Escenario
Miércoles 01 de Marzo de 2017

El drama iraní ganador del Oscar que puso en jaque a Donald Trump

El director de "El viajante" Asghar Farhadi decidió no asistir a la gala de los premios de la Academia en protesta por la política migratoria del presidente americano

Polémica y desafiante, la reciente ganadora del Oscar a la mejor película en habla no inglesa, "El viajante", del cineasta iraní Asghar Farhadi, llega mañana a los cines rosarinos. El momento más político de la entrega de los premios de la Academia fue cuando premiaron a "El viajante" ya que el director no había acudido a la gala en protesta por la política migratoria de Donald Trump que vetaba la entrada al país de ciudadanos de un total de siete países de mayoría musulmana, entre ellos Irán. "El origen de toda violencia es un sentimiento de humillación", declaró Farhadi. "Dividir el mundo en categorías como «nosotros y nuestros enemigos» crea miedo, es deshonesto", señaló Farhadi en una declaración que leyó la primera iraní en viajar al espacio, Anousheh Ansari, que fue quien recogió el premio en su nombre en la gala del domingo. Se trata del segundo Oscar que gana Farhadi, quien ya había sido premiado por su anterior filme, "Nader y Simin, una separación", en 2011.

El filme viene de cosechar numeroso premios; se llevó el de mejor actor y mejor guión en el Festival de Cannes, además de la mejor película internacional en el Festival de Múnich y el premio a la mejor película en el Festival World Cinema de Amsterdam.

Se trata de una coproducción de suspenso entre Irán y Francia basada en la obra de teatro "Muerte de un viajante", de Arthur Miller (ver aparte). El filme se centra en Emad y Rana, una pareja iraní, interpretada por Taraneh Alidoosti y Shahab Hosseini, que se ve obligada a cambiar de apartamento porque el edificio en el que viven corre el peligro de derrumbarse. En su nuevo hogar, un incidente relacionado con la inquilina anterior cambiará sus vidas.

Emad, profesor en un colegio de día, actor de noche, Rana, dedicada a organizar la vivienda y a la actuación. No obstante, la violencia irrumpe. Una noche Rana deja entrar por error a un desconocido que la asalta. Por causa de sus heridas, Rana es llevada al hospital. Así la pareja se entera de que la anterior inquilina era una prostituta que atendía a su clientela en el apartamento. El evento trastoca la vida de ambos. Y así, el filme usa el drama íntimo para estudiar los cambios de los protagonistas y para mostrar las contradicciones de la sociedad iraní.

El director, que rodó su último filme "El pasado", en Francia, contó que cuando surgió la oportunidad de rodar en Irán decidió recopilar todo lo que había escrito en años anteriores para darle forma a esta historia. "Además, siempre había tenido ganas de hacer una película que transcurriera en el mundo del teatro. De joven trabajé en el medio, que significa mucho para mí. Era la historia perfecta para el entorno del teatro. Fue así como empecé a desarrollar un guión basado en personajes preparando una obra", destacó.

Farhadi definió a "El viajante" como "una película que trata de la complejidad de las relaciones humanas, sobre todo en el seno de la familia".

Emad y Rana son una pareja iraní de clase media que se mueven en un entorno cultural y son actores de teatro aficionados, "pero, de pronto, se encuentran sumidos en una situación que revelará aspectos inesperados de su personalidad".

Preguntado por el control de la mujer por parte del hombre, Farhadi señaló que "no es algo específico de una cultura o una geografía" y defendió que en este caso, en el que el hombre olvida lo ocurrido a su mujer para vengarse de lo que le afecta a él, pone de relieve que lo único que le importa es "la ira y el proceso de venganza". No obstante, reconoció que esta película es una "reflexión sobre las parejas" y, en este punto, agregó que parece haber "una evolución en las parejas más modernas" en las que sin embargo "los valores más tradicionales y profundos pueden emerger" en una situación de crisis.

El filme evoca el desarrollo anárquico de Teherán mediante la vista que hay desde la terraza del nuevo piso de los dos protagonistas, en ese sentido, el director destacó: "Teherán hoy en día se parece mucho a Nueva York tal como la describe Arthur Miller al arrancar la obra. Es una ciudad que cambia a mucha velocidad, destruyendo todo lo viejo, como los huertos y los jardines, y reemplazándolo por torres. Es el ambiente en el que vive el viajante. Aquí encontramos otro paralelismo entre la obra y la película. Teherán cambia de forma frenética, anárquica, irracional. En una película que cuenta la historia de una familia, la casa juega un papel principal. Es algo que ya se vio en otras películas mías. De nuevo, en esta, el hogar y la ciudad tienen papeles centrales".

Contra la censura

El director destacó que en su país hay "numerosos temas" que no se pueden abordar. "No se puede hacer ninguna obra que sea explícitamente política que ataque al poder o que cuestione los tabúes sociales o morales de ese poder, que son numerosos", dijo.

Sin embargo, el filme resultó un éxito entre el público de su país, pero no escapó a las "críticas fundamentalistas" de algunos que creen que esta película "pone en peligro sus valores".

Mientras tanto, el director prepara su próximo proyecto: un filme que rodará en España este año con Penélope Cruz y Javier Bardem como protagonistas.

"Dividir el mundo entre «nosotros y nuestros enemigos» crea miedo, es deshonesto", disparó Asghar Farhadi.

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