Escenario
Viernes 21 de Abril de 2017

"El pacto es que las canciones son poesía, donde hay realidad y fantasía"

Marcelo Blanco, vocalista y trompetista de Onda Vaga, explicó por qué no abordan la problemática social en sus temas. Hoy tocan en Lavardén

Empezaron con algo "Fuerte y caliente", le pusieron "Espíritu salvaje" y llegaron a un "Magma elemental". Después de esos tres discos y con diez años en la ruta, Onda Vaga viene hoy a Rosario para presentar "OV IV", el cuarto mojón del grupo que hizo una marca con su música de fogón. Sin perder esa esencia pero con algo más de electricidad, la banda de Germán Cohen, Nacho Rodríguez, Tomás Justo Gaggero, Marcelo Blanco y Marcos Orellana muestran lo suyo esta noche a las 21.30 en Plataforma Lavardén. En la previa de su octava gira europea, Blanco (trompeta, guitarra y voz) contó por qué este disco aborda algunas temáticas más terrenales que los anteriores y a qué se debe que haya algunas letras deliberadamente de amor. Además, atribuyó casi a una cuestión azarosa su éxito, que devino en el surgimiento de bandas del estilo Onda Vaga: "No sé si tiene que ver con nosotros, sino con una suerte de ser tal vez los pioneros o de estar en el lugar justo y en el momento indicado. Y eso nos dio más visibilidad".

—Cuarto disco y diez años de vida. ¿Les pasa esto de hacer balances?

—Cada tanto hay algún balance, pero cuando nos sentamos a ponernos serios, digamos, es para mirar hacia el futuro más que para mirar hacia el pasado. El balance es algo más anecdótico, más del brindis, de decir "che, mirá hasta dónde llegamos".

—¿Hubiesen imaginado que iban a llegar hasta aquí?

—Por un lado no y por el otro lado también era un poco el oficio que veníamos desarrollando y el objetivo era esto. Por otra parte también creo que si me preguntabas en 2007 lo dudaba fuerte, aunque siempre existía esta búsqueda. Y a veces nos miramos y decimos "qué suerte y qué loco que nos haya tocado poder hacerlo".

—La cuestión espiritual atraviesa la estética de la banda, aunque no tanto en este disco.

—Yo creo que la temática es repartida, de haber alguna, lo que pasa es que cambia mucho el medio, porque el audio es muy distinto. Creo que en un punto, eso que algunos encuentran y que lo llaman "espiritual" todavía está. Yo este disco lo siento muy volado y muy viajero en algún punto, pero eso se debe más que nada a las herramientas que usamos, y cómo quisimos que suene en el estudio.

—¿En cuanto a las letras no te parece que es más terrenal que otros, ya que se alude más al amor e incluso "En el barrio" es hasta nostálgico?

—Puede ser, algo de eso hay. "En el barrio" tiene una letra que busca lo cotidiano y hay muchas letras de separación concretas también. Quizá estemos llegando a una poética más terrenal, no lo había analizado.

—¿No da pudor revelar cuestiones muy íntimas de amor y desamor en una canción?

—Hay que hacer fuerte el pacto de que las canciones son poesía, puede haber extractos de la realidad, pero también hay fantasía. Si uno trata de ser autobiográfico es un poco peligroso. Las circunstancias de cada uno atraviesa la música del grupo, pero siempre hay un ingrediente más de ensoñación, de fantasía o de poesía, que para mí es importante no perder. También es verdad que Tomi (Gaggero), que es uno de los que más compone, se separó de su novia con quien estuvo nueve años, y justo después se hace el disco, así que hay temas que tienen que ver con esto. Pero no sé si cada letra de sus temas es algo que se ancla en la realidad. Por otro lado, uno como músico utiliza distintos matices o salta a distintas plataformas para encontrar lo que busca.

—¿Más allá de que ser una banda de fogón les dio cierto sello, "OV IV" apunta a otro sonido?

—Sí, es bastante verdadero eso. Quisimos despegarnos un poco de esa identidad que es real y que habla de nosotros, pero también no es lo único que tenemos. Y ya estábamos queriendo probar otras cosas, de hecho la instrumentación en vivo cambió mucho del disco anterior a éste. Nosotros somos muy fogoneros y es nuestro verdadero ADN, es lo que hacemos cuando estamos juntos y con nuestros amigos, siempre lo hicimos y nunca lo dejamos de hacer. Pero también somos bichos de estudio y nos divierte las herramientas que nos da el estudio. Fue importante contar con un productor como Ezequiel Kronemberg, nos dejamos llevar por esas posibilidades sin medir esa idea de no poder poner un sintetizador porque supuestamente sos una banda de fogón. Ni a palos, todo lo contrario, la idea fue "lo que te guste mandalo" y "si te gusta, pega".

—¿Cómo les afecta la realidad social y la vida política, ya que son temas que no aparecen en sus canciones?

—Yo creo que nos afecta mucho y está presente, pero no somos de letras muy directas, sobrevuela más metafóricamente la realidad social. No es algo en lo que nosotros nos pongamos de acuerdo, es más un acuerdo tácito y creo que en algún punto tiene que ver con la identidad de la banda: nadie escribe tipo letras con contenido social explícito porque nadie lo hace, no porque las dejemos afuera ni mucho menos. Vivimos tal vez en un plano más metafórico, nos interesa cambiar la realidad social y nos afecta fuerte, pero creemos en un punto que el cambio puede llegar por otro lado, más por uno mismo, y dar la herramienta a quien escucha una letra o algo para que pueda ser feliz, y que por ahí empiece esa búsqueda. Con una sociedad con esa búsqueda personal las cosas pueden mejorar.

—¿Les da orgullo que haya bandas nuevas que suenan tipo Onda Vaga?

—Sí, a mí me da un poco de miedo la palabra orgullo, pero hay algo que está copado y me gusta. Siento que sí, que tenemos un lugar, que hay una identidad Onda Vaga y está presente. Y a mí me pasa eso de escuchar una banda y decir "pará, esto se parece a nuestro primer disco". Creo que esto simplemente sucede, no sé si tiene que ver con nosotros, sino con una suerte de ser tal vez los pioneros, o de estar en el lugar justo y en el momento indicado. Y eso nos dio más visibilidad. A veces nos comparan con bandas como El Kuelgue, pero el Kuelgue surgió antes que nosotros, tienen más historia. Creo que estaba un poco en el aire, después se capitalizó en nosotros y la gente nos identifica. Quizá te genere algo el nombre de la banda, no sé.

Sed por descubrir

Al citar a los referentes del rock argentino que inspiraron a Onda Vaga, Blanco dijo: "Al ser cinco compositores y cinco ideólogos, cada uno tiene los suyos y no son los mismos. A mí me gusta El Mató, Babasónicos y El Flaco, pero no escucho Charly. Y a otros Charly sí y 2 Minutos no. En la Argentina tenemos una historia musical rica. Estamos sedientos de descubrir y escuchar, pero al componer no se piensa en eso, ahí sale lo que mamaste y va solo".

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