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Viernes 08 de Marzo de 2013

Errores que son parte del juego

Hasta que no se comprenda que los errores de los árbitros forman parte del fútbol, la locura no parará.

Hasta que no se comprenda que los errores de los árbitros forman parte del fútbol, la locura no parará. Mejor, mientras que a los entrenadores y a los jugadores les quede mucho más cómodo echarle la culpa al juez que asumir sus limitaciones, los  hombres que ya no se visten siempre de negro estarán en el ojo de la tormenta. ¿Qué diferencia hay entre el penal groseramente ejecutado por Farías ante Newell’s y aquella ridícula decisión de Diego Abal de convalidar un gol de Garcé frente a San  Lorenzo cuando hasta el jugador de Colón se desentendió de la jugada? Casi ninguna. Por entonces, Abal fue sancionado por un desconocimiento llamativo del reglamento. Sin embargo, Gallego decidió que Farías siguiera jugando. Le dio tres partidos  más de tolerancia. El presidente de San Martín de San Juan amenaza con renunciar, pero se empeña en aclarar que la AFA no tiene ninguna responsabilidad. Zubeldía se empeña en buscar respuestas en los pitos antes que en sus jugadores. Ayer volvió a la carga: “No coincido en que los árbitros no son importantes, en muchos partidos son determinantes y no hace falta retroceder muchos días ara justificarlo”. Lo cierto es que muchos arbitrajes no están a la altura de las circunstancias. Y punto. Eso sí,  cuando se equivocan para su lado, no abren la boca. Nada más fácil que tirar la pelota afuera y empezar de nuevo.

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