Escenario
Miércoles 22 de Febrero de 2017

"Hoy vivimos una tragedia política, por eso hablar de fe es importante"

Gisella Itié, que da vida a Zípora, y Guilherme Winter (Moisés) dialogaron en exclusiva sobre el fenómeno de la ficción bíblica.

Al fenomenal suceso televisivo de "Los diez mandamientos", la ficción novelada de inspiración bíblica que consiguió audiencia arrasadora en Brasil y también en la Argentina, no podía faltarle su versión en pantalla grande. Más temprano que tarde, la película llegó: "Moisés y los diez mandamientos", con Guilherme Winter, Giselle Itié y Sidney Sampaio, figuras todas que transitan la versión televisiva, y que mañana tendrá su estreno en Rosario.

La narración bíblica del niño Moisés, de hace más de tres mil años, el canasto salvador de una muerte segura que navegará por el río Nilo, luego rescatado por una princesa egipcia y criado en un palacio con su origen hebreo oculto habilitó una superproducción de efectos especiales, épica, y pretensión de transcendencia de una cultura que va al encuentro de la Tierra Prometida.

Horas antes del estreno en la Argentina, el carismático Guilherme Winter y su pareja en la vida real, y primera actriz, Giselle Itié, brindaron en Buenos Aires una entrevista a medios argentinos. Fue tras la proyección en función privada de "Moisés y los diez mandamientos", una filmografía que se anima a corporizar a un Dios con forma de árbol iluminado en diálogo con Moisés, a poner en imágenes las siete plagas sobre Egipto y, entre otros efectos especiales, abrir el mar para facilitarle el paso al pueblo hebreo perseguido, errante, a la búsqueda de su lugar en el mundo.

"Zípora fue la primera feminista de la historia y estoy agradecida de haber transcurrido la experiencia", dice, con sonrisa deslumbrante, Giselle, la actriz mexicano-brasileña, en una primera consideración sobre su personaje, una mujer que cría ovejas en el desierto y que se va a enamorar del protagonista al rescatarlo en el desierto en su desesperaba fuga hacia sus orígenes.

—¿Cuál sentiste que fue el momento culminante de Zípora, el más complejo de componer?

Giselle: Cuando habla, pelea con Dios. Una situación difícil. Una mujer que pelea es complicado ahora, se imaginan hace miles de años.

—¿ Zípora te cambió la vida?

Giselle: Me quedé súper agradecida de tener la oportunidad; cuando la comencé a estudiar a Zípora fue un susto, porque hay muchísimos libros que hablan sobre ella. Leí dos, y concluí que Zípora es considerada la primera feminista. Además se casó con Moisés, fue muy significativo para mí. Se casan dos personas muy fuertes, es un ejemplo de que existe la igualdad. Al principio mi personaje fue un poco atacado, porque fue raro que ella pudiera hacer muchas cosas a la par de los hombres.

—Recreaciones bíblicas se han hecho muchas, ¿por qué creés que ésta genera tanta conexión con el público?

Giselle: Hablar en un proyecto de ficción sobre la fe, el amor, hoy en día es súper importante. Sobre todo en un momento donde vivimos una tragedia política como la llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos. Por eso digo, gracias a Dios por ser parte de éste proyecto.

—¿Qué fue lo primero que sentiste al conectarse con una ficción bíblica?

Guilherme: Siempre gusté de las películas con historias bíblicas. La novela está rompiendo con fronteras, y queda claro que a las personas les gusta mucho, se identifican, porque estamos viviendo tiempos muy extraños, de consumismo. Vivimos tiempos donde las personas se olvidan de la fe y del prójimo, de modo muy egoísta. Al cabo, la película y la novela expresan un mensaje muy positivo, es el tipo de mensaje que estamos necesitando.

—¿Conocías el tema?

Guilherme: Un primo me regaló un libro que se llama "Los caminos de Moisés", me interesé con eso. También tuve mucha curiosidad con grandes líderes como Martín Luther King o Ernesto Che Guevara. Y la Biblia también, desde ya.

—¿Cuál fue "su" momento en la película?

Guilherme: El más vibrante para Moisés, cuando descubre la verdad sobre su familia, su historia. Y el reencuentro con sus padres, hebreos. Fueron casi dos años de grabación, muy difícil elegir una escena.

—Es una película con despliegue físico, peleas, movimiento, ¿te preparaste para eso?

Giselle: Tengo que decir que gimnasia no hice, pero sí me quedé mucho tiempo con las ovejas (risas); aprendí cómo se hace la esquila y otras cosas. Sentí que necesitaba tener una gran intimidad con las ovejas, a partir de que mi personaje le enseña nada menos que a Moisés el trabajo de pastor. Tenía que ser una buena maestra. También hay que reconocer que, en los momentos libres, al terminar la jornada de filmación, algunas veces me quedaba besándolo a él (risas) (Guilherme, su pareja en la vida real, y protagonista de la novela "Moisés").

Guilherme: Fue increíble conocer a Giselle durante la filmación, me ayudaba mucho.

—¿Qué les dirían a los jóvenes actores que se inician?

Giselle: Que deben hablar consigo mismo y determinar si quieren se actores o quieren ser famosos. Es raro eso que pasa con la fama, porque no es sincero.

Guilherme: No querría caer en el clisé, pero lógicamente es muy difícil vivir de la actuación, la música, la plástica. Siempre hay que batallar, prepararse, estudiar y no olvidar que a veces a las cosas las ordena la suerte.

—¿Vos tuviste suerte?

Guilherme: Yo pensé en bajar los brazos, en un principio. En Río de Janeiro no fue fácil para mí, tuve días duros en los que pensaba en volver a San Pablo. Pero anteponía la fe, que no tiene que ver con la religión; la fe es lo más importante. Yo siempre creí en mí; los jóvenes tienen que creer en ellos y en su potencial para salir adelante.

Dos pantallas: una historia. La súper producción brasileña plasmó en el cine el fenómeno de Telefe.

Un éxito en la TV que pasa al cine

La convocatoria que tendrá "Moisés y los diez mandamientos. La película" es todo un interrogante, ya que si bien los fans de la tira bíblica no faltarán a la cita, se puede dudar si el televidente que siguió la serie querrá pagar una entrada en el cine para ver de nuevo una historia que ya vio en la pantalla chica. Sin embargo, desde la sede porteña de la oficina de Comunicación y Medios de los cines Hoyts confirmaron a Escenario que sólo en Rosario la preventa ya superó los 3.000 tickets, una cifra que, a priori, no deja de ser llamativa. En medio de la expectativa parcial por las películas nominadas al Oscar, la repercusión de este estreno es toda una rareza.

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