Cartas de lectores
Jueves 06 de Octubre de 2016

Errores habituales

Los recientes Juegos Olímpicos celebrados en Brasil, y que nos dieron "doradas satisfacciones", pusieron al descubierto un error en geografía política que no sólo se percibió en ese magno acontecimiento deportivo, sino que viene desde la misma conformación, en 1707, de un importante país situado en las islas británicas: el Reino Unido de Gran Bretaña constituido por Inglaterra, Gales y Escocia, al que se sumó Irlanda en 1800. Gran Bretaña es la isla mayor de ese archipiélago del Atlántico Norte y comprende a las naciones de Inglaterra, Gales y Escocia, y la isla menor situada a occidente de la de Gran Bretaña, se llama Isla de Irlanda. Originalmente el Reino Unido estaba compuesto por los estados integrantes de ambas islas y su nombre oficial era: Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, pero en 1920, la isla de Irlanda quedó dividida en dos áreas políticas autónomas denominadas Irlanda del norte e Irlanda del sur; y cuando Irlanda del sur se independizó del Reino Unido, en 1922, pasó a ser un país llamado simplemente República de Irlanda. Entonces, el Reino Unido de las Islas Británicas (o Archipiélago Británico), pasó a denominarse Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Como es sabido, a partir del referéndum histórico del 23 de junio pasado, los ciudadanos del Reino Unido decidieron (por un ajustado 52 por ciento), renunciar a la Unión Europea, provocando una conmoción política y económica mundial, principalmente entre las bolsas y el importante sector de las empresas turísticas. En tanto, la República independiente de Irlanda siguió asociada a la Unión Europea, ese bloque regional creado en 1993. Ahora bien, más allá del famoso "brexit" (de british y exit, que en español significa "salida británica"), el error consiste en considerar los nombres Inglaterra, Gran Bretaña y Reino Unido como sinónimos, cuando en realidad representan entidades geográficas diferentes y bien definidas. Esta antigua incorrección no cambia los destinos del planeta, pero creo que para algo se ha denominado a las naciones con nombres específicos. Es como si por ejemplo, a la Argentina y a cualquiera de nuestros países hermanos se los llamara Sudamérica. En cuanto a los gentilicios, provocan asimismo dudas porque si un hombre oriundo de Gales es llamado galés, también es correcto denominarlo británico; denominación que alcanza de igual manera a los nacidos en Escocia, Irlanda del Norte y, obviamente, Inglaterra. Por eso cuando un periodista se refería al tenista escocés Andrew "Andy" Murray llamándolo británico, algunos pensaban que el periodista estaba equivocado. Usted, amable lector, tal vez esté pensando que la región de las islas británicas es lo suficientemente complicada histórica, geográfica y políticamente, como para preocuparse por una cuestión de nombres si en definitiva, se diga Inglaterra o Gran Bretaña, se sabe que se hace referencia al país del río Támesis, del emblemático Bing Ben, en el Palacio de Westminster, en la Universidad de Oxford y en Los Beatles. Pero nunca está de más señalar errores habituales.

Los recientes Juegos Olímpicos celebrados en Brasil, y que nos dieron "doradas satisfacciones", pusieron al descubierto un error en geografía política que no sólo se percibió en ese magno acontecimiento deportivo, sino que viene desde la misma conformación, en 1707, de un importante país situado en las islas británicas: el Reino Unido de Gran Bretaña constituido por Inglaterra, Gales y Escocia, al que se sumó Irlanda en 1800. Gran Bretaña es la isla mayor de ese archipiélago del Atlántico Norte y comprende a las naciones de Inglaterra, Gales y Escocia, y la isla menor situada a occidente de la de Gran Bretaña, se llama Isla de Irlanda. Originalmente el Reino Unido estaba compuesto por los estados integrantes de ambas islas y su nombre oficial era: Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, pero en 1920, la isla de Irlanda quedó dividida en dos áreas políticas autónomas denominadas Irlanda del norte e Irlanda del sur; y cuando Irlanda del sur se independizó del Reino Unido, en 1922, pasó a ser un país llamado simplemente República de Irlanda. Entonces, el Reino Unido de las Islas Británicas (o Archipiélago Británico), pasó a denominarse Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Como es sabido, a partir del referéndum histórico del 23 de junio pasado, los ciudadanos del Reino Unido decidieron (por un ajustado 52 por ciento), renunciar a la Unión Europea, provocando una conmoción política y económica mundial, principalmente entre las bolsas y el importante sector de las empresas turísticas. En tanto, la República independiente de Irlanda siguió asociada a la Unión Europea, ese bloque regional creado en 1993. Ahora bien, más allá del famoso "brexit" (de british y exit, que en español significa "salida británica"), el error consiste en considerar los nombres Inglaterra, Gran Bretaña y Reino Unido como sinónimos, cuando en realidad representan entidades geográficas diferentes y bien definidas. Esta antigua incorrección no cambia los destinos del planeta, pero creo que para algo se ha denominado a las naciones con nombres específicos. Es como si por ejemplo, a la Argentina y a cualquiera de nuestros países hermanos se los llamara Sudamérica. En cuanto a los gentilicios, provocan asimismo dudas porque si un hombre oriundo de Gales es llamado galés, también es correcto denominarlo británico; denominación que alcanza de igual manera a los nacidos en Escocia, Irlanda del Norte y, obviamente, Inglaterra. Por eso cuando un periodista se refería al tenista escocés Andrew "Andy" Murray llamándolo británico, algunos pensaban que el periodista estaba equivocado. Usted, amable lector, tal vez esté pensando que la región de las islas británicas es lo suficientemente complicada histórica, geográfica y políticamente, como para preocuparse por una cuestión de nombres si en definitiva, se diga Inglaterra o Gran Bretaña, se sabe que se hace referencia al país del río Támesis, del emblemático Bing Ben, en el Palacio de Westminster, en la Universidad de Oxford y en Los Beatles. Pero nunca está de más señalar errores habituales.

Edgardo Urraco


Recolección de residuos

Quiero hacer un pedido y recordarle a la intendenta de Rosario, Mónica Fein, que el tema de la recolección de residuos es competencia municipal. Quien esté a cargo del área correspondiente debe dar un paso al costado. No se puede pagar un servicio tan malo como el que tenemos en nuestra ciudad. Muchas gracias.

Ariel A. Amato

arielamato1@gmail.com


La pobreza, triste realidad

EL Indec informó el 28 de septiembre que la pobreza en la Argentina es de alrededor del 32%. Lo primero que salta a la vista es que ese dato, que es una noticia espantosa, no surge de estimaciones privadas, sino del propio organismo estadístico oficial, recuperado en su profesionalismo y credibilidad luego de ser destruido a partir de comienzos de 2007 por los gobiernos kirchneristas. Hacia el fin de su presidencia, la señora de Kirchner afirmó que la pobreza en nuestro país era del orden del 5% y el entonces Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, siempre listo en primera fila para hacer los mandados, agregó que se trataba de un porcentaje inferior al de Alemania. Por cierto, ambas declaraciones no despertaron otra cosa que indignación en algunos y sonoras carcajadas en muchos otros. Al margen de que es una obviedad, que no necesita demostración estadística, que la pobreza de Alemania es enormemente inferior a la Argentina, la forma de medirla es distinta. En el país europeo, se destaca en el índice correspondiente a la situación relativa de las personas de menores ingresos respecto del ingreso medio. Y no se expresa, como entre nosotros, la capacidad de adquirir un conjunto de bienes y servicios de primera necesidad (la denominada canasta básica). La cifra del Indec coincide, a grandes rasgos, con la que informaba en los últimos años el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, pese a las descalificaciones a la que esa entidad académica era sometida por parte de Fernández y otros altos funcionarios. Lo curioso que ahora los dirigentes kirchneristas usan los datos del Indec para intentar fustigar al gobierno nacional. Lo cierto es que esto demuestra por sí solo el rotundo fracaso del kirchnerismo, que se llenó la boca – y nos llenó los oídos – con vocablos tan bellos como "inclusión social" y despilfarró la lotería de la soja y otras materias primas, que alcanzaron precios récord, para dejar la pobreza igual que hace 10 años, que es el dato más cercano que puede compararse, porque después el gobierno apagó la luz y nos dejó en un apagón estadístico. Como dijo el presidente Mauricio Macri, "de aquí partimos". Es una realidad dolorosa. La Argentina, esa Argentina que fuera el Granero del Mundo, hoy tiene más pobres, en términos porcentuales, que Uruguay o Chile. Muchas décadas de populismo, que llegaron a su cénit en los últimos 12 años, explican esta caída vertical, que debería invitarnos a una profunda reflexión. Vamos a salir. Pero los desafíos que nos esperan son mayúsculos. Que un tercio de nuestra población sea pobre es mucho más que un dato económico: es la expresión de una decadencia moral cuya superación ha de requerir un esfuerzo extraordinario. Estamos, por fin, bien encaminados. No dejemos esta vez pasar el tren de la historia.

Jorge R. Enríquez


¿Corruptos o inoperantes?

En realidad no sé cómo llamarlos a estos funcionarios municipales que al lado de mi casa permitieron el funcionamiento de una fábrica de inyectado plástico, sita en Entre Ríos 5080 de Rosario, donde se producen artículos varios en plástico como macetas, fuentones y hasta producen para la fábrica de cascos Vértigo, hacen la cáscara plástica que luego se arma para diferentes tipos de cascos. Esta fábrica de inyectado plástico está en un barrio, y rodeado de viviendas con diferentes años de construcción, produciendo con sus máquinas deterioros de las casas linderas. En mi caso ya sufrí la caída de mampostería en mi comedor y destruyó el cielo raso de madera machimbrada. Todo por efecto de las vibraciones que esta empresa produce, pudiéndose constatar en la edificación diferentes tipos de fisuras de relevantes tamaño. Y por supuesto, se padecen los ruidos que ocurren en una fábrica en funcionamiento las 24 horas de la semana. Ya tengo todo tipo de expedientes presentados en el distrito sur, en contra de esta fábrica, con las firmas de todos los vecinos de esta cuadra, porque no se respetaron las leyes ya existentes y la forma inconsulta con los vecinos que vivimos en la cuadra. Se dejaron de lado la ley provincial 11.717 donde se detalla de forma preferencial por un ambiente saludable y tranquilo para todo ser humano, y tampoco el decreto 101/03 que dice, como indican los artículos 12 y 13 de dicha ley, que todo emprendimiento que afectara a terceros deberá tener la participación de los posibles afectados. Tampoco se controlaron cómo se instalarían las máquinas, si contaban con equipos antivibratorios, si el lugar estaba suficientemente insonorizado, como muchas falencias más, carga y descarga sobre la vereda ante la fábrica, con el corte del paso de los vecinos mientras esa labor se hace. Todo esto y sin decir lo que padecemos como personas de avanzada edad en nuestra salud y tranquilidad. Señora intendenta ruego realice algo a favor de los vecinos e investigue a sus funcionarios en sus decisiones, que considero de una inoperancia total desde todo punto de vista, a favor de los vecinos.

Luis Ramón Antonio Paz

DNI: 6.061.839


Calor de hogar a las casas vacías II

Leí la carta de lectores publicada con el mismo título que ésta en la que se apela a la solidaridad de los propietarios de casas que se encuentran desocupadas. Parece que la Fundación del padre Santidrián las tiene bien censadas, ya que dice que son 80 mil en Rosario. La idea es que puedan ser ocupadas por aquellos que no poseen lugar donde vivir. Deduzco que se propone esto a título gratuito. Lo que no sé si se conoce es que en muchísimos casos las mismas están deshabitadas porque se encuentran en proceso de alquiler, en venta (lo que no es fácil en estos tiempos) o en situaciones judiciales que la tornan indisponibles momentáneamente por sus dueños. Además es común que se hayan construido con sacrificios personales o por familias que las hicieron para tener un respaldo económico en el futuro y que distan de ser inversiones de potentados. Me parece que debería apelarse a las autoridades gubernamentales para que los planes de viviendas sociales se lleven a cabo y que no se queden con el dinero destinado a los mismos. Así podrían acceder los que las necesitan. Por otro lado, y siendo prácticos, en el supuesto caso que algún particular las cediera, ¿quién se haría cargo de pagar las tasas, impuestos y servicios?, ¿quién aseguraría el buen uso y mantenimiento de las mismas y, llegado el caso, la restitución a sus dueños? Creo que esta propuesta-pedido es una utopía. Ojalá tengan suerte.

María Cristina Grecco

DNI: 6.730.357


Internas que dañan

Nos preocupa y llama la atención la ausencia del doctor José Cano, quien había sido nombrado por el presidente Mauricio Macri a hacerse cargo, como titular, del Plan Belgrano. Algunas noticias, muy de vez en cuando, nos hacen ver que "aún existe". Los ciudadanos comunes, tal como lo hacen los políticos partidarios, sabemos discernir y observar quién es quién. Una noticia en el diario La Gaceta, nos informa el "duelo" tuitero entre el nombrado funcionario tucumano y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. A este funcionario de la Nación, le vimos actitudes que no nos han gustado. Por ejemplo, dejarse llevar por algunos oficialistas de muy buenos modales que "les conviene tal cercanía". Sin ánimo de polemizar, y no hacer tan extensa esta nota, quisiera decirle al ministro Frigerio que podría llevarse una ingrata sorpresa en las próximas elecciones porque los ciudadanos comunes que luchamos contra los hechos de violencia de los comicios de 2015, aún tenemos el recuerdo intacto por las injusticias que se cometieron en ese ínterin y hasta hubo amenazas de muerte para los jueces que defendían democráticamente el acto electoral. El sufrimiento y el escarnio vivido nos ha fortalecido y la situación será otra. La que todos los tucumanos nos merecemos.

Sarah Baxtell

sarabaxtell@yahoo.com.ar

DNI: 12.306.110

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