Escenario
Domingo 07 de Mayo de 2017

El ojo crítico de Escenario sobre los estrenos que renovaron la cartelera

"Guardianes de la galaxia 2", Aventura para los sentidos; "El peso de la ley", Justicia con mala pata; "Fin de semana", relaciones quebradas; "Un momento de amor", Deseo, locura y decepción.

"Guardianes de la galaxia 2", Aventura para los sentidos

Calificación: ***. Intèrpretes: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista. Dirección: James Gunn. Género: Aventuras. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase, y Village.

Inocente, desenfadado y entretenido, "Guardianes de la Galaxia 2" regresa a la pantalla grande con un aluvión de imágenes lisérgicas para los más chicos y los más grandes también. Ya pasaron tres años desde la primera entrega de esta propuesta de Marvel sobre las aventuras de unos renegados influenciados, claramente, por "La guerra de las galaxias".

En esta segunda parte, el filme se centra en Peter, interpretado por Chris Pratt y el encuentro con su padre desconocido, una especie de Dios universal que encarna Kurt Russell. Lo cierto es que el padre se llama Ego y creó un planeta que es una suerte de paraíso que creó solamente con el poder de su mente, lo cual despierta lecturas metafóricas infinitas sobre el poder, el amor y la belleza, mientras los conflictos familiares y las subtramas aparecen a cada minuto del filme. Y los personajes como Groot, la pequeña ramita, es uno de los más acertados del filme, que irradia ternura e inocencia en cada escena.

Si lo que se busca es pasar 136 minutos lúdicos disfrutando del maravilloso universo de superhéroes de Marvel, esta película es una cita acertada, un deleite para los sentidos donde los paisajes paradisíacos con cascadas y verde perfecto no significa que todo lo que brille sea oro.

Por Luciana Boglioli


"El peso de la ley", Justicia con mala pata

Calificación: ***. Intérpretes: Paola Barrientos, Darío Grandinetti, María Onetto, Jorgelina Aruzzi, Darío Barassi, Fernán Mirás, Daniel Lambertini, Daniel da Rosa. Dirección: Fernán Mirás. Género: Policial. Sala: Del Centro.

La Justicia parece no estar a la altura del mundo de los justos. Y si los involucrados son de la Argentina, mucho peor. Basado en un caso real que supo despertar polémicas y burlas en el Tribunal de Mar del Plata, Fernán Mirás bebió de esa historia para componer su debut como director. Y pese a que la película tiene buenos momentos y otros no tan logrados, goza de los atributos suficientes como para disfrutarla en el cine. Es la historia de Gloria Soriano (Barrientos), una abogada que ostenta un récord difícil de empardar: en toda su carrera jamás le tocó defender a un inocente. Quizá por eso está ante una crisis vocacional y enfrenta un hastío tan lúgubre como su oficina, tapada de expedientes. Hasta que un día encuentra un caso que la despierta. Incluso la invita a investigar y caminar las calles de un pueblo perdido, pese a una renguera crónica que funciona como metáfora de la mala pata de la Justicia. Pero se topará con obstáculos difíciles de saltar. Primero la fiscal Rivas (Onetto), que no es otra que esa profesora que admiraba, y que hasta le dio el título al rendir su último materia en la facultad. Pero ahora es detestable, y sólo le interesa ascender a jueza, para lo que deberá contar con el guiño de un juez (Grandinetti), que también tiene algún muerto en el placard. Mirás, que también compone un personaje además de coescribir el guión y dirigir, modeló una película de actores. El trío protagónico es impecable. Barrientos, Grandinetti y Onetto funcionan a la perfección como un bloque homogéneo de alto vuelo. A la película le falta dinámica en la primera mitad y tiene discursos demasiado cerraditos, lo que por momentos es un golazo y por otros atenta contra la frescura de la propuesta. Pese a esto, es un buen debut de Fernán Mirás tras las cámaras.

Por Pedro Squillaci
"Fin de semana", relaciones quebradas
Calificación: ***. Intérpretes: María Ucedo, Sofía Lanaro, Lisandro Rodríguez, Eva Bianco, Jean Pierre Noher, Jessica Kloner y Roberto Videla. Dirección: Moroco Colman. Género: Thriller. Salas: Hoyts y Village.
El paisaje serrano promete paz, pero cuando las relaciones están quebradas siempre asoma la guerra. Carla llega de Capital a visitar a Martina en medio de la calma chicha de Villa Carlos Paz, pero lo que recibe está lejos de ser una bienvenida. Nunca se explica si Carla es mamá de Martina, pero es evidente que lo es. Ambas atraviesan la angustia de la pérdida del supuesto papá de Martina y cada una lo vive a su manera. Martina elige descargar tensiones tocando la batería, fumando porro, haciendo nada todo el día y teniendo sexo fuerte con un tipo violento, que además está casado y con familia. Carla toma sol, alguna que otra cerveza de más y se enfiesta con un ex y una amiga, como una suerte de antídoto ante la infelicidad. El director Moroco Colman hizo foco en esas soledades, con más sugerencias que apuntes explicativos y retrató como pocos ese vínculo ambiguo madre-hija con tanto odio expuesto como amor impuesto. Y también se animó a mostrar la crudeza de ciertas relaciones, y lo hizo incluso con una escena de sexo explícito tan riesgosa como necesaria. Hay pocas cosas que pueden cambiar de cuajo en un fin de semana. En las películas pochocleras en dos días todo se soluciona. Por suerte, en esta historia, la realidad sin tapujos se apodera de la pantalla.
Por Pedro Squillaci
“Un momento de amor”, Deseo, locura y decepción
Calificación: **. Intérpretes: Marion Cotillard, Louis Garrel, Alex Brendemühl, Brigitte Roüan y Victoire Du Bois. Dirección: Nicole Garcia. Género: Drama. Sala: Del Centro.
Gabrielle (Marion Cotillard) es una joven apasionada que vive en un pequeño pueblo de Francia, en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Su familia cree que sufre de una seria inestabilidad emocional, y entonces deciden “arreglarle” un matrimonio con un exiliado español, que acepta el trato a cambio de un trabajo. En medio de este matrimonio sin amor, Gabrielle se interna en un spa para tratarse de cálculos en sus riñones. Y allí va a conocer y se va a enamorar perdidamente de André (Louis Garrel), un soldado enfermo. “Un momento de amor” comienza como un melodrama clásico y prolijo, pero de a poco se convierte en una película inocua y superficial, que no ahonda en ninguno de los temas que aborda. La directora francesa Nicole Garcia (que se lució en otras películas como “El adversario”, “Place Vendôme” o “El hijo preferido”) no llega a transmitir el drama de su protagonista —que lucha entre el deseo, la locura y la frustración— y Cotillard queda encorsetada en ese personaje que termina agobiando en su deriva. Es inexplicable que esta película haya conseguido ocho nominaciones a los premios César. Y más inexplicable todavía es su final, tan arrebatado como simplista.
Por Carolina Taffoni

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