Escenario
Sábado 04 de Febrero de 2017

La cultura florece en un nuevo espacio anclado en el corazón del barrio del Abasto

Aire Espacio Cultural (San Martín 1926) propone una oferta artística donde la danza, las destrezas circenses y la dramaturgia están puestas al servicio de la narrativa y las emociones.

En la zona del barrio del Abasto comenzó a florecer la cultura. En el frente de lo que hasta hace poco fue un viejo depósito, ubicado en San Martín entre Ituzaingó y Pasco, ahora sobresale un colorido mural, que no es más que la antesala de una fábrica de ideas y proyectos que decidió realizar un grupo de jóvenes intrépidos y apasionados por las artes circenses, de vasta experiencia en la ciudad.

De eso se trata Aire, un amplio espacio cultural anclado en San Martín 1926, codirigido por Mariela Sánchez, Magdalena Cárcamo, Verónica Bigatti Franco, Juan Ignacio Cejas, Celeste Iglesias y María Noel Alarcón Loizaga, quienes, cada uno desde su rol, proponen una oferta artística en la que el interés pasa por el lenguaje corporal a través de los elementos aéreos (tela, trapecio, lira y arnés), sumados el teatro, la danza contemporánea, pensado desde una visión global que incluya tanto a los vecinos del barrio como al resto de la población de manera activa.

Los creadores de este proyecto cuentan que todo comenzó casi de manera accidental. Ocurrió que a mediados del año pasado, se encontraron que tenían que mudarse del espacio que los cobijó durante 15 años en Cochabamba al 900, y así fue como acordaron seguir adelante y redoblar la apuesta. Ellos aseguran que el hecho de formar alumnos durante 15 años, realizar muestras en los galpones de artes urbanas y la conformar un elenco de acróbatas aéreos –único en recibir el subsidio del Instituto Nacional del Teatro en 2016-, para interpretar la poética de Violeta Parra fue lo que los empujó a volcarse a un desafío mayor.

"Fue una idea que se fue gestando con el tiempo a través de la experiencia que ya teníamos con Aire de Mar. La última etapa, en la que conformamos un elenco, fue la que nos abrió la puerta para crear diferentes roles y formas de trabajo. Eso, sumado a que nos teníamos que mudar, nos abrió la oportunidad de crecer", resume Mariela Sánchez, quien manifestó su orgullo por el hecho de compartir un espacio con el que alguna vez fueron sus alumnos y hoy siguen en la ruta.

Sin embargo, para llegar a lo que hoy construyeron hay que remontarse a los albores de 2002, con la creación de "El Caldero". Ese fue el punto de partida para comenzar a desarrollar los primeros esbozos de lo que ellos llaman "nuevo circo", una actividad pedagógica que se caracteriza por mezclar la danza contemporánea, la dramaturgia y las destrezas puestas al servicio de la narrativa y las emociones.

No todo pasa por treparse y tirar escapes. "Siempre tuvimos ganas de hacer cosas, pero nos limitaba el espacio físico, aunque gracias a eso surgió esta primera escuela de acróbatas aéreos. Y en ese sentido somos los primeros en Rosario, ya que el desarrollo periódico de la técnica y acordar lo pedagógico como equipo resultó una experiencia única", aseguran al describir la propuesta que comienza esta semana.

Sin embargo, esta iniciativa que surge en calle San Martín fue posible gracias a la colaboración de alumnos, amigos y familias, sumado a la recaudación de las muestras anuales que el viejo Aire de Mar ofreció año tras año. Señalan que para tal fin hubo que reacondicionar el lugar casi en su totalidad, tarea que encararon a pulmón, pero que hoy se enorgullecen de poder ofrecer dos amplios salones, una nave de entrenamiento libre, vestuarios y patio a cielo abierto.

No obstante, aclaran que "la importancia es que el espacio sea un referente de cultura en el barrio. Que a partir del mural que va a estar en el frente, la gente sepa que es un espacio al que está invitado a tomar una clase o pasar a ver un espectáculo. El objetivo más fuerte es que pueda involucrar a niños, adolescentes y adultos más allá de las clases".

Proyecto. Además de los diversos y variados talleres que se van a dar en el lugar, se inauguró un programa de murales que tiene como objetivo la participación de artistas locales y nacionales para seguir elaborando este concepto de nuevo circo que se viene gestando. La muralista y diseñadora gráfica porteña, Gabriela Gómez Giusto, ya dejó su impronta en el frente del lugar con un destacado mural que sintetiza la propuesta de Aire Espacio Cultural.

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