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Domingo 12 de Junio de 2016

Escándalo en Estados Unidos por leve pena a un violador que estudiaba en la Universidad de Stanford

El atacante, un estudiante de la universidad de Stanford, fue condenado a tres meses de prisión. Piden la destitución del juez

El escándalo por la agresión sexual de una joven por un estudiante en la Universidad de Stanford, que resonó en el mundo entero, ha reabierto el debate sobre las violaciones en los campus de las universidades de Estados Unidos.

   "Este caso simboliza la cultura de la violación en nuestra sociedad", dijo a la AFP Amy Ziering, productora de un documental sobre el tema, "The hunting ground".

   No obstante, muchos se indignaron tras la débil condena anunciada el 2 de junio tras la violación cometida por un ahora exestudiante de la universidad, Brock Turner, a una joven inconsciente: seis meses de prisión, pero solo la mitad de cumplimiento efectivo.

   En opinión del juez, una condena de prisión más larga podía afectar "severamente" a Turner.

   Las afirmaciones del padre para buscar la compasión del juez fueron la gota que rebasó el vaso, al afirmar que mandar a su hijo a la cárcel por "20 minutos de acción" era una sanción "muy dura". Pero una desgarradora carta de 12 páginas, escrita por la víctima a Turner, leída en el tribunal y luego publicada en internet, fue la que conmovió al país.

   "No me conoces, pero estuviste dentro de mí", comienza el texto. "Tomaste mi valor, mi privacidad, mi energía, mi tiempo, mi seguridad, mi intimidad, mi confianza en mí misma, hasta hoy", continúa la víctima.

   Por lo demás, una petición por la destitución del juez Aaron Persky, quien condenó a Turner, atrajo más de un millón de firmas.

   El escándalo suscitó también comentarios sobre los privilegios de los blancos en Estados Unidos. Una militante por los derechos civiles, Misee Harris, publicó una foto de Turner al lado de la de un ex jugador negro de fútbol americano, Cory Batey, que enfrenta de 15 a 20 años de prisión por haber participado en la violación de una mujer ebria.

Repulsa oficial. El asunto llegó incluso a lo más alto del gobierno. El vicepresidente Joe Biden escribió una carta a la víctima en la que la describió como una "luchadora" y exaltó su "impresionante coraje".

   "Me uno a tu grupo de defensores, porque nunca nos alcanzan las palabras para quienes sobrevivieron: yo te creo. No fue tu culpa", escribió Biden. "Tu historia ya cambió vidas".

   "De manera general, las universidades y los institutos de educación superior manejan muy mal los casos de abuso sexual en los campus, tanto en la prevención como en la respuesta", dijo Michele Dauber, profesora de derecho en Stanford que dirige una campaña por la renuncia del juez Persky.

   Amiga de la víctima, Dauber cree que la sentencia de seis meses de prisión, con apenas tres de cumplimiento efectivo, minimiza la gravedad de los hechos.

   "Tenemos aquí la víctima perfecta que hizo todo bien, ir a la policía, presentar una denuncia, someterse a un examen médico. Incluso tenía testigos... y a pesar de ello, no obtuvo justicia", agrega Dauber. "El mensaje de todo esto es: ni se molesten en llamar a la policía, no tendrán justicia".

   Un estudio de la Universidad de Brown, de 2015, constató que más de una mujer de cada seis había sido violada durante su primer año universitario, sobre todo en estado de embriaguez o en incapacidad de defenderse.

   Amy Ziering cree que el escándalo de Stanford da una visibilidad "sin precedentes" al problema. "Tienes 14 millones de personas que en cinco días leyeron la carta en línea y respondieron, eso es algo que nunca vi en mi vida", estima.

   "Esto provocó una discusión que nunca antes había visto", dice Dauber. "Un debate sobre privilegios, derechos y el sistema de justicia".   

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