La ciudad
Viernes 20 de Mayo de 2016

"Es falaz involucrar a la Intendencia con un deber que le corresponde a la Sedronar"

Desde el municipio respondieron duramente a una denuncia de la concejala Nin, que apuntó a la falta de controles de los precursores químicos

La Municipalidad explicó ayer que no tiene facultades para controlar la tenencia, extracción, preparación, transporte, almacenamiento, comercialización, distribución o cualquier tipo de transacción de precursores químicos (sustancias lícitas que se utilizan ilegalmente para fabricar drogas), y destacó que ese rol es de competencia exclusiva de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). La aclaración llegó el día después de que la concejala Carola Nin denunciara que el municipio no cumple con un plan para controlar los usos de precursores. "Es una falacia involucrar a la Intendencia con un deber que le corresponde a Sedronar", se destacó.

El secretario General del municipio, Pablo Javkin, aclaró que "la responsabilidad del control de precursores químicos en toda la Argentina es de los órganos federales. La Sedronar tiene la responsabilidad fundamental en este tema. Es una cuestión demasiado importante para jugar con declaraciones sin fundamento, y deberíamos reunirnos para debatirlo con la seriedad que tiene", señaló.

Desde el municipio se remarcó que el Sedronar, responsable de la prevención y lucha contra el narcotráfico, tuvo, durante la gestión del gobierno nacional anterior, desde causas penales hasta renuncias sorpresivas.

En tal sentido, se recordó que entre el año 2004 y 2008 se comprobó que el organismo anti-drogas autorizó el ingreso de más de 40 mil kilos de efedrina. En ese marco, fueron procesados José Granero, ex titular de la Sedronar desde 2004 hasta 2011; Gabriel Abboud, ex subsecretario de ese organismo; y Julio De Orué, ex director del Registro de Precursores Químicos. Se los acusó de "desidia total por el control". El ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y Granero terminaron en la mira por sus supuestos "nexos" con distintos dueños del negocio. Tras ese escándalo, asumió como secretario de Estado de la Sedronar Rafael Bielsa, que sólo diez meses más tarde dejé el puesto vacante. Fue nombrado en su lugar el sacerdote Juan Carlos Molina, protagonista de varias polémicas, y quien renunció de manera sorpresiva.

Desviar. Otro que también fustigó las declaraciones de Nin, quien además presentó un pedido de informes al respecto, fue el secretario de Gobierno, Gustavo Leone. "Llama la atención el pedido de informe de la concejala porque es desviar la atención de quien debe ejercer realmente el control del uso de precursores químicos. Hay una clara intencionalidad, es grave decir o insinuar que el municipio no controla cuando es el organismo nacional quien debe hacerlo. Si la preocupación de la concejala Nin es genuina, la invitamos a repasar la normativa y trabajar juntos en propuestas superadoras", indicó.

En medio de estas marchas y contramarchas del organismo nacional, en el ámbito local, la ordenanza 9.155, que fue aprobada en diciembre de 2013 y que la Municipalidad remarcó que implementó desde el 2014, lo único que establece es la obligación de exigir para la habilitación municipal la inscripción en la Sedronar de aquellas actividades descriptas en el artículo 8 de la ley 23.737, y el artículo 44 de la ley 26045.

Esta norma se llevó a cabo por parte del municipio desde la Dirección de Habilitaciones de la Municipalidad, dependiente de la Secretaría de Gobierno.

Según se destacó, esa repartición cuenta con la documentación emitida por la Sedronar de negocios comprendidos en las actividades descriptas en la ley 26.045.

En la página web de la Municipalidad está aclarado de manera explícita que "de acuerdo al rubro específico a habilitar, podrá serle requerida alguna otra documentación para ser presentada". Y además se agrega que se deben consultar los instructivos específicos en la oficina de Habilitación del Centro Municipal de Distrito correspondiente.

Contradicción. Voceros oficiales remarcaron que en junio de 2015, una resolución de la Sedronar contradijo la ordenanza 9.155, ya que exigió la habilitación municipal para realizar la inscripción en Sedronar. Por lo tanto, la Municipalidad hoy solicita una constancia y está en tratativas con el organismo nacional para trabajar en forma conjunta en la materia.

Los funcionarios remarcaron que "de acuerdo a sus declaraciones mediáticas la concejala Nin parece desconocer esta nueva resolución, y lo que es más grave aún, las facultades de la Municipalidad de Rosario en relación al uso de precursores químicos, una facultad que le corresponde a la Sedronar.

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