Escenario
Martes 01 de Agosto de 2017

Adiós a Jeanne Moreau, la gran musa del cine francés

Trabajó con directores de la talla de François Truffaut, Louis Malle, Orson Welles y Luis Buñuel. Se convirtió en el mito erótico de una generación

La emblemática actriz francesa Jeanne Moreau, musa de la Nouvelle Vague y mito erótico de toda una generación, falleció ayer en su domicilio de París a los 89 años, según confirmó su agente citado por medios galos. Al parecer, fue hallada muerta por su empleada doméstica. Conocida por su voz grave y una belleza que fascinó a incontables cineastas, desde grandes del cine francés a figuras internacionales como Orson Welles, Elia Kazan, Luis Buñuel, Peter Brook o Wim Wenders, la actriz participó en más de 120 películas a lo largo de sus más de 50 años de carrera.

"Hay personalidades que parecen resumir su arte en sí mismas. Jean Moreau fue una de ellas", señaló en un comunicado el presidente francés, Emmanuel Macron. "Apasionada mujer de izquierda, siempre rebelde tanto ante el orden establecido como ante la rutina, con ella desaparece una artista que encarnaba el cine en su complejidad, su memoria y su exigencia", agregó el mandatario.

Tras dar sus primeros pasos en el teatro —fue la actriz más joven en unirse a la famosa Comédie Française—, la década de los 50 marca el inicio de su carrera como actriz. Títulos como "Ascensor para el cadalso" o "Los amantes" le valieron la imagen de mujer moderna e independiente, que cimentó junto al director François Truffaut en el clásico triángulo amoroso de "Jules y Jim".

A lo largo de su trayectoria —distinguida con premios honoríficos en los festivales de Cannes, Venecia, Berlín y San Sebastián— Moreau dio vida a mujeres seductoras, melancólicas, independientes, vividoras, frágiles, heridas o pérfidas, pero si una etiqueta la definía, esa era la de "femme fatale". A las órdenes de Louis Malle, en "Los amantes", encarnó a una mujer frustrada que deja a su marido por un estudiante al que había conocido la tarde anterior. Y en "Diario de una camarera", de Luis Buñuel, desplegó todo su erotismo. "Su versatilidad era milagrosa", afirmó el cineasta estadounindense Joseph Losey.

En 1960 se alzó con el premio a la mejor interpretación femenina de Cannes por su papel de aburrida ama de casa al lado de Jean-Paul Belmondo en "Moderato Cantabile", de Peter Brook, e inspirada en la exitosa novela homónima de Marguerite Duras (a la que luego encarnaría en "Ese amor"). Un año más tarde Michelangelo Antonioni la fichó para "La noche", junto a Marcello Mastroianni. Entre los títulos más recordados de su carrera figuran además "La novia vestía de negro" (Truffaut) y "El proceso" y "Campanadas a medianoche" (ambas de Orson Welles). Más recientemente participó en "El tiempo que queda", de François Ozon, o junto a Juliette Binoche en el drama político "Disengagement", del israelí Amos Gitai.

Brigitte Bardot, con quien compartió cartel en la comedia rodada en México "Viva María" (Louis Malle), la recordaba ayer como "una mujer bella, inteligente, seductora, con una voz y una personalidad fuera de lo común que hicieron de ella una actriz de múltiples facetas". Grabada en la memoria de muchos quedó la recordada escena en la que ambas improvisan un striptease.

Nacida el 23 de enero de 1928 en París, Moreau era hija de una bailarina británica y un francés dueño de un restaurante. Entre otras distinciones, fue la primera mujer elegida para formar parte de la Academia de Bellas Artes del Instituto de Francia, además de la primera —y la única— actriz que presidió dos veces el jurado de Cannes.

Moreau nunca se dejó llevar por los cauces establecidos, ni en lo profesional ni en lo personal. Estuvo casada en dos ocasiones —primero con el actor y cineasta francés Jean-Louis Richard y después con el realizador estadounidense William Friedkin—, tuvo numerosos amantes y sedujo a multitud de hombres. Pero, según confesó en una ocasión, siempre se decantó por aquellos que tenían talento.

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