Escenario
Sábado 10 de Junio de 2017

"Este álbum es desorientador como mis discos anteriores"

El músico rosarino presenta hoy su nuevo trabajo, "Siete canciones antes", que navega entre el tecno pop y la experimentación.

Después de dos discos que revitalizaron el formato de canción experimental EM_DASH"Utopía mínima" y "En la afirmaciones (y sus efectos)EM_DASH, Oscar Favre regresa ahora con su tercer álbum solista, "Siete canciones antes", un trabajo que se ubica entre la estética tecno pop de los ochentas y los noventas y el impulso de experimentación sensible que siempre rige la música de Favre. El disco tendrá su presentación formal hoy, a las 22, en Bon Scott (Ricchieri 131), donde el cantante y compositor rosarino estará acompañado por Martín Arias en guitarra, Natalio Rangone en teclados y Juani Favre en coros y percusión. La edición del álbum en CD estará disponible a la venta durante el transcurso del show.

"A estas canciones las compuse originalmente con la guitarra acústica", explicó Oscar Favre a Escenario. "Es el primer disco que hago usando la guitarra y que grabo 100 por ciento en un estudio, por eso suena distinto a los anteriores. También trabajamos mucho los arreglos de guitarra eléctrica con Martín Arias y la producción artística conjuntamente con Martín Greco", agregó. "Creo que es un disco más cancionero que los anteriores, porque la guitarra, al fin de cuentas, es lo más usado para hacer canciones", afirmó.

Sin embargo, no sólo la composición en guitarra marcó el rumbo de "Siete canciones antes". El tecno pop de los 80 aparece como una clara influencia. "Es un género que escuché mucho en diferentes etapas de mi vida, y este es el primer disco en el que utilizo máquinas de ritmo", señaló el músico. "Sabía que por el tipo de composiciones eso me iba llevar a un sonido con referencias más marcadas a los 80. También por el uso de sintetizadores. Pero en la mezcla no eludimos el sonido rasposo de las guitarras acústicas, y creo que eso lo saca un poco de la referencia directa a los 80", puntualizó.

El título del álbum, que suena enigmático, viene de una frase casual que terminó definiendo un concepto: "Me quedó grabada la expresión de un amigo, en ocasión de mi disco anterior, que también tiene siete tracks. Al terminar de escucharlo me dijo: «Siete canciones antes esperaba escuchar realmente otra cosa». Creo que este disco puede ser igual de desorientador. Me gustó la idea de marcar un «antes» que remita a ese momento de expectativa previo a comenzar la escucha. Al fin de cuentas un disco es un lapso de tiempo; lo que suceda allí, en el mejor de los casos, puede llamarte la atención, hasta conmoverte o hacerte pensar algo", reflexionó.

Conexión con el pasado. En los 90 Favre comenzó su carrera como cantante de Sumergido, banda emblema del sello independiente Planeta X, que combinaba géneros alternativos como el noise, la neopsicodelia y el post rock. Según el músico, "Siete canciones antes" remite al Sumergido previo a "12 formas de alejarse de todo" (el disco del grupo de 1996). "Me recuerda a nuestra primera generación de temas, que abarca del 93 al 95. Habíamos compuesto muchas canciones muy buenas. Todo ese material lo fuimos grabando en esos años pero no armamos ningún disco en ese momento. Hoy están en archive.org, en una carpeta que se llama «Sumergido inéditos»", relató. "Me gusta la idea de que haya una conexión con un pasado remoto e inconcluso, aunque no haya sido algo que me propuse hacer, son procesos inconscientes. También la conexión refuerza el «antes» del título del disco", aseguró.

Como integrante y fundador de Planeta X, un sello que editó más de 100 discos y que generó un proyecto de autogestión pionero en Rosario, Favre tiene una mirada muy precisa de la escena independiente. "En los 90, en nuestra ciudad, no existía el concepto de indie, es más, no había escena alguna. Creo que con Sumergido tuvimos la habilidad de pensar que era necesario crear una escena para potenciar lo que hacíamos. Ese movimiento fue lo que originó Planeta X. Sólo se podía salir de ese agujero de soledad que fueron los 90 politizando las prácticas", recordó. "Hoy hay algo del ejercicio de la autogestión que me parece que está agotado, porque desde hace mucho se choca con la misma pared. Sin embargo es necesario darle continuidad, que no desaparezca, aunque se conozca bien cuál es el límite", recalcó.

En la opinión del cantante, "es evidente que nada va cambiar sustancialmente en tanto y en cuanto no surja de parte del Estado un cambio de paradigma en la gestión cultural. Y ese cambio tiene que ver con que el Estado no trate de aglutinar para sí toda la agenda cultural para la marca «Rosario», sino más bien que trate de incentivar y respetar la autonomía de los espacios o los emprendimientos que surjan en cada territorio", enfatizó.

C.T.

Comentarios