malos puros, muchas veces presos de su circunstancia, una de las razones de su popularidad.

   "Algo que es genial de los personajes es que a excepción de uno o dos como Jon Snow, Ned Stark que son buenos tipos o Joffreym, que es claramente malo, no podés decir que sean buenos o malos. Son como todos nosotros, que tenemos la capacidad para el bien y el mal. Creo que eso es más divertido de ver", explicaba en la última Argentina Comic-Con a Télam Nikolaj Coster-Waldau, el actor danés que personifica a Jaime "Matarreyes" Lannister, hermano de Cersei.

   "Me acuerdo de haber visto la quinta temporada en el IMAX y pensar: esto es tan bueno como cualquier película en todos los niveles", dijo, en referencia a cuánto se aprecian los entre 8 y 12 millones de dólares que HBO invierte por capítulo y que contribuyen a la ecuación de la receta de este éxito imparable.


"Mis personajes son seres humanos"

Uno de los grandes factores que inspiraron a que esta serie se transforme en un éxito histórico es la popularidad de las novelas que aportaron su propia legión de fanáticos antes de que se emitiera el primer episodio.

Escritas por el autor estadounidense George R.R. Martin, las cinco novelas de la saga "Canción de Hielo y Fuego" editadas hasta el momento atrajeron una multitud de incondicionales que no sólo esperaban ansiosos la adaptación de un género a otro sino que siempre se encargaron de mantener vivo el efecto contagio con aquellos que nunca se acercaron a las páginas.

Aunque esa dinámica se interrumpió al comenzar la sexta temporada el año pasado al ser la primera que no estuvo precedida por ninguno de los libros de Martin, que hasta entonces seguían con algunas diferencias menores los sucesos de cada una de las cinco novelas publicadas.

Como Martin no publica desde 2011 y aún sigue trabajando en el sexto y séptimo libros, los creadores de la serie, David Benioff y D.B. Weiss, han mantenido reuniones regulares con él para trazar los lineamientos de las tres temporadas finales. Incluso Martin, de 68 años, confesó en entrevistas con medios estadounidenses que los productores de la serie ya conocen el desenlace que tiene planeado para los principales arcos argumentales de la saga.

Martin también comentó que quiere que sus personajes sean "matizados, que sean grises, que sean seres humanos". "Existe esta tendencia en querer convertir a la gente en héroes y villanos. Y creo que existen los villanos en la vida real y también los héroes. Pero inclusive los grandes héroes tienen sus defectos y hacen cosas malas", concluyó.

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