Escenario
Lunes 30 de Enero de 2017

"El funk es algo así como el primo lacra y despilfarrador del rock"

El ex integrante de Los Redondos volvió a grabar después de 12 años. El trabajo incluye soul, funk, rhythm and blues y hasta un bolero

El músico Willy Crook, principal referente local del funk, calificó a este género como "algo así como el primo lacra y despilfarrador del rock" y afirmó que incursionar en ese estilo "tiene más que ver con la actitud y la «cancherez»" al interpretarlo, que con patrones técnicos preestablecidos. Así lo hizo al lanzar su nuevo disco, "X", al que definió como "un disco de transición".

"Pasa que la gente no sabe muy bien qué es el funk. Hay un género bien definido que es lo que hace Bootsy Collins o James Brown, pero si querés investigar el funk, tenés que investigar tu propio estilo. Tiene más que ver con la actitud y la «cancherez» con que te tomés lo que estás haciendo", explicó el músico en diálogo con Télam.

Más allá de haber bautizado, hace varios años a su banda como "Funky Torinos", Crook consideró que en sus discos le "falta el respeto a varios géneros" y destacó que su estilo "va por el lado del rhythm and blues y el acid jazz, que permite hacer más comprensible al jazz".

El particular estilo musical de Crook puede apreciarse en todo su esplendor en "X", su nuevo disco, un trabajo que contiene seis composiciones en donde el factor común pareciera ser la impronta que este músico da a sus interpretaciones.

Este registro, el décimo de su carrera, que rompe un silencio discográfico de doce años, desde la edición de "Fuego amigo", consiste en un breve compendio en el que conviven el soul, el funk, el rhythm and blues y hasta un bolero, bajo el especial swing que este artista suele imprimirle a cada canción.

Con una intensa carrera iniciada a principios de los '80 como saxofonista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, con quien grabó "Gulp" y "Oktubre", los dos primeros discos de la banda, para luego colaborar con referentes como Sumo, Charly García, Riff, Los Abuelos de la Nada y Javier Martínez, Crook delineó su estilo a partir de su labor en Lions in Love, el grupo que compartió con Daniel Melingo, para luego intensificarlo en su etapa solista.

—¿Cómo puede definir a "X"?

—Es un disco raro pero corto, lo cual es de agradecerse. Es corto porque no tiene temas de relleno, no tenía las letras bien cocinadas. Además, es un disco que no tiene un hilo conceptual, como tenía "Fuego amigo". Tardé mucho tiempo en editarlo, cometí muchos errores, pasaron muchas cosas, y ahora lo terminé en casa. Es un disco de transición que había que sacar, porque son temas que me gustaban, para poder seguir adelante con otras cosas. De hecho, ya tengo material para un próximo disco.

—Es curioso lo que dice de las letras porque, generalmente, usted canta en inglés y da la impresión que es más importante la musicalidad de las palabras que el contenido...

—Sí, pero trato de cuidar mucho lo que digo en las letras. En realidad lo que prefiero es que vaya más para el territorio de la fantasía, de lo improbable, a que hablen de algo que podés ver en los noticieros. Aunque parezca algo gatopardista o desinteresado de la realidad social, ni nada de eso.

—¿Se puede decir que ese no es un aspecto que tomó de su paso por los Redondos?

—No es que me quemé con esa leche. El Indio (Carlos Solari) me gustaba como escribía en prosa, pero a mí me gusta más la poesía, la ficción, la fantasía. En esa época yo tampoco le prestaba mucha atención a la ideología de los Redondos. Lo que sí me impregnó fue la filosofía de cómo llevar las cosas, que tal vez luego no se respetó. Por eso mismo me bajé de los Redondos, porque a mí me ardían ideas en la cabeza que sabía que ahí no iba a poder desarrollarlas.

—¿Qué pasó en los doce años entre "Fuego amigo" y "X"?

—Pasaron muchas cosas, tuve una etapa medio ocre en la que me olvidé que tocaba. Pasaron cosas que me rayaron, entonces me puse un poco huraño. Vivía entre Ostende y Villa Gesell, en la ruta, me dedicaba a transportar mascotas y casi que me olvidé de tocar. Por suerte, la música me estaba esperando cual perrito moviendo la cola. Yo debería ser más agradecido con la música que siempre me perdona todo.

—Lo conocimos tocando el saxo, pero luego optó por la guitarra principalmente para su proyecto solista. ¿Cómo es su relación con cada uno de los instrumentos?

—Como ando tan disperso, disfruto bastante cuando agarro el saxo porque no lo toco mucho. Lo mismo con el bajo, que uso para componer. La guitarra sigue siendo básica para mí. Pero el saxo es suntuario, aunque ahora trato de meter más saxo. Lo que pasa es que no compuse muchos temas que pidan saxo, aunque ahora estoy tratando que sea así.

—¿Esto se relaciona con que el saxo se convirtió muchas veces en un cliché para muchas bandas?

—A mí, una cosa que me cansaba mucho de Patricio Rey es que todos los temas eran con saxo. Hemos sido una mala influencia en ese sentido. Han aparecido tantas cosas alrededor de Patricio Rey que no eran así. Muchachos, ¡no era ese el mensaje!

—¿Cómo se lleva con el pasado con Los Redondos?

—Ahora me estoy planteando si no hago algunos temas de los Redondos con mi banda. Yo sé que en mis shows hago dos temas de ellos y explota todo, pero trato de separar los tantos. Costó que se dieran cuenta que hacía lo mío, entonces ahora no voy a ir a agarrar esa sortija. Hubo tanta agua turbia bajo el puente que me prometí que si no era con Skay, no iba a tocar esos temas. Pero ahora voy a hacer uso de mis libertades personales y lo haré.

Un disco “raro”

Así calificó Willy Crook a su nuevo álbum que, dijo, es “corto porque no tiene temas de relleno”. Son temas que me gustaban”, afirmó sobre el nuevo trabajo.

Hernani Natale

Télam


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