Escenario
Domingo 04 de Junio de 2017

"El éxito rápido es imposible en el mundo de la ópera"

El tenor español se despide de los escenarios con un concierto que repasa sus 50 años de trayectoria, mañana en El Círculo.

Prestigioso, dotado de una voz única y luchador por excelencia, José Carreras es una figura que despierta admiración en todo el mundo. El tenor español más importante de la lírica mundial y miembro fundacional en Los 3 Tenores, junto a Plácido Domingo y Luciano Pavarotti, decidió retirarse de los escenarios a los 70 años, y en el marco de su gira de despedida "A Life in Music, Final World Tour" dará un show por primera vez en Rosario.

    El artista, que anoche se presentó en el Luna Park de Buenos Aires, lo hará mañana, a las 21, en El Círculo (Laprida y Mendoza). Pero antes de su llegada, Carreras dialogó en exclusiva con Escenario sobre su decisión, sobre el sacrificio que conlleva el éxito y sobre su continuo trabajo en la Fundación de Leucemia José Carreras, que fundó tras haber padecido la enfermedad.

   En esta gira que repasa 50 años de trayectoria, Carreras está acompañado de su sobrino, el director Giménez Carreras, y por la soprano rosarina Jaquelina Livieri, con quienes ya actuó en Brasil. "Habrá zarzuelas, arias de ópera, musicales, un popurrí que creo que le gustará a los espectadores", adelantó Carreras acerca del espectáculo.

   El intérprete nacido en Barcelona, reconocido por sus interpretaciones de obras de Giuseppe Verdi y Giacomo Puccini, fue nombrado Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires en su visita a la ciudad porteña, durante la semana pasada.

   En cuanto a su visita a la ciudad, el tenor destacó que "además de ser la ciudad de Jaquelina (Livieri) es muy importante para mí, porque luego de cantar haré un peregrinaje al lugar de nacimiento del Dios Lionel Messi". Además, definió al público argentino como "absolutamente genial por su calidez y conocimiento musical".

    —Con más de 50 años de carrera, ¿cual fue el momento más trascendente?

   —No sólo uno... ¡tantos! Pero para mencionar tres: mi primera actuación en la ópera La Scala de Milano, el concierto de regreso en Barcelona después de mi enfermedad y el show junto a Los 3 Tenores en Roma.

    —¿A qué planea dedicarse ahora que va a estar retirado de los escenarios?

   —Sigo estando de gira y continuará hasta el 2018 inclusive. Es muy claro lo que voy a hacer: concentrarme aún más en mi trabajo de la Fundación de Leucemia José Carreras para alcanzar nuestro objetivo de que la leucemia sea curable algún día.

    —Uno se imagina que la vida de un tenor no es nada fácil y debe tener muchos cuidados en el día a día para conservar la voz. ¿Qué hábitos cambiará a partir de ahora?

   —Es verdad que nosotros los cantantes llevamos nuestro instrumento las 24 horas al día, por lo que tenemos que cuidarnos mucho. Pero creo que no voy a cambiar mucho mis hábitos y ¡voy a seguir usando una bufanda! (risas).

   —¿Considera que la ópera, al ser una manifestación artística de gran costo, necesita más apoyo que otros géneros, ya sea del Gobierno y del sector privado?

   —Creo que la ópera es la forma artística más completa. En mi humilde opinión, todas las formas de arte que representan nuestra cultura deberían tener soporte como una de las partes más importantes de nuestra sociedad. La ópera es una obra de arte como una pintura de Picasso. La ópera vivirá por siempre.

   —¿Qué conoce de Argentina? Tuvo la posibilidad de probar el asado y el vino?

   —Conozco un montón de Argentina ya que fui cuando niño como inmigrante a Buenos Aires y después tuve el placer de visitar el país muchísimas veces. Por supuesto que probé el asado y algunos fabulosos vinos de Mendoza, por ejemplo. Y soy un gran admirador del jugador Lionel Messi, es un genio, es el jugador más completo de todos. Rosario, además de ser la ciudad de Jaquelina (Olivieri), es muy importante porque luego de cantar haré un peregrinaje al lugar de nacimiento del Dios Lionel Messi (risas).

   —En una sociedad donde está de moda el éxito rápido y las recetas mágicas, o donde se ven esos cantantes que aparecen de un día para el otro, ¿qué importancia tiene el sacrificio en su carrera? ¿Y qué consejo le daría a un cantante de opera que quiere triunfar? ¿Cree que el talento es innato?

    —Seguro que el éxito rápido es imposible en el mundo de la ópera. Una carrera necesita crecer como una planta. El talento es la base pero creo que la disciplina es el factor más importante.

   —Después de 30 años de haber superado una enfermedad como la leucemia, ¿qué aprendizaje dejó en usted haber pasado por esta situación a nivel personal y profesional? ¿Le cambio la visión de la vida?

   —De alguna manera, por supuesto que una enfermedad tan terrible cambia algunos aspectos de la vida, pero por otro lado, sigo siendo la misma persona y a veces, sigo cometiendo pequeños errores como los que hice antes de la enfermedad. Pero uno sabe que cada minuto en la vida es importante y es un regalo.

   —Después de haber actuado frente a públicos tan disímiles como los de Rusia, Estados Unidos, Japón o en Latinoamérica, ¿cuál es el más afectuoso y el más exigente?

   —Yo me considero una persona muy afortunada por poder actuar para tantas audiencias diferentes alrededor del mundo. No voy a clasificar pero sin dudas el público de Buenos Aires siempre ha sido fabuloso conmigo y me demostró que tienen un gran conocimiento sobre la música clásica.

    —En sus presentaciones logra transmitir emociones de una manera única, ¿es necesario tener cierta intuición y sentido del drama?

   —Creo que es una mezcla de todo lo que decís. Pero con mi voz siempre trato de expresar mis sentimientos, mi pasión, la emoción que tengo adentro de mi alma y mi corazón.

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