Escenario
Sábado 25 de Marzo de 2017

"Es una obra truculenta con una luz de esperanza"

Luciano Cáceres cuenta cómo es la pieza que dirige hoy en La Comedia, con los protagónicos de Marco Caponi y Luciano Castro.

De lo trágico a lo cómico, por allí transita el "Pequeño circo casero de los hermanos Suárez". "Son seres muy pequeños, solitarios y sencillos, que piensan que se van a salvar solos, cuando en realidad solo no se salva nadie", dijo a Escenario Luciano Cáceres, director de la obra que sube hoy, a las 21.30, al teatro La Comedia (Mitre y Ricardone), con los protagónicos de Luciano Castro, Marco Antonio Caponi y Marita Ballesteros.

Cáceres es un rostro conocido en la televisión. Viene de dar vida al temible Marcial Campos en "Los ricos no piden permiso" y también fue Pablo Catáneo en la comedia "Viudas e hijos del rock and roll", por citar apenas dos de sus trabajos en la pantalla chica. Pero es un típico actor y director de oficio: "Puedo hacer una obra para 30 personas en una salita de barrio y al mismo tiempo teatro comercial o estar en el prime time de la tele y participar en una película más alternativa en un festival de culto en Lomas de Zamora".

Con 34 montajes en su haber a lo largo de 19 años, Cáceres vuelve a dirigir una obra de Gonzalo Demaría, quien es uno de los guionistas de la telenovela "Amar después de amar" (Telefe) y lo describió como "uno de los autores más importantes del país".

Demaría hizo esta obra a pedido de Caponi y Castro en el momento en que ambos estaban en plena etapa de exposición mediática, ya que eran las figuras de "Herederos de una venganza" (El Trece). Necesitaban poner el cuerpo en unas criaturas con otro perfil, y para eso querían una puesta más intimista y que toque distintas teclas, incluso algunas un tanto crueles.

"Pequeño circo casero de los hermanos Suárez" cuenta en el elenco con Guillermo Jacubowicz, Fernando Sansiveri y Matías Teres. Y pese a ser una obra no comercial se da el lujo de sumar a Carlos Gardelín en la música original y a Eugenio Zanetti, ganador de un Oscar por el filme "Restauración", en dirección de arte.

"La obra habla de dos hermanos, uno es resentido (Caponi) y el otro es retardado (Castro), que está volviendo después de haberse escapado tras un circo. Es una pieza muy cruel ambientada en un circo de un pueblo chico bonaerense, en donde se irán mostrando las miserias, los encuentros y desencuentros", dijo Cáceres, quien agregó que "aborda temas muy profundos, que tienen que ver con la familia, la violencia de género, la desigualdad y la falta de inclusión, pero todo con un tono de comedia". Y subrayó: "Es muy duro saber de qué te estás riendo".

El director, que fue especialmente elegido por Caponi y Castro para cumplir esta función, dijo que la puesta "se da en el marco de lo que sería el Grand Guignol, por decirlo de alguna manera", en referencia al teatro parisino creado en 1897, que se caracterizó por su estilo tan provocador como sangriento y de fuerte recepción en los sectores más populares.

"Se trata de una obra muy truculenta, pero al mismo tiempo, con toda la brutalidad y lo cruenta y sangrienta que es, permite ver a las almitas de estos seres, que van aceptando la vida que les tocó vivir", explicó Cáceres, quien destacó que a la vez ofrece "una luz de esperanza, que es el encuentro y el amor".

La soledad es otro de los tópicos que atraviesa este circo rodante. "Son personajes de almas muy chiquitas, de poco entendimiento, casi fronterizo, te diría. En el correr de la obra se atraviesan esas cosas que suceden en las familias, y cómo al no contar las verdades empiezan a aparecer los fantasmas de crianza y de vínculos. Hay muchos temas que se ocultan y cuando salen a la luz son un bife en la cara. Son seres muy pequeños, solitarios y sencillos, que piensan que se van a salvar solos, cuando en realidad solo no se salva nadie", agregó.

"La tragedia los traspasa durante todo el recorrido de la obra", dijo el director en relación a esta suerte de batalla entre los hermanos, identificados como Suárez (Castro) y Andrés (Caponi). La tercera en discordia es nada menos que la maestra de ambos de primer grado, la señorita Gladys (Marita Ballesteros), de quien están perdidamente enamorados.

"Los conflictos más fuertes son los de los vínculos de sangre, pasa en las grandes obras de teatro y en las grandes tragedias. Como si fuese un peso de algo anterior, la obra tiene el antagonismo de dos hermanos y también el encuentro y las familias elegidas", en alusión a esos compañeros de ruta que, en este circo ambulante, generan vínculos más estrechos que los de la propia sangre.

Como para mostrar que, en el interior de una carpa, a veces hay más lágrimas que narices coloradas.

El galán de "Fanny la fan", en TV

Si algo demuestra la versatilidad de Luciano Cáceres es su próximo rol en la telecomedia de Telefe. El actor y director de la obra que se presenta hoy en Rosario será la figura protagónica de "Fanny la fan", la apuesta del canal de las pelotas que promete sacudir el prime time de este año. "Yo venía de un culebrón el año pasado y ahora voy a hacer comedia. Ya arrancamos a grabar y estaríamos saliendo al aire a fines de abril o principios de mayo", dijo Cáceres.

La tira de Underground, que dirige Sebastián Ortega, cuenta con un elenco de lujo, en el que se destacan Agustina Cherri, Nicolás Furtado, el Puma Goity, Verónica Llinás y Benjamín Amadeo.

Lejos del blanco platinado de su Marcial en "Los ricos no piden permiso", Cáceres no sólo cambiará de El Trece a Telefe, sino que mutará en su look. Aquí , sin barba, interpretará al galán de una telenovela de moda, "Cuando muerde el amor", ambientada en un mundo de vampiros. Fanny (Cherri) es presidenta del club de fans de la tira y se acercará a su galán de un modo imprevisto. Cáceres también estará este año en la pantalla grande. "Estoy estrenando en el festival de cine Bafici una película de Eduardo Pinto, que es una producción independiente, en la que también actúan Brenda Gandini y Carlos Portaluppi. Se llama «Corralón» y es un peliculón", concluyó el actor y director teatral.

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